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Falso

Viernes, 17 Julio 2020

No hay evidencia de que el Mentholatum y el eucalipto sirvan para impedir el desarrollo del COVID-19 en el cuerpo humano 

Por Laura Castaño Giraldo

Si bien estos componentes hacen parte de la medicina tradicional y sirven para aliviar algunos síntomas relacionados con afecciones respiratorias, no se ha comprobado su capacidad para combatir el coronavirus

Como parte de las desinformaciones que circulan en redes sociales sobre tratamientos y curas para el coronavirus, encontramos esta cadena que asegura que médicos de la Universidad de La Habana, en Cuba, “confirmaron y demostraron que el COVID-19 no se desarrolla en ambientes donde se usa *el 1,8 Epoxi-p mentano*, que es el componente anti virucida, antiséptico y bactericida del *Eucaliptol*, más conocido como *Eucalipto*” (sic).

Además, la cadena incluye recomendaciones como “tener ramas de Eucalipto en los dormitorios o vaporeras con aceite de Eucalipto o ramas de este para prevenir el COVID-19”.  

Cadena falsa

A simple vista esta cadena tiene el aspecto y las características que hacen parte de las desinformaciones: mezcla de mayúsculas y minúsculas, mala redacción y un mensaje que invita a la difusión de la misma. Por este motivo y por la cantidad de veces que se ha replicado en redes, decidimos hacer la correspondiente verificación.

De entrada hicimos una búsqueda avanzada en Google con las palabras “Universidad de La Habana”, “eucalipto” y “COVID-19”, y la mayoría de resultados que obtuvimos son chequeos que nuestros colegas de Maldita, AFP Factual, La Silla Vacía y Chequeado han hecho sobre este tema. 

Los cuatro medios coincidieron en que el contenido del mensaje es falso y a continuación citaremos las razones que sustentan la calificación. 

La primera es que no hay rastro de que la Universidad de La Habana haya divulgado esa información. Como mencionamos anteriormente, nuestra búsqueda avanzada de Google nos mostró verificaciones al respecto, pero no dimos con ningún tipo de publicación o comunicado de esta institución en el que se hablara de los supuestos hallazgos que menciona la cadena. 

La segunda es que, como explica AFP Factual, el Mentholatum es un ungüento hecho a base de mentol y alcanfor, que ayuda a aliviar síntomas de tos, resfriado y congestión nasal, pero no hay pruebas ni de que pueda impedir la entrada del COVID-19 al cuerpo humano ni de que lo elimina, en caso de ya tenerlo. 

Esos mismos ingredientes los tiene el reconocido Vick Vaporub y, si bien funciona para mitigar sensaciones causadas por los resfriados, como mencionamos en este chequeo, la OMS no ha recomendado el uso de ese producto para tratar la enfermedad causada por el virus del COVID-19. Al respecto, esta organización precisa que “aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional o remedios caseros pueden resultar reconfortantes y aliviar los síntomas leves de la COVID-19, hasta ahora ningún medicamento ha demostrado prevenir o curar esta enfermedad”.

En la cadena se dice también que “el COVID-19 no se desarrolla en ambientes donde se usa *el 1,8 Epoxi-p mentano*, que es el componente anti virucida, antiséptico y bactericida del *Eucaliptol*, más conocido como *Eucalipto”. Además se sugiere tener vaporeras con aceite de Eucalipto para prevenir el COVID-19. Sobre estos dos aspectos va nuestra tercera y última razón de por qué esa información es falsa.

Con apoyo de datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, AFP Factual explica que el 1,8-epoxi-p-mentano, compuesto químico del aceite de eucalipto, se utiliza en “tratamientos para combatir la tos, el asma, la bronquitis y otras afecciones de las vías respiratorias”. También previene infecciones respiratorias producidas por el virus de la influenza y están comprobadas sus características antibacterianas y fungicidas”. Pero hay que tener presente que en ninguna parte se habla de que sea capaz de combatir el coronavirus. 

