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Falso

Miércoles, 29 Julio 2020

No, el dióxido de cloro no elimina el coronavirus del cuerpo en 48 horas como dice supuesto ingeniero químico

Por Adolfo Ochoa Moyano

En un video difundido en redes, un hombre dice que un producto llamado Oxyvirus, que él produce, es una cura para el COVID - 19. Pero no tiene ningún respaldo científico y ya varias entidades médicas han rechazado que esa sustancia tenga propiedades beneficiosas para humanos.

En Facebook, un hombre que se identifica como ingeniero químico, aparece en un video en el que habla de una sustancia que, según él, cura el COVID-19 apenas 48 horas después de haberla consumido.

Sin embargo, como ya lo habíamos explicado en el chequeo No, el dióxido de cloro no cura el coronavirus (Covid-19)  no hay evidencias científicas de que esta sustancia cure el coronavirus. De hecho, puede llegar a ser nociva para la salud, como lo advirtieron varios médicos.

En cuanto al video, en este aparece Alberto de la Torre Ibáñez, quien es entrevistado en un medio local de Pasto, Nariño. En la entrevista promociona el producto asegurando que se trata de una mezcla de dióxido de cloro y agua y que su fórmula elimina el coronavirus del cuerpo humano.  “Desde Pasto Nariño, Ing. Químico asegura tener el tratamiento para exterminar 100% el Covid-19 de nuestro cuerpo. No es una vacuna pero si cura a la persona infectada en 48 Horas y desaparece (sic)”, se indica en el mensaje del video que se ha difundido en redes. 

Torre Ibáñez hace varias afirmaciones en el video y entre ellas asegura que: “tenemos la fórmula curativa, no es paliativa, que vamos a aminorar los síntomas (...) a las 48 horas las personas dejan la tos, si tiene neumonía, deja la neumonía”.

Después de asegurar que es egresado de la Universidad del Valle como ingeniero químico, (intentamos comunicarnos con él para corroborar esto, pero fue imposible)Torres dice que viene trabajando con dióxido de cloro desde 1990 después de encontrar un estudio publicado en la revista Chemical Abstract, perteneciente a la Sociedad Química de América. 

Hicimos una búsqueda avanzada en Google para encontrar el artículo, pero no lo ubicamos. Chemical Abstracts sí es real y funciona como una base de datos de la Sociedad Química de América y se encarga de almacenar y reportar los resultados de investigaciones científicas y ofrecer los resúmenes de los hallazgos a investigadores activos. También tratamos de encontrar Google Scholar la publicación a la que se refiere el hombre, pero no lo logramos. 

También, a través de un docente investigador de la Universidad Santiago de Cali, ingresamos a la plataforma Scopus, una base de datos bibliográfica que contiene resúmenes y citas de artículos de revistas científicas, pero allí tampoco encontramos referencia al artículo.

De hecho, no encontramos ni ese estudio ni ninguna documentación con respaldo científico que detalle propiedades médicas del dióxido de cloro. Lo que sí encontramos en medio de esa búsqueda fue este documento de la Agencia de Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades, que es un organismo federal estadounidense que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos, del 2004, en el que se enlistan las propiedades del dióxido de cloro como desinfectante y describen efectos negativos en el cuerpo humano, contradiciendo las afirmaciones del video.

Para que nos contara qué puede pasar si se usa el dióxido de cloro para tratar el coronavirus, en Colombiacheck consultamos a Diego Rosselli, experto del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística de la Universidad Javeriana. “Sobre el dióxido de cloro se ha hablado mucho desde el inicio de la pandemia. Hay mucho charlatán metido en el tema, pero también hay evidencia seria no solo de su ineficacia sino de su potencial nocivo. Puede causar intoxicaciones. No conozco ninguna asociación médica que lo avale”, nos dijo.

