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Jueves, 26 Marzo 2020

Pérdida de olfato y otros síntomas de Covid-19: una cadena cuestionable y un video verdadero

Por José Felipe Sarmiento

Un texto que circula por WhatsApp es inexacto sobre el desarrollo la enfermedad y un médico en YouTube da información cierta sobre la posibilidad de que la pérdida del olfato sea otro signo de alarma.

Una cadena que circula por redes sociales asegura que la “hermanita enfermera” de alguien escribió una lista de síntomas de Covid-19, la enfermedad pandémica causada por el coronavirus SARS-CoV-2, ordenados por días de aparición. Por otro lado, un médico español en YouTube dice que una hipótesis reciente plantea que uno de los primeros signos de alarma podría ser la pérdida de los sentidos del olfato y el gusto.

Colombiacheck encontró que la primera es cuestionable, porque algunos síntomas son correctos pero no siempre se desarrollan igual y puede que ni siquiera aparezcan, como sucede en la mayoría de los casos. El segundo, en cambio, es verdadero porque sí hay evidencia que apunta en el sentido que afirma el video y su autor hace la salvedad necesaria de que, igual, todavía faltan estudios para sustentar la hipótesis.

 

Los síntomas no siempre son iguales

Cuestionable

La cadena de la supuesta enfermera asegura que en los primeros tres días tras el contagio de Covid-19 se presentan síntomas “casi iguales a un resfriado”, como el dolor de garganta sin fiebre. A partir del cuarto, supuestamente esto empeora al tiempo que aparecen problemas gástricos, dolores corporales, falta de apetito y “fiebre leve” con temperaturas que empiezan en los 36,5°C y llegan a 38 el octavo día. En ese momento, asegura el texto, ya hay dificultad respiratoria, tos persistente y náuseas, que empeoran en adelante.

Cadena sobre el orden de aparición de los síntomas de Covid-19

La calificación del mensaje es cuestionable porque enlista varios signos de alarma que son ciertos pero no siempre se presentan así. Un texto en chino con un contenido casi idéntico fue calificado como parcialmente falso por el Taiwan Fact-Check Center, otro miembro de la alianza mundial #DatosCoronavirus, tras consultar a especialistas del Hospital de la Universidad Nacional de Taiwán y el Ministerio de Salud del mismo país.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las señales más comunes de Covid-19 son fiebre, cansancio y garganta seca, aunque los pacientes también pueden presentar otras, como dolores corporales, congestión nasal, moqueo e incluso diarrea. Todos estos están mencionados en el texto, pero la entidad internacional no dice nada sobre un orden específico de aparición.

Lo que sí dice la agencia de Naciones Unidas es que algunas personas infectadas con el virus no desarrollan ningún síntoma ni se sienten mal. En contraste, solo una de cada seis se agrava hasta tener dificultad para respirar. Las personas que llegan a este punto con tos y fiebre son las que deben buscar atención médica de acuerdo con las indicaciones del organismo multilateral. Por lo general, se trata de adultos mayores o pacientes con otras enfermedades preexistentes (hipertensión, diabetes, cáncer, etc.).

Además, el periodo de incubación de este coronavirus puede durar hasta 14 días. Es decir que es posible que una persona enferma no presente síntomas durante las primeras dos semanas posteriores al contagio.

Estas posibles formas en las que se desarrolla la afección en el cuerpo coinciden con las descripciones publicadas por otras fuentes, como la Clínica Mayo, y con lo que encontró un chequeo que retomó Colombiacheck del portal español Newtral en #DatosCoronavirus. El Ministerio de Salud de Colombia, por ejemplo, ha dicho que se trata de una infección respiratoria aguda, “es decir una gripa, que puede ser leve, moderada o severa” con varios de esos mismos síntomas.

Otro detalle es que los datos que da la cadena para los primeros días de “fiebre leve” no lo son en realidad, porque están en el rango de la temperatura corporal normal, entre 36,1 y 37,2°C (el promedio es 37), según la enciclopedia médica digital MedLinePlus, publicada por la Biblioteca Nacional de Medicina del Departamento de Salud de Estados Unidos. La fiebre empieza cuando se superan esas temperaturas.

De modo que los síntomas que menciona el texto viral pueden presentarse en algunos pacientes pero es cuestionable ordenarlos como si siempre siguieran un mismo patrón, cuando la verdad es que ni siquiera aparecen en todos los casos. A lo que se suma el error en la definición de la fiebre, que deja muy mal parada a la supuesta enfermera que escribió el mensaje.

