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Jueves, 04 Marzo 2021

Video de ‘médica salvadoreña’ transmite falso mensaje sobre vacunas de COVID-19

Por Gloria Correa

La médica salvadoreña María Eugenia Barrientos hace falsas afirmaciones sobre las vacunas de COVID-19. Asegura, entre otras cosas, que no son necesarias porque el nuevo coronavirus tiene tratamiento.

Desde el mes de febrero ha circulado por redes sociales un video en el que una mujer, la médica salvadoreña María Eugenia Barrientos, habla sobre las vacunación contra el COVID-19.

Lectores de Colombiacheck nos pidieron verificarlo y evidenciamos que Barrientos transmite un falso mensaje sobre las vacunas, pues asegura, entre otras cosas, que el COVID-19 tiene tratamiento y por lo tanto las vacunas no son necesarias. Además afirma que quien se ponga la vacuna puede morir.

Colegas verificadores de la agencia Ocote de Guatemala también verificaron el video y evidenciaron la falsedad de tales afirmaciones. Intentaron comunicarse con Barrientos y con los administradores de la página de facebook “Compartimos tratamientos – Salud”, donde fue originalmente publicado el video, pero no obtuvieron respuesta. 

Dra Barrientos etiqueta falso

El video ha circulado por Facebook (1, 2 y 3 ), alcanzando más de 1.000 vistas y cientos de comentarios en algunas de esas publicaciones, así como por Twitter y WhatsApp.

Durante la pandemia ya habían circulado otras publicaciones de Maria Eugenia Barrientos, como videos, entrevistas y artículos, donde también transmitía desinformaciones. Por lo cual diferentes medios como RTVE de España, Agencia Ocote de Guatemala, Bolivia Verifica y La Silla Vacía de Colombia, la han desmentido. 

En Colombiacheck tomamos las afirmaciones más relevantes del reciente video y las verificamos a través de un chequeo múltiple. A continuación lo que encontramos: 

Corren el riesgo de morirse con la vacuna

Falso

 

 

 

El video comienza con Barrientos señalando que “este tipo de pacientes” no deben ponerse estas vacunas porque corren el riesgo de morirse.

Se desconoce a qué tipo de pacientes hace referencia Barrientos, pero al revisar los reportes hechos por organizaciones que vigilan la seguridad de las vacunas contra COVID-19, como los Centros para el control y prevención de enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, a través del Sistema de notificación de reacciones adversas a las vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) notificaron en la última actualización del 25 de febrero de 2021: “Hasta la fecha, VAERS no ha detectado patrones en la causa de muerte que indiquen un problema de seguridad con las vacunas COVID-19”.

El Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC por sus siglas en inglés) de la Agencia Europea de Medicamentos también concluyó que después de realizar análisis sobre la seguridad de la vacuna de Pfizer, no se encontró vínculo de muertes de adultos mayores con la vacunación ni hallazgos que plantearan un problema de seguridad.

Por otra parte, Ashish Jha, investigador y docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, en Estados Unidos, publicó en su perfil de Twitter el 31 de enero de 2021, una tabla en la que resumió los datos de seguridad de los estudios de cinco vacunas contra COVID-19 (Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Novavax y Janssen) y en ningún caso hubo reporte de muertes

Así concluimos que no hay reportes de muertes directamente asociadas a las vacunas contra  COVID-19.

No hay que ponernos la vacuna contra el COVID-19, porque es tecnología nueva, nunca antes ocupada en humanos

Falso

 

 

 

Barrientos, también afirma que la tecnología de las vacunas contra COVID-19 es nueva y no ha sido usada previamente en humanos y a continuación señala que la gente en El Salvador no debe vacunarse.

Las vacunas desarrolladas por Pfizer y Moderna son de ARN mensajero (ARNm) y éstas sí utilizan una tecnología relativamente nueva pero que se desarrolló desde los años 90. Pero estas vacunas no son las únicas contra el COVID-19 que existen, pues hay diferentes tipos. Así lo aclaran desde la Organización Mundial de la Salud y lo contamos en un explicador sobre cuáles son y cómo funcionan los tipos de vacunas para el COVID-19.

Por ejemplo, otras vacunas como la de Coronavac o la de Sinopharm utilizan virus inactivados, que es una tecnología tradicional ya usada en vacunas muy conocidas como la de polio o la influenza.

Barrientos también señala erróneamente que la tecnología de las vacunas contra COVID-19 no ha sido usada en humanos. Pero los estudios de todas estas vacunas incluyeron 3 fases clínicas, en las que se hicieron pruebas en animales y humanos, como también lo aclaramos en Colombiacheck.