Asimismo, hallamos que el pasado 12 de mayo, el Observatorio del Comportamiento de Automedicación de la Universidad del Rosario, la Asociación Colombiana de Farmacovigilancia, la Asociación Colombiana de Farmacología de la Universidad Tecnológica de Pereira, el Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder, el Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional (CIMUN) y la Asociación Colombiana de Químicos Farmacéuticos Hospitalarios, emitieron un comunicado conjunto en el que aclaran que “no hay evidencia científica que soporte el uso del dióxido de cloro como tratamiento para el COVID- 19, ni para ninguna otra enfermedad”.

Los firmantes agregan que “dentro de los efectos adversos que ha recibido la FDA en relación con el consumo de productos  de dióxido de cloro, están: insuficiencia respiratoria; cambios en la actividad eléctrica del corazón; baja presión sanguínea causada por la deshidratación; insuficiencia hepática aguda; recuento bajo de células sanguíneas; y, vómito y diarrea severa”. 

Además, reportan otras afectaciones. “Fuera de estas complicaciones hemos identificado reportes de caso asociados con ingestión de dióxido de cloro y metahemoglobinemia, lesión renal aguda, hemólisis aguda, lesión miocárdica, irritación del tracto respiratorio con dificultad respiratoria severa, irritación de la mucosa digestiva con perforación esofágica, gástrica o intestinal”. 

Por su parte, el Instituto Nacional de Medicamentos y Alimentos (Invima) lanzó una alerta sanitaria en la que reiteró que “el dióxido de cloro no es reconocido como medicamento por ninguna agencia sanitaria; igualmente, no se encuentra incluido en norma farmacológica y a la fecha no existe ninguna solicitud o registro sanitario vigente de algún producto con este principio activo”.

Una alerta en este mismo sentido fue publicada por la Administración de Comida y Drogas de Estados Unidos (FDA) en abril. "A pesar de las advertencias anteriores, a la FDA le preocupa que sigamos viendo que se venden productos de dióxido de cloro con afirmaciones engañosas de que son seguros y efectivos para el tratamiento de enfermedades, que ahora incluyen COVID-19. La venta de estos productos puede poner en peligro la salud de una persona y retrasar el tratamiento médico adecuado”, dice en el comunicado.

Sin aval científico

En el video, De la Torre asegura que el producto, al que llama Oxyvirus, ya estaba listo para ser distribuido entre las personas de Pasto “con el aval de la Alcaldía”. Sobre esto le consultamos a Pahola Pulgarín, coordinadora Grupo de Investigación Clínica del Invima, quien nos explicó que los avales para nuevos medicamentos no son exclusivos de las autoridades locales y, previamente, deben haber surtido varios procesos científicos regulados antes de que que puedan ser comercializados.

“Todos los productos que se comercializan como medicamentos deben contar con registro sanitario. Y para lograr eso antes debió haber pasado por estudio preclínicos en cultivos de células o en ratones, para probar que no es nocivo, luego pasa a una prueba con un grupo pequeño de humanos (unos 10) demostrar que en efecto es eficaz para tratar la afección, que en este caso sería la COVID-19 y luego superar dos fases más de pruebas en la que participan personas contagiadas con el virus”, nos dijo Pulgarín. 

En el video, el propio ingeniero químico asegura que ya se hicieron pruebas en animales, pero admite que no se hicieron ensayos en humanos. Esto, desde luego, es una prueba de que incumplen los requisitos impuestos por el Gobierno en las normas de investigación científica en el país, que, según nos indicó Rosselli, están consignados en la Resolución 8430 de 1993.

Otra de las afirmaciones que hacen en el video es que la declaración de Helsinki, en donde están consignados los principios éticos de la investigación médica, es el mecanismo mediante el cual se podría distribuir el producto, aún sin tener el aval del Invima.

“La declaración de Helsinki, en su artículo 37 dice claramente: que en el evento de una emergencia de salud, cualquier médico puede hacer uso de cualquier medicamento así no esté patentado, que es este el caso. Nosotros invocamos a esa declaración de Helsinki para que las autoridades locales, territoriales, invoquen un acuerdo autorizado por la Asociación Mundial de Médicos, y que podemos hacer uso de eso”, dice en el video Alberto Quintero, quien acompaña al ingeniero químico en la promoción del producto.