 

Pérdida de olfato, hipótesis de un nuevo síntoma

Verdadera

El psiquiatra español José Miguel Gaona Cartolano subió un video a YouTube en el que lanzó esta alerta desde el título: “Detectando este nuevo síntoma [de Covid-19] es probable que se puedan salvar aún más vidas”, en referencia a la hiposmia o anosmia (reducción o falta de olfato, respectivamente) y su efecto sobre la percepción de sabores.

Según lo que dice en la grabación, la enfermedad “está debutando” con ese signo de alarma en varios pacientes, en especial jóvenes que no presentan ninguno de los que se han tenido en cuenta para el diagnóstico hasta ahora. Aunque aclara que se trata todavía de una hipótesis, cita datos y pronunciamientos de especialistas en otros países que van en ese sentido, plantea posibles causas y da recomendaciones a los pacientes.

Colombiacheck encontró que se trata de información verdadera, porque las explicaciones y recomendaciones que han dado asociaciones médicas de diferentes países sí confirman lo que dice Gaona. También es cierta su aclaración de que, a pesar de esos pronunciamientos basados en la experiencia de atención a personas contagiadas, faltan estudios que permitan llegar a conclusiones certeras al respecto.

Por ejemplo, la Sociedad Rinológica Británica y la Asociación Británica de Otorrinolaringología publicaron un comunicado conjunto el pasado 20 de marzo en el que pidieron incluir la anosmia entre los criterios sintomáticos para ordenar la cuarentena. Si esto fuera así, “podríamos estar, potencialmente, en la capacidad de reducir el número de individuos de otra forma asintomáticos que actúan como vectores, sin darse cuenta de la necesidad de autoaislarse”, asegura el documento.

El pronunciamiento, mencionado por el psiquiatra en su video, fue firmado por los presidentes de las dos organizaciones: respectivamente, la cirujana y profesora de rinología Claire Hopkins y su colega otorrino Nirmal Kumar. Esto llevó a que la Academia Americana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello también hiciera su propio llamado en el sentido de que “estos síntomas sean añadidos a la lista de herramientas de detección de posible infección por Covid-19”.

En España, la sociedad de esta misma especialidad ha incluido preguntas sobre la alteración de gusto y olfato en su protocolo para identificar posibles pacientes infectados por el coronavirus SARS-CoV-2. Además, con sus instituciones hermanas en otros países de Europa, está recopilando datos al respecto mediante un formulario en línea.

Esas instituciones también han fundamentado estas acciones y peticiones en las cifras y experiencias que cita Gaona. No solo la propia doctora Hopkins asegura haber tratado al menos cuatro pacientes positivos para Covid-19 que solo presentaban anosmia como síntoma, también dice en el comunicado que se han reportado casos similares en Italia, Francia, Estados Unidos, Irán y, por supuesto, China, donde empezó el brote.

“En Alemania, se ha reportado que más de dos tercios de los casos tienen anosmia. En Corea del Sur, donde las pruebas han sido más extendidas, 30 por ciento de los pacientes que han dado positivo han tenido anosmia como su mayor síntoma en casos que de lo contrario serían leves”, se lee en el comunicado británico antes mencionado.

Por otro lado, las enfermedades respiratorias del tracto superior, como la gripa, son la causa de una cuarta parte de los casos de hiposmia o anosmia, según el otorrinolaringólogo estadounidense Marvin P. Fried en la versión digital de los Manuales MSD (un reconocido texto médico). La Covid-19 también se puede considerar como una enfermedad de ese tipo, aunque es mucho más contagiosa, como lo contamos en otro chequeo reciente.

Además, un equipo de científicos paquistaníes encabezado por el médico cirujano Abdul Mannan Baig publicó un artículo reciente en el que plantea la necesidad de investigar sobre el posible daño neuronal producido por el SARS-CoV-2 no solo a las terminales olfativas, como lo refiere Gaona, sino incluso al cerebro, al que podrían entrar a través del hueso que esos mismos nervios atraviesan (la lámina cribiforme) o por la sangre. Se basa en que estas células tienen los terminales a los que se acopla el virus para atacar, así como en indicios anteriores.