Por ejemplo, para la vacuna de Moderna, la fase 3 incluyó aproximadamente 30.000 voluntarios mayores de 18 años, de los cuales alrededor de 15.000 recibieron al menos una dosis de la vacuna, y en el caso de Pfizer, incluyó 43.000 voluntarios. Datos que demuestran que tales vacunas sí se utilizaron previamente en humanos.

Desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) también explicaron acerca del desarrollo de estas vacunas: “No partimos de cero, sino que ya disponíamos de una amplia y probada experiencia sobre cómo desarrollar vacunas con garantías de calidad, seguridad y eficacia. Con estas vacunas se han solapado fases de investigación en la experimentación en animales y en humanos, en base a la experiencia acumulada previamente”.

De ese modo, evidenciamos que las afirmaciones en las que Barrientos se basa para desalentar la vacunación contra el COVID-19 son inexactas y falsas. 

Desde la Mayo Clinic, en Estados Unidos, se enfatiza que entre los beneficios de vacunarse están que se previene el contagio de la COVID-19 o el desarrollo de síntomas graves de la enfermedad, así como la muerte por este virus, mientras se contribuye a aumentar el número de personas en la comunidad que estarían protegidas de contagiarse con el nuevo coronavirus, lo que hace que sea más difícil que la enfermedad se propague.

Moderna ya había investigado en esta vacuna para el SARS y el MERS

Falso

 

 

Barrientos continúa señalando: 

"La farmacéutica Moderna tenía otro nombre antes, y venía investigando desde SARS y desde MERS esta vacuna. Entonces la pregunta que yo les hago a ellos es: si es cierto que lo están investigando desde SARS y MERS, ¿por qué no lo sacaron desde SARS y MERS, cuando MERS tiene 30 por ciento de mortalidad, y SARS tiene 3 por ciento de mortalidad y SARS-CoV-2 tiene 2,5-2,3 por ciento de mortalidad?, ¿por qué quieren aplicarla ahorita y no la aplicaron con SARS y MERS si era tan segura? O sea, yo quiero saber esa respuesta”.

La médica continúa transmitiendo aquí un tergiversado mensaje sobre las vacunas al hacer una mezcla de afirmaciones falsas e inexactas. 

El laboratorio «ModeRNA Therapeutics», fue creada en 2010 cuando Derrick Rossi, biólogo canadiense y profesor del Departamento de Células Madre y Biología Regenerativa de la Facultad de Medicina de Harvard, empleó ARNm modificado para reprogramar células madre con la intención de tratar enfermedades cardiovasculares. Desde entonces en Moderna han trabajado por perfilarse como una plataforma líder de ARN mensajero. 

La compañía sí tuvo una pequeña variación en su nombre, inicialmente fue ModeRNA Therapeutics y actualmente es sólo Moderna, pero no encontramos evidencia de que hayan investigado previamente en una vacuna para el SARS o el MERS.

En su sitio web hacen un recuento histórico de los hitos que han tenido como empresa, ya que han trabajado con otros virus como el Chikungunya, los de las gripes H7N9 o el H10N8, pero no están explícitos estudios con los otros coronavirus. 

Además, la OMS publicó una lista de 48 candidatas a vacunas contra el MERS; todas están en la fase preclínica y ninguna está siendo desarrollada por Moderna. 

Continuando con lo que dice la médica salvadoreña, los datos de mortalidad que brinda sobre los otros coronavirus que causaron epidemias en el 2002 y el 2012 son inexactos ya que el SARS-CoV tuvo una tasa de mortalidad cercana al 10 por ciento y no al 3 por ciento.  Por su parte el MERS-CoV tuvo una tasa de mortalidad más alta, aproximadamente del 35  por ciento, mientras Barrientos afirmó que era del 30 por ciento. Para el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2), según Statista, la tasa de mortalidad está calculada aproximadamente en un 2,2 por ciento, que sería el único dato en el que Barrientos acierta. 

Pero la gran diferencia del nuevo coronavirus con los anteriores, más allá de que tienen mortalidad más alta, radica en que este último ha causado una pandemia, debido a una transmisibilidad mayor, que causa que se contagie muy fácilmente de persona a persona, como explican desde los CDC. 

Además el nuevo coronavirus es capaz de mantener una transmisión comunitaria sostenida, estimándose que cada individuo infectado puede contagiar a dos o tres personas más, detallan desde los CDC. Así ha causado los devastadores efectos a nivel mundial, al 1° de marzo de 2021 se han registrado 114.223.209 infectados a nivel mundial y 2.533.129 muertos desde que se declaró la pandemia, según el Centro de Recursos de Coronavirus de la Universidad de Johns Hopkins de Estados Unidos.