Sin embargo, esto no es así. Le preguntamos al Invima que si existe la posibilidad de invocar la declaración de Helsinki para comercializar un medicamento y nos dijeron que no existe un lineamiento del Ministerio de Salud que permita que en el país se permita el uso de emergencia de un medicamento sin registro sanitario.

También le preguntamos al epidemiólogo Diego Rosselli sobre si conoce de que exista esta posibilidad y no nos dijo que no, que es una mala interpretación del artículo.

Por otra parte, esta no es la primera vez que esta sustancia se promociona como una cura para enfermedades, incluido el cáncer ni tampoco se ha promocionado solo en Colombia. En abril pasado, en el chequeo del dióxido de cloro contamos que la misma información ha rodado en países como España y México.

En esas desinformaciones dicen, igual que el ingeniero químico colombiano, que la cura para el coronavirus es el dióxido de cloro, un producto similar al “MMS o clorito de sodio”.

El MMS es un producto llamado Solución Mineral Milagrosa o Suplemento Mineral Milagroso, que en realidad es clorito de sodio en agua. El dióxido de cloro es una solución al 28 % de clorito de sodio en agua destilada.

Ya esto fue desmentido antes por nuestros colegas de Animal Político, de México; y Newtral y Maldita, de España, aliados del #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

¿Para qué se usa el dióxido de cloro?

Alberto de la Torre asegura en el video que el dióxido de cloro es el “mayor virucida y bactericida del mundo”. Y, de hecho, tiene bastante razón.

Ernesto Martínez, nefrólogo de la Sociedad Colombiana de Infectología, nos explicó que el dióxido de cloro es un virucida y bactericida porque, simplemente, mata a bacterias y virus con mucha facilidad, aunque hace mucho hincapié en que esto solo ocurre en superficies, jamás dentro del cuerpo humano, al menos no sin causar daños, como ya hemos venido explicando.

“El dióxido de cloro tiene propiedades desinfectantes y, la verdad, es que la composición del coronavirus hace que sea fácil de matar porque tiene membranas de lípidos que son fáciles de degradar”, por eso es tan útil el uso del jabón y de gel de alcohol, porque contienen elementos que degradan esas células en el ambiente.

En el video, De la Torre afirma que su producto también combate afecciones como el VIH, porque va por el torrente sanguíneo oxigenando y oxidando células malignas. 

El médico Martínez sí nos confirmó que otras célula susceptible de ser atacadas y destruidas con facilidad por virucidas son, justamente, las del VIH y la Hepatitis B, pero estas, al igual que el coronavirus, deben ser tratadas con medicamentos y jamás usar el dióxido de cloro. Pero nos explicó que eso de que el dióxido de cloro va por la sangre matando solo virus y bacterias no tiene sentido, porque la mayoría de células en el cuerpo humano son suceptibles de ser afectadas por sus componentes lípidos. 

En otra afirmación en la que De la Torre Ibáñez acierta es en la que dice que el dióxido de cloro se usa para purificar agua y combatir bacterias, como el estafilococo dorado. Consultamos con Jessica Izquierdo, quien pertenece al grupo de Químicos Farmacéuticos de la Universidad Nacional, sobre el dióxido de cloro como desinfectante.

“El dióxido de cloro es una sustancia química con fórmula ClO2 (dos átomos cloro y uno de oxígeno) es un potente agente oxidante: Nos beneficiamos de él, pues al mezclarlo con agua forma el hipoclorito, que aunque es un ácido conserva el efecto oxidante que mata bacterias, hongos y desactiva virus”. 

Nos explicó que el dióxido actúa quemando, corroyendo e ionizando el material genético del virus. Por eso se emplea para desinfectar en salas de hospitales y como protección en bolsas de sangre, cuando se almacena en bancos.

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Lunes, 12 Abril 2021

Cadena señala falsamente que no hay entidades que regulen las vacunas para COVID-19

Por Gloria Correa

La realidad es que esa labor es realizada en Colombia por el ministerio de salud, el Invima y el INS. Verificamos otras desinformaciones difundidas en la cadena.