Sobre esto, José Alcamí Pertejo, virólogo e inmunólogo del Instituto Carlos III de Madrid, le explicó a Maldita Ciencia que “el compuesto no tiene actividad antiviral per se si se administra solo, sino en concentración con otros antivirales”

En ese mismo sentido, Sonia Zúñiga, investigadora del Centro Nacional de Biotecnología en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), añadió que "no hay ninguna evidencia de que el eucalipto sea virucida para el coronavirus y mucho menos para superficies”. 

Y un aspecto más para tener en cuenta: hacer vahos o inhalar vapores no reduce el riesgo de contagio ni tampoco cura la infección causada por el coronavirus. Maldita explica, como ya habíamos citado en uno de nuestros chequeos, que esa práctica puede terminar siendo contraproducente porque puede dañar las vías respiratorias. 

De esta forma concluimos entonces que es falso que el Mentholatum impida la entrada del COVID-19 al cuerpo, así como también es falso que el eucaliptol no permita el desarrollo del virus o que las vaporeras con aceite de eucalipto sirvan para contrarrestar sus efectos. Y, como si fuera poco, esa información tampoco salió de demostraciones hechas por médicos de la Universidad de La Habana. 

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Cuestionable

Domingo, 29 Marzo 2020

Tratamiento difundido por clínica de Cali para Covid-19 no tiene aún evidencia científica concluyente

Por Ana María Saavedra

Hidroxicloroquina, cloroquina y azitromicina han sido promocionados como tratamientos efectivos por la Fundación Valle del Lili y Donald Trump, entre otros, pero hacen falta más estudios para comprobar su efectividad.

La semana pasada, la Fundación Valle del Lili de Cali citó a una rueda de prensa para hablar acerca de un ‘Tratamiento de infección por Coronavirus (COVID-19)’. Se trataba de “una opción de tratamiento a través de dos medicamentos como: Hidroxicloroquina y Azitromicina, que pueden disminuir rápidamente el crecimiento y expansión del virus en el paciente, disminuir la posibilidad de una enfermedad grave o insuficiencia respiratoria, así como la posibilidad de contagiar a los demás”, según el comunicado de prensa. 

En un documento, que aparecía en la presentación, se recomendaba “tanto para los pacientes leves como graves” infectados con el coronavirus SARS-CoV-2 (causante de la enfermedad Covid-19) “una dosis” de “hidroxicloroquina y azitromicina”.

 

pantallazo documento de Valle del Lili con medicamentos Covid-19

Rueda de prensa de Valle del Lili

 

En la citación a la rueda de prensa se indicaba que el objetivo de la citación era aclarar a la comunidad en general las razones por las cuales el tratamiento direccionado en la institución es útil en la atención de pacientes con Covid - 19.

Citación de rueda de prensa

La hidroxicloroquina es un medicamento que se usa para prevenir y tratar la malaria. La cloroquina es un medicamento similar. Mientras que la azitromicina es un antibiótico usado para infecciones en el pecho, como bronquitis y neumonía. Y, aunque algunos estudios sí muestran un potencial de estas medicinas para tratar el Covid-19, aún no hay evidencia conclusiva.

Este tratamiento, según Juan Diego Vélez Londoño, médico especialista en Infectología y medicina interna, jefe del servicio de Infectología, presidente del Comité de Infecciones de la Fundación Valle del Lili y docente de la Universidad ICESI, es “la primera luz que nos permite un tratamiento muy probablemente apropiado”.

Vélez explicó en la rueda de prensa que este tratamiento deriva de un estudio que está en el International Journal of Antimicrobial Agents llamado “Hydroxychloroquine and azithromycin as a treatment of COVID-19: results of an open-label non-randomized clinical trial(“Hidroxicloroquina y azitromicina como tratamiento de COVID-19: resultados de un ensayo clínico abierto no aleatorio”).

Según Vélez, “todas las críticas son válidas, habrá que solucionarlas entre todos, es posible que haya que hacer algún ajuste a este tratamiento, es posible que haya que cambiar las dosis, es posible que otros medicamentos se introduzcan, todo eso es posible pero esta guerra es de todos y en este sentido hemos evaluado con la industria farmacéutica y es importante entre todos ver la posibilidad de poder producir estos medicamentos en gran escala”.