Por lo tanto, el SARS-CoV-2 puede tener una tasa de mortalidad más baja respecto a los otros dos virus, pero es más fácilmente transmisible. “Si me preguntas cuál virus es más terrorífico, sin duda es el SARS-CoV-2. Es el peor virus que hemos visto en los últimos 100 años”, afirmó Annelies Wilder-Smith, profesora de enfermedades infecciosas emergentes de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en entrevista a la BBC de Londres.

Así pues, Moderna no venía investigando una vacuna desde las epidemias causadas por los coronavirus previos, como intenta afirmar Barrientos, y el nuevo coronavirus, debido a la alta transmisibilidad, ha tenido devastadoras consecuencias a diferencia de los otros coronavirus y por eso se ha desarrollado una vacuna con tanto ahínco.


El COVID-19 sí tiene cura

Falso

 

 

 

El COVID-19 no tiene cura, y yo digo que sí tiene cura. Entonces si tú tienes una enfermedad que sí tiene cura, para qué la velocidad de la fabricación de la vacuna”, es lo que continúa señalando Barrientos en el controvertido video sobre las vacunas, sin especificar el tratamiento al que se refiere.

Al revisar verificaciones hechas a Barrientos, encontramos que desde junio pasado sugería un tratamiento que según ella, prevenía las complicaciones del COVID-19 y la muerte, sin evidencia científica que respaldara tales señalamientos. Se trataba de una una mezcla de medicamentos, que finalmente equivaldrían a un manejo sintomático para el COVID-19, pero no evita el desarrollo de la enfermedad grave o la muerte.

A febrero de 2021, hay opciones de medicamentos aprobados en los protocolos de manejo de los pacientes con COVID-19 grave o crítico, según ha actualizado la OMS. Pero ninguno de éstos es curativo como dice Barrientos y tampoco están indicados en los pacientes con enfermedad leve. En esos casos, la OMS ha establecido que el manejo es sintomático mientras el cuerpo logra superar la enfermedad. 

Por lo tanto sin un tratamiento que contenga la transmisión del nuevo coronavirus o sea curativo, se requiere del uso de las vacunas contra COVID-19 para lograr contener la pandemia, explican desde los CDC, en oposición a lo que dice Barrientos.

tratamiento Dra Barrientos Verificación de RTVE
Fuente:https://www.rtve.es/noticias/20200703/bulo-tratamiento-sintomatico-covid/2025100.shtml Imagen del cuestionado tratamiento sugerido por Barrientos para el COVID-19, que se evidenció era sólo un manejo sintomático de la enfermedad, no curativo. 

Gente con mielitis, Guillain Barré, parálisis de Bell por las vacunas

Cuestionable

 

 

 

Estamos viendo que tenemos gente con mielitis e inflamación de la columna por la aplicación de estas vacunas. Tenemos gente ya con pequeñas convulsiones, tenemos gente con Guillain Barré, gente con parálisis de Bell en la cara. Y eso fue una propia enfermera que puso en su propio Facebook, ella dice yo fui vacunada y tengo parálisis. Llora y dice que ella creía iba a hacer un bien a la gente y un ejemplo de civismo poniéndome la vacuna”, así continúa Barrientos. 

La médica atribuye varias enfermedades y síntomas neurológicos a las vacunas contra COVID-19, pero esto lo calificamos como cuestionable, pues a pesar de que se han reportado casos aislados de mielitis y parálisis facial, pero no de Guillain-Barré en el contexto de la vacunación. Algunos siguen en estudio, otros se descartaron que hubiesen sido por las vacunas y no hay aún una notificación oficial que establezca que se hayan producido directamente por las vacunas.

En los estudios de la vacuna de Astrazeneca, hubo una suspensión temporal, por reportes de 3 casos de mielitis, que es una condición neurológica caracterizada por inflamación parcial o total en la médula espinal, pudiendo causar parálisis o una alteración de la sensibilidad, entre otros síntomas.

De esos casos, se descartó que dos tuvieran relación directa con la vacuna y sólo uno sigue en estudio para evaluar una relación de causalidad. Los estudios de la vacuna de Astrazeneca se retomaron por orden de los organismos regulatorios y evaluadores de la seguridad, al descartar riesgos que amenacen la vida de los participantes. 