En los últimos meses ha circulado principalmente por WhatsApp y en redes sociales como Facebook una cadena que incluye diversas afirmaciones sobre las vacunas para prevenir el COVID-19.

La cadena transmite ideas falsas y las mezcla con algunas verdades sobre estas vacunas, señalando entre otras cosas, que las personas no pueden cuestionar, ni contradecir la vacunación, sino aceptarla obligatoriamente.   

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Pantallazos de la cadena que verificamos

Según lo establecido por el Ministerio de Salud de Colombia, la vacunación en el país no es obligatoria, como afirma la cadena. “Existe un principio llamado ‘dignidad humana’ con el que las personas se pueden negar a realizar un procedimiento médico y cada persona tendrá la potestad de decidir si aplicársela o no”,enfatizan desde el Ministerio de Salud.

El plan de vacunación para el COVID-19 se inició el 20 de febrero del 2021, y actualmente el país cursa la segunda etapa de dicho plan que está destinada principalmente para personas entre 60 y 79 años. Al 12 de abril de 2021, hay registrado un total de 3.090.671 dosis de vacunas aplicadas y 828.815 de segundas dosis aplicadas.  

En Colombiacheck verificamos a través de un chequeo múltiple las afirmaciones más relevantes de dicha cadena de WhatsApp agrupándolas por temáticas.

A continuación lo que verificamos:  

Sobre las medidas de bioseguridad y autocuidado:

  • Si me vacunan, ¿puedo dejar de usar la mascarilla? No. 
  • Si estoy vacunado ¿puedo detener el distanciamiento social? No. 
  • Si estoy vacunado ¿puedo dejar de desinfectarme las manos? No. 
  • Si me vacuno, yo y mi abuelo ¿podemos abrazarnos? No.

Verdadero

Las afirmaciones acerca de continuar las medidas de bioseguridad a pesar de recibir la vacunación para COVID-19, que incluye la cadena, las calificamos como verdaderas. Desde febrero de 2021 el Ministerio de Salud de Colombia explica enfáticamente en un documento sobre la vacunación, y recientemente en su página web, que el tapabocas, el distanciamiento social y el lavado de manos, seguirán siendo recomendados luego de que la gente se haya inmunizado

MinSalud medidas de bioseguridad

Imagen tomada de la sección Venzamos los mitos sobre las vacunas contra la COVID-19 del sitio web del Ministerio de Salud de Colombia. Fuente: https://www.minsalud.gov.co/salud/publica/Vacunacion/Paginas/MiVacuna.aspx 

Esto debido a que algunas de las vacunas actuales contra coronavirus requieren dos dosis, quienes las reciban adquirirán un nivel de protección contra el nuevo coronavirus en un par de semanas después de la primera inyección. Pero una mayor protección se dará muy probablemente hasta semanas después de la segunda dosis, por lo cual las medidas de bioseguridad deben seguirse aplicando, aclaran desde el Ministerio de Salud y así mismo lo aclara la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Sobre este tema Onyema Ogbuagu, investigador principal del ensayo de la vacuna Pfizer de la Universidad de Yale, señaló al Washington Post: "No hay ninguna vacuna que yo sepa que te proteja el mismo día que la recibes".

Por lo general, toma una semana después de la segunda dosis para que la vacuna Pfizer-BioNTech alcance el 95 % de eficacia. La eficacia de la vacuna Moderna aumenta al 94 % dos semanas después de la segunda inyección. Esto significa que incluso si recibe sus dos inyecciones según lo programado y espera la cantidad de tiempo adecuada, todavía existe una pequeña posibilidad de que pueda infectarse y desarrollar síntomas”, enfatizó Ogbuagu.