Tras la rueda de prensa, diferentes medios de comunicación publicaron notas como “Clínica en Cali propone tratamiento francés que podría disminuir contagio de COVID-19”, “Fundación Valle del Lili anuncia protocolo para pacientes con Covid-19”, “¿Posible 'cura' para el Coronavirus? En Cali avanzan para controlar a la pandemia”, entre otros titulares.

Algunas personalidades en redes sociales también compartieron la noticia, como el senador Álvaro Uribe, quien escribió en su cuenta de Twitter: “Científico del Hospital Valle de Lili, Cali, recomienda medicamento, habrá provisión!”.

En Facebook y cadenas de WhatsApp se compartió el documento con las dosis de los medicamentos y mensajes como este:

 

ATENCIÓN COLOMBIA ! ÚLTIMA HORA !

Un médico de la Clínica Valle de Lili en Cali acaba de informar que sometió a 7 pacientes infectados de CORONAVIRUS a tratamiento con dos medicamentos que se consiguen en cualquier farmacia , Higrociclorina y la acitromicina , y se sanaron . Les acaban de dar de alta y se encuentren totalmente recuperados . Remitieron éstos medicamentos a supervisión para corroborar la la efectividad . Ojalá todo sea positivo y haya una luz de esperanza al final de esta crisis de salubridad”.

Sin embargo, este mensaje es impreciso y no es cierto que los siete pacientes hayan sido curados en esta clínica del Cali. 

En la misma rueda de prensa, el médico Vélez explicó que la investigación francesa, publicada en la revista científica ya mencionada, estudió a 36 pacientes con Covid-19. A siete de ellos se les aplicó el tratamiento con los dos medicamentos en cuestión. A la semana ya no tenían el virus. 

Pero, además, ese estudio ha sido fuertemente criticado por la comunidad científica alrededor del mundo. Este es el caso de la Asociación Colombiana de Reumatología, Asoreuma, y de la Asociación Colombiana de Infectología, Acin, quienes publicaron comunicados al respecto:

Asoreuma le envió una carta al Ministro de Salud diciendo que “la divulgación que en medios de comunicación se ha realizado durante los últimos días, en relación con un posible efecto terapéutico de los medicamentos cloroquina e hidroxicloroquina, para enfermos contagiados con el virus SARS-CoV-2 ha generado expectativas no fundadas en la población general en relación con su eventual uso profiláctico, indicación que a la fecha no cuenta con sustento o evidencia científica”. 

Agregó que “ya hemos comenzado a tener noticia de la baja disponibilidad en farmacias de estos medicamentos”.

Por su parte, la Acin indicó que “a la fecha” no existe evidencia científica sobre el uso de la cloroquina y sus diferentes presentaciones para evitar, prevenir o hacer profilaxis [es decir, establecer una metodología de tratamiento] de la infección por virus SARS-CoV-2”.

La Acin presentó el 27 de marzo pasado el "Consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por SARS-COV-2/COVID-19 en establecimientos de atención de la salud".

En ese protocolo, aunque se habla de la efectividad de estos medicamentos en “6 pacientes” y se incluye dentro de los protocolos del manejo de los pacientes, se indica que “no existen datos clínicos lo suficientemente robustos que nos permitan recomendar esta combinación a pacientes con COVID-19. Podría considerarse su uso en protocolos de investigación mientras se publica más información que avale su uso. La cloroquina, hidroxicloroquina y azitromicina pueden prolongar el intervalo QT [asociado a taquicardia ventricular, un factor de riesgo que puede llevar a muerte súbita] y se debe realizar vigilancia electrocardiográfica en especial en pacientes con disfunción renal y hepática”.