No sería la primera vez que se registra una acción similar de los coronavirus. El SARS-CoV-1, hermano mayor del actual que también causó una pandemia a principios del siglo XXI, fue detectado en los cerebros de pacientes muertos. Así lo recordó un estudio de la Universidad de Iowa, en el que se demostró que ese virus había infectado el cerebro de ratones de laboratorio a través del bulbo olfativo y esta fue la principal causa de muerte de los animales, por encima del daño a los pulmones.

Esto no significa que suceda lo mismo en los humanos con Covid-19. La otorrinolaringóloga Kelly Atencia dice que, hasta el momento, no hay evidencia de afectación del sistema nervioso central por parte de esta enfermedad a través del bulbo olfatorio, sino que solo se ha detectado a partir de la sepsis (cuando la infección llega a todo el cuerpo por el torrente sanguíneo). “Este virus tiene una estructura molecular bastante pesada, como para poder atravesar toda esa barrera”, agrega, pues las terminales nerviosas en la parte alta de la nariz están protegidas por una capa de moco y luego hay más obstáculos para llegar al cerebro.

No obstante, sí considera que hay indicios suficientes como para el aislamiento de quienes presenten anosmia incluso si, por ejemplo, están cobijados por las excepciones al aislamiento obligatorio que rige en Colombia hasta el próximo 13 de abril. “La Acorl, que es nuestra asociación de otorrinolaringología, recomienda aislamiento y seguimiento de estos pacientes, aunque no toma de prueba para la enfermedad a menos que haya otros síntomas asociados y morbilidades (hipertensión, diabetes, cáncer, edades mayores de 60 años)”, explica la especialista. Las guías de la Asociación Colombiana de Infectología que Atencia le envió a Colombiacheck, por otra parte, todavía no incluyen esa recomendación.

Gaona también aclara que a la hipótesis sobre la anosmia todavía le faltan estudios que la comprueben. Lo mismo ha dicho la OMS. La epidemióloga María Van Kerkhove, que lidera el equipo de esa entidad dedicado al estudio y control de enfermedades infecciosas emergentes como la actual pandemia, le dijo a los medios que la investigación sobre este posible nuevo síntoma está en progreso para ver qué tan común es. “No tenemos la respuesta aún”, concluyó en declaraciones publicadas el 23 de marzo.

Finalmente, Atencia también confirma que el efecto sobre la percepción de sabores es posible, ya que los alimentos expelen sustancias olfativas que viajan a la parte superior de la cavidad nasal a través de una conexión en la parte posterior de la garganta. La academia estadounidense también incluye esta reducción sensitiva, llamada disgeusia, en su comunicado sobre los posibles nuevos síntomas de Covid-19. Sin embargo, la especialista colombiana diferencia esto de la pérdida del sentido del gusto (ageusia) porque las papilas gustativas, que captan los sabores básicos, funcionan aparte. Aunque Gaona le da un uso ligeramente distinto a los términos técnicos, también es claro en esta información.

De modo que lo que dice el psiquiatra español en el video es verdadero, a pesar de que no corresponde con su especialidad (se ha dedicado a estudiar la relación entre la religión y el comportamiento cerebral, sobre todo en experiencias cercanas a la muerte). Gaona tiene razón tanto en los reportes que cita y sus argumentos para dar recomendaciones de aislamiento para quienes tengan este “nuevo síntoma”, como en la aclaración necesaria de que se trata de una hipótesis a la que le faltan estudios académicos, más allá de los indicios que hay en campo y antecedentes científicos similares.

Especial mentiras y verdades del coronavirus

Jueves, 26 Marzo 2020

Coronavirus (Covid-19) no es ‘mezcla de SARS, VIH, tuberculosis y malaria’

Por Ana María Saavedra

Un audio de WhatsApp asegura esto, pero ni esa afirmación, ni varias otras que menciona, tienen sustento científico.

En redes sociales circula un mensaje de una mujer, con acento paisa, que asegura estar realizando un doctorado en España. En el audio la mujer da datos alarmantes sobre el coronavirus que causa la enfermedad Covid-19. Y, entre otras cosas, dice que un amigo que “hackeó al gobierno chino” descubrió que el virus tiene “cuatro cadenas de ARN de VIH”.

La mujer dice que esa información fue corroborada por “Sergio”, quien “es virólogo y director de una unidad de Cuidados Intensivos”. 

Varios de nuestros lectores nos pidieron por redes que verificáramos este mensaje.

Primero, les recordamos no confiar en notas de voz con datos alarmantes y pocas fuentes. Este es el caso de este mensaje, que es revelado por una persona anónima y supuestas fuentes de información también anónimas.