Desde los Centros para la prevención y el control de enfermedades de los Estados Unidos (CDC) también dan las siguientes recomendaciones para quienes hayan completado las segundas dosis de las vacunas de Pfizer, Moderna o Jhonson y Jhonson contra COVID-19. 

lo que debería seguir haciendo luego de vacunarse, CDC recomendaciones

Recomendaciones desde los CDC de Estados Unidos, para quienes han recibido las dosis completas de vacunación contra el COVID19. Fuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/fully-vaccinated.html

En el corto plazo, “la vida se verá muy parecida hasta que muchas más personas hayan tenido la oportunidad de vacunarse”, señaló a los medios Robert Atmar, profesor de medicina en la Sección de Enfermedades Infecciosas del Baylor College of Medicine en Houston, Estados Unidos, quien agregó: “Los que ya recibieron sus inyecciones han dado un paso para acercarnos a esa luz al final del túnel y volver a un sentido de normalidad".

Sobre la inmunidad generada por las vacunas: 

  • -¿Seré inmune al Covid? Quizás, pero NO lo sabemos exactamente, probablemente no evitará que lo contraigas.
  • - ¿Si lo contraigo, al menos ya no seré contagioso para los demás? No, todavía puedes transmitirlo, posiblemente, nadie lo sabe.
  • -¿Cuál es el beneficio real de la vacunación? El virus no te matará, tal vez es lo que se supone.
  • - Entonces, si me vacuno, ¿los demás están 100% seguros de que no los estoy contagiando? No.

Verdadero

Estos señalamientos acerca de la inmunidad o la protección de las vacunas contra el COVID-19 en los que se resaltan algunas incertidumbres, como que no sabemos si seremos totalmente inmunes al COVID-19 luego de ser vacunados o que al vacunarnos no podemos estar 100 % seguros de no contagiar a los otros, también las calificamos como verdaderas, ya que a la fecha corresponden a preguntas que aún existen frente a la vacunación contra el COVID-19. 

Las vacunas (1, 2, 3 ,4 y 5) mostraron ser eficaces o tener la capacidad de protegernos frente al COVID-19 sintomático, a la enfermedad grave o la mortalidad por dicha enfermedad. 

A pesar de los muy buenos resultados de eficacia, ninguna vacuna es 100 % eficaz en todas las condiciones evaluadas, lo que deja un muy pequeño porcentaje de incertidumbre frente al riesgo de contagiarse, aún si se está vacunado. De ese modo, la vacunación no evita las infecciones al 100 %, pero en todos los casos sí le da al sistema inmune una gran ventaja frente al coronavirus, y será mejor recibir la dosis de vacuna que no recibirlas.

Además, aunque existen estudios y publicaciones científicas (1, 2, 3, 4, 5, 6) que señalan que los anticuerpos (o defensas) contra el COVID-19 inducidos tanto por  la infección como por las vacunas podrían durar hasta 6 a 8 meses, aún se desconoce cuánto durarán exactamente, lo cual sigue siendo foco de investigación. 

“La investigación actual muestra que las personas que han sido infectadas con COVID-19, mantuvieron una inmunidad sólida después de ocho meses. Eso les da a los investigadores un punto de partida para predecir cuánto tiempo podría durar la inmunidad tras la vacunación”, explicó a medios Lana Dbeibo, quien es directora de iniciativas para vacunas de la Universidad de Indiana en Estados Unidos.

Pero con el nuevo coronavirus también se ha planteado la posibilidad de que puede volverse un virus estacional como la influenza y que se requieran esquemas diferentes de vacunación, como señalaban en un artículo de la revista científica Vaccine en Noviembre de 2020. De esto sólo se tendrá certeza con el tiempo y el avance de las investigaciones. Así ha ocurrido a lo largo de la pandemia,ya que los estudios científicos que se han desarrollado, con el tiempo, son los que han permitido ampliar los conocimientos sobre el nuevo coronavirus y el COVID-19. 

De ese modo, a través de los grandes ensayos clínicos se pudo determinar que algunos medicamentos, los cuales en un principio se plantearon como candidatos para tratar el COVID-19 (hidroxicloroquina, cloroquina, lopinavir/ritonavir, entre otros)  no eran eficaces, pero también se demostró que otros como los anticoagulantes y los corticoides son parte esencial del tratamiento.  En el mismo sentido, las investigaciones permitieron identificar el papel de los pacientes asintomáticos, así como la importancia del uso del tapabocas y la necesidad de buena ventilación en espacios cerrados para evitar la propagación del virus, conceptos que no se tenían claros al comienzo de la pandemia.