En Colombiacheck consultamos al médico Alfonso Rodríguez, experto enfermedades tropicales de la Universidad Tecnológica de Pereira y vicepresidente de la Acin, quien nos explicó que, “para múltiples drogas investigacionales, como es el caso de la cloroquina (y de la hidroxicloroquina), azitromicina, lopinavir, ritonavir, remdesivir, entre otras, existen datos preclínicos, de estudios a nivel de laboratorio, que sugieren de su potencial actividad contra el virus SARS-CoV-2, causante del Covid-19. Sin embargo, hasta el momento no existe ningún estudio científico disponible, debidamente evaluado, publicado en revistas científicas indexadas arbitradas, que permita recomendar su uso como tratamiento, mucho menos como profilaxis”.

Rodríguez añadió que “ello implica que se requieren con urgencia estudios, ensayos clínicos apropiados, que permitan concluir con un buen nivel de certeza que alguna de dichas drogas, solas o en combinación, pueden ser realmente útiles para el Covid-19”. 

Por otra parte, un día antes de que la Fundación Valle del Lili hablara del tratamiento con hidroxicloroquina y azitromicina para pacientes con Covid-19, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, resaltó estos medicamentos en su cuenta de Twitter. Tras ese anuncio, nuestros colegas de la plataforma digital de periodismo colaborativo dedicada a la salud pública en América Latina, Salud con Lupa, publicaron una verificación de la afirmación de Trump sobre estos medicamentos.

En el informe “No hay evidencia de que 2 medicinas contra la malaria sirven para COVID-19” [que Colombiacheck republicó aquí] se explican las deficiencias metodológicas del estudio, principalmente que la evidencia a favor de la efectividad de este tratamiento no cumple con estándares científicos. 

El artículo de Salud con Lupa, además, coincide con la información del Consenso colombiano publicado por la Acin y ratificado por diferentes médicos especialistas. Uno de esos expertos, Fernando Suárez Obando, director del Instituto de Genética Humana, indicó en dos trinos que la evidencia de ese estudio era muy limitada.

Suárez compartió un video publicado en Youtube por el médico internista, reumatólogo  y epidemiologo clínica, Daniel Fernández Ávila, en el que, aparte de corroborar que la evidencia científica que se tiene es débil, los medicamentos solo deben ser tomados bajo prescripción médica.

 

Así que, con todas estas evidencias, calificamos como cuestionable la información difundida sobre el tratamiento promovido por la Fundación Valle del Lili para el tratamiento de Covid-19.

[Actualización del 27 de mayo de 2020:]

El 26 de mayo pasado la Organización Mundial de la Salud suspendió temporalmente las pruebas de hidroxicloroquina como posible tratamiento contra el COVID-19, por precaución. Así lo anunció el el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que citó un estudio publicado en la revista  científica  The Lancet que indicaba una "mayor tasa de mortalidad" de pacientes de COVID-19 que habían tomado esta droga.

[Actualización del 4 de junio de 2020:]

El 2 de junio, The Lancet publicó una nota sobre el estudio mencionado en la actualización anterior, diciendo que había encontrado problemas con sus datos y que haría una revisión.

En respuesta, el 3 de junio, en una rueda de prensa, Ghebreyesus afirmó que la OMS autorizaría la reanudación de "todos los brazos del Solidarity Trial [el estudio que busca entender los efectos de varias sustancias en pacientes de COVID-19], incluida la hidroxicloroquina".

El 4 de junio The Lancet anunció que tres de los autores del paper, al no haber podido completar una auditoría independiente de sus resultados, se retractaron de su estudio.

De todas maneras, mantenemos la conclusión de "cuestionable", pues aún no hay evidencia científica concluyente que permita afirmar que esta sustancia puede curar a los pacientes de COVID-19.

[Actualización del 18 de junio de 2020:]

El 17 de junio, la OMS anunció en su cuenta de Twitter que suspendería las pruebas de hidroxicloroquina como tratamiento para el COVID-19 debido a que "la evidencia muestra que no reduce la mortalidad de pacientes hospitalizados" por esta enfermedad.

La OMS también aclaró que esto no impacta un posible estudio de la sustancia como preventiva del COVID-19, o como tratamiento para pacientes no hospitalizados de esta enfermedad y aseguró que la hidroxicloroquina se sigue considerando segura para pacientes de enfermedades autoinmunes o de malaria.