La mujer asegura estar en España y ser estudiante de un doctorado, pero no explica en qué universidad, en qué ciudad, ni que tipo de doctorado. Los datos que entrega tanto de “Sergio”, el supuesto virólogo y director de una UCI, y de Jairo, el hacker, también son poco específicos.

Este tipo de fuentes anónimas y generales son comunes en los audios falsos, como ya lo hemos explicado en otros chequeos. Estas fuentes, que no se identifican, aseguran tener un acceso que realmente no poseen a información clasificada y sensible. Así buscan ganarse la confianza de quien escucha para poder engañarlo.

El SARS-CoV-2 y el VIH

“El virus tiene cuatro cadenas de ARN de VIH”, dice la supuesta académica. Luego, agrega que todos los gobiernos de Europa saben que “eso es una mezcla de SARS, coronavirus de los coronavirus de los lectopodos, que son los murciélagos, VIH, que es lo que produce el Sida, tuberculosis reforzada y malaria”.

Sin embargo esta información ha sido desmentida por la comunidad científica. Aparte que la palabra lectopodos no existe. Los murciélagos son quirópteros

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, que causa el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (conocido como Sida). Mientras que ARN hace referencia a ácido ribonucleico, un tipo de molécula que forma el material genético de varios virus y que también se encuentra en varias células.

Pero, aunque tanto el SARS-CoV-2 como el VIH son virus y contienen ARN, ¿esto quiere decir que  esto demuestra que el virus es “una mezcla” de varios virus y enfermedades, como dice el audio?

La respuesta es no.

Hace unos días, el editor de temas ambientales, salud y ciencia del periódico El Espectador, Pablo Correa, publicó este trino.

Correa cita el artículo "Es improbable que el coronavirus haya surgido en un laboratorio’: científicos”.

En este artículo se cita un estudio publicado en la revista científica Nature en el que se indica que “es improbable que el SARS-CoV-2 surgiera a través de la manipulación de laboratorio de un coronavirus similar a un SARS-CoV”.

Dicho artículo lo habíamos mencionado en nuestro chequeo “No hay evidencia de que ‘el coronavirus venga de un laboratorio biológico de Wuhan”. 

En ese chequeo explicamos un gráfico que supuestamente demostraba que el virus tenía cuatro insertos. Para esto, citamos a Andrés Fandiño, médico epidemiólogo, doctorado en ciencias de la salud y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, quien analizó esos gráficos y nos explicó que “cuando habla de insertos no quiere decir que sea de un laboratorio, sino que son estructuras similares entre virus que son de familias similares”.

También aclaró que el hecho de que el SARS-CoV-2 sea de familias similares al VIH no quiere decir que este tenga cadenas de ARN del VIH.

Nuestros colegas de Health Feedback, uno de los miembros de la alianza #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN, ya habían desmentido esas supuestas inserciones de VIH en el SARS CoV-2.

Health Feedback explicó que la afirmación de que el coronavirus contiene inserciones del VIH “se basa en un estudio que comparó secuencias de proteínas extremadamente cortas entre el nuevo coronavirus de 2019 y el VIH, una práctica que probablemente dé falsos positivos. Los autores del estudio también pasaron por alto la verificación de posibles similitudes entre el 2019-nCoV [ahora llamado SARS-CoV-2] y otros organismos. Al final resultó que estas secuencias cortas de proteínas eran similares a muchos otros organismos, no solo el VIH, refutando así la afirmación de que 2019-nCoV contiene ADN del virus del VIH”.

En cuanto a la malaria, este no es un virus, sino una enfermedad causada por parásitos, del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles, los llamados vectores del paludismo. Y la tuberculosis es causada por bacterias (Mycobacterium tuberculosis). 

Es decir que la afirmación de que el nuevo coronavirus es “una mezcla de SARS, coronavirus de los coronavirus de los lectópodos, que son los murciélagos, VIH, que es lo que produce el Sida, tuberculosis reforzada y malaria” no tiene ningún sustento científico, como lo aseguró Correa en su trino.

Fernando Suárez Obando, director del Instituto de Genética Humana, también lo explicó  en este hilo de Twitter, en el que indica que ‘todas las características notables de SARS-CoV-2, incluido el RBD y el RRAR, están presentes en coronavirus relacionados en la naturaleza, no es plausible un escenario de origen artificial en un laboratorio’.

 Entonces, este audio que asegura el nuevo coronavirus es una “mezcla” es falso.