Acerca de la transmisión de la infección por COVID-19 en personas vacunadas, también hay incertidumbres y los estudios apenas están en curso por parte de las farmacéuticas y grupos de investigación. Sobre este tema, Soumya Swaminathan, científica jefe de la OMS, aseguró en rueda de prensa  en febrero de 2021, que algunas personas vacunadas contra el coronavirus pueden contraer el virus y contagiar a otros aunque no se pongan enfermas o no presenten síntomas. Sin embargo, puntualizó que “si tienes la vacuna y contraes la enfermedad, la carga viral es mucho menor, así que las posibilidades de infectar a otros también puede que sean menores”.

En el mismo sentido, Paul Duprex, director del Centro de Investigación de Vacunas de la Universidad de Pittsburgh, señaló al New York Times: “Los datos indican que es mucho más difícil que las personas vacunadas se infecten, pero no hay que pensar ni por un instante que no pueden infectarse”.

Desde los CDC de Estados Unidos también enfatizan que existen aspectos que aún no se saben y se están aprendiendo a medida que los planes de vacunación contra el COVID-19 avanzan en el mundo: “Aún estamos aprendiendo cuán efectivas son las vacunas contra las variantes del virus que causa el COVID-19. Los primeros datos (1, 2)  muestran que las vacunas podrían funcionar contra algunas de las variantes pero podrían ser menos efectivas contra otras”.

“Aún estamos aprendiendo cuán bien funcionan las vacunas para evitar que las personas propaguen la enfermedad. Los primeros datos muestran que podrían ayudar a evitarlo, pero estamos aprendiendo más a medida que más personas se vacunan. Y también estamos aprendiendo durante cuánto tiempo las vacunas contra el COVID-19 pueden proteger a las personas”, enfatizan desde los CDC.

John Moore, un experto en virus en el Centro Médico Weill Cornell en Nueva York, concluyó al respecto: “Lo que sabemos es que las vacunas son significativamente efectivas contra la infección —cada vez hay más y más datos al respecto—, pero nada es un 100 %”, y agregó que “es un mensaje de salud pública importante que debe ser correcto”.

La vacuna y los entes reguladores

  • -¿Puedo saber si es una vacuna u otro fármaco? No, porque es confidencial y secreto de Estado.
  • -¿Quien puede controlar en mi país las vacunas, su composición, contenidos y efectos adversos? Ninguna institución u organismo estatal, porque para adquirir las vacunas se firman cláusulas en favor del laboratorio fabricante de mantener secreto perpetuo

Falso

Estas afirmaciones sobre las vacunas para COVID-19 son falsas. Primero, porque no es confidencial ni “secreto de Estado” saber si lo que se recibirá es una vacuna u otro fármaco.

En la página oficial del Invima se puede tener acceso a la información sobre cada una de las vacunas autorizadas en el país dentro del plan nacional de vacunación contra COVID-19.

Sobre este tema, Juanita Vahos Zambrano, química farmacéutica de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder de la misma universidad, explicó a Colombiacheck: “A través de los estudios preclínicos y de los ensayos clínicos publicados en revistas científicas, así como de las evaluaciones realizadas por las agencias sanitarias para la aprobación de las vacunas, podemos saber que efectivamente se trata de una vacuna contra COVID-19.”

A través del decreto 109 de 2021 se aprobó el Plan Nacional de Vacunación, teniendo en cuenta que "la atención de la salud y el saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado y corresponde al mismo estado organizar, dirigir y reglamentar la prestación de servicios de salud a los habitantes y de saneamiento ambiental conforme a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad”, lo que evidencia la responsabilidad del estado en este tema.

Por otra parte, sobre los efectos adversos, la ley 2064 por la cual se declara de interés general la estrategia para la inmunización de la población colombiana contra la COVID-19, establece en el artículo 4. las aclaraciones sobre las constitución del “Consejo de Evaluación de las Reacciones Adversas a la Vacuna Contra la Covid-19”. 

Dicho consejo se crea como parte del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud - IETS, y  se encargará de evaluar la existencia o inexistencia de un nexo causal entre algún evento adverso sufrido por un habitante del territorio nacional y la aplicación de la vacuna contra el Covid-19 administrada por el Estado Colombiano. 

Así mismo, el Invima  tiene un papel fundamental en la farmacovigilancia de estas vacunas, además, es quien otorga las autorizaciones para uso de emergencia en el país, dada la pandemia. Lo cual también es señalado en los lineamientos técnicos para la vacunación contra el COVID-19 del Ministerio de Salud de Colombia 

Al respecto Vahos aclaró: 

“Las compañías fabricantes deben presentar a las agencias sanitarias, en el caso de Colombia, al INVIMA, toda la documentación necesaria para recibir la autorización de uso en el país, esto incluye conocer los resultados de las fases de investigación, su composición, contenidos y eventos adversos reportados. El INVIMA, adicionalmente, a través de sus programas de farmacovigilancia se encargará de monitorear los eventos adversos que puedan ocurrir luego de la vacunación”.

Aspectos legales de la vacunación 

  • -¿Puedo exigir al fabricante de vacunas algún resarcimiento si me produce algún daño o pueden mis familiares reclamar indemnización alguna? No, porque los laboratorios NO asumen NINGUNA responsabilidad por los efectos y consecuencias de sus fármacos cuyos contenidos y composiciones son secretos.

Cuestionable

Estos señalamientos de los aspectos legales y seguridad de las vacunas los calificamos como cuestionables, pues a pesar de que existen cláusulas de exención o indeminidad frente a los eventos adversos para las farmacéuticas que han distribuido las vacunas contra COVID-19, en Colombia, la ley 2064 aclara que los fabricantes de las vacunas contra COVID-19 adquiridas y suministradas por el Gobierno Nacional “serán responsables por acciones u omisiones dolosas o gravemente culposas, o por el incumplimiento de sus obligaciones de buenas prácticas de manufactura o de cualquier otra obligación que le haya sido impuesta en el proceso de aprobación”.

De igual manera, en dicha ley, se establece que “el Gobierno Nacional, sujeto a la disponibilidad de recursos, podrá contratar una póliza de cobertura global para cubrir las posibles condenas que puedan presentarse por reacciones adversas a las vacunas contra la Covid–19 aplicadas por el Estado Colombiano”. Además como se aclaró previamente existe un Consejo de Evaluación de las Reacciones Adversas a la Vacuna Contra la Covid-19.

Y desde el Invima también enfatizan que junto al Ministerio de Salud, y el Instituto Nacional de Salud, trabajan de manera articulada en la vigilancia y seguimiento de cualquier evento adverso presentado posterior a la vacunación, por medio de los reportes a través de los sistemas de notificación: Sivigila (para eventos graves) y VigiFlow (para eventos leves).

De igual forma, en  los lineamientos técnicos para la vacunación contra el COVID-19 del Ministerio de Salud de Colombia, (versión 2) está explícito cómo deben hacerse los reportes de los posibles eventos asociados a la vacunación y el respectivo procedimiento de análisis de los casos por los entes correspondientes. 

Sobre este tema, Juanita Vahos, enfatizó a Colombiacheck: “Es verdad que dentro de los acuerdos realizados con las farmacéuticas, se incluyó eximir de responsabilidad a las farmacéuticas en ciertas circunstancias. Sin embargo, no es cierto que no se pueda hacer nada al respecto, ya que cada gobierno será el responsable de responder por algún daño ocasionado por la vacuna tras un debido análisis de causalidad, y a través de esta vía las personas afectadas pueden solicitar las indemnizaciones correspondientes”. 

Para más información sobre la vacunación o la pandemia, lo invitamos a visitar nuestro especial Mentiras y verdades sobre el coronavirus en www.colombiacheck.com para que #nocomacuento.