En enero, medios mexicanos también reportaron un caso de mielitis en una médica luego de recibir la vacuna de Pfizer, pero ella tenía antecedentes de alergias los cuales no reportó cuando la interrogaron antes de aplicarle la vacuna. El caso sigue en estudio por los entes regulatorios de dicho país, para evaluar si hubo o no relación de causalidad con la vacuna. 

Por casos como ese, la vigilancia de la seguridad de las vacunas contra COVID-19 sigue, para evaluar la aparición de efectos secundarios no identificados previamente. Siempre que se reportan síntomas que pudiesen estar o no relacionados con la vacunación, se hace un exhaustivo y minucioso análisis, para evaluar si éstos ocurrieron por el azar es decir pura casualidad, o por el contrario la vacuna fue la causa, lo cual si se llega a concluir se publica a la comunidad científica y a la población en general, como lo contamos recientemente en el explicador que realizamos sobre la seguridad de las vacunas

Pero los más recientes reportes de las autoridades sanitarias encargadas de tal labor en Estados Unidos y Europa, no han reportado ni casos de mielitis, ni Guillain Barré o parálisis facial por estas vacunas,como afirma Barrientos.  

Respecto al Guillain-Barré, que es otra condición neurológica en la que el mismo sistema inmune del cuerpo ataca los nervios, como lo explicamos en un chequeo previo, el neurólogo de la Universidad CES de Medellín, Gustavo Adolfo Díaz explicó a Colombiacheck: “En particular con el COVID-19 no hay datos que confirmen esa asociación entre la vacuna y el Guillain-Barré”. 

De los casos de parálisis facial atribuidos a las vacunas contra COVID-19, de los que habla Barrientos, desde los CDC de Estados Unidos señalaron que si bien se reportaron casos de parálisis facial entre los participantes de los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer: “No consideran que los mismos se encontraran por encima del índice anticipado en la población general. No se ha establecido en forma concluyente que estos casos fueron causados por la vacuna".

Así, hasta ahora ninguno de los síntomas, ni enfermedades descritos por Barrientos ha sido confirmado que sea causado directamente por las vacunas del COVID-19, además ese tipo de efectos secundarios son estadísticamente muy raros en comparación con el beneficio que se puede obtener con la vacunación, como aclaran desde los CDC.

Ni las farmacéuticas están seguras de que la vacuna vaya a funcionar o a protegernos realmente

Falso

 

 

Si yo como farmacéutica me quito la responsabilidad, y digo: si algo pasa a mí no me demanden. Ah, bueno, entonces ni ellos están seguros de que esto realmente ni vaya a funcionar como dicen, ni nos vayan a proteger como dicen. Entonces, ¿porqué voy a obligar a la gente a ponérsela, porqué lo voy a hacer obligatorio ponérsela?”, continúa Barrientos. 

Las vacunas contra COVID-19, como explicamos previamente, pasaron por estudios de seguridad y eficacia (evaluación de la capacidad de las vacunas para proteger frente a la enfermedad), cuyos resultados fueron publicados en revistas científicas y divulgados en comunicados públicos. Así, las farmacéuticas, los entes reguladores y la población en general, saben que estas vacunas sí protegen contra el COVID-19, contrario a lo que señala Barrientos. 

Aunque es cierto que las farmacéuticas están exentas de responsabilidad frente a reacciones adversas a las vacunas. En Colombia, la ley 2064 del 9 de Diciembre sobre la vacunación contra COVID-19, establece un procedimiento para el manejo de los efectos adversos con la intervención del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud - IETS, como lo explicaron desde el Ministerio de Salud.  

"Esto permite a los colombianos tener muchísima claridad; con la creación de un consejo de evaluación de tecnologías que estudie caso a caso los eventos adversos que se presenten y les dé una respuesta científica y técnica a los colombianos", apuntó el ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez.

Por otra parte, la vacunación contra el COVID-19 no es obligatoria en Colombia. La persona que quiera rehusarse debe firmar como disidente, según han aclarado desde el Ministerio de Salud. Esto basado en un principio llamado “dignidad humana”, con el que las personas se pueden negar a realizarse un procedimiento médico, de modo que cada persona tendrá la potestad de decidir si recibe la vacuna o no. 

En países como El Salvador, de donde es Barrientos, el presidente también señaló que la vacuna contra el COVID-19, será gratuita, universal y voluntaria. 

En conclusión la doctora Barrientos da un falso y distorsionado mensaje sobre las vacunas contra COVID-19 que puede resultar perjudicial para quienes la escuchen, al desalentar la vacunación. 

Desde los CDC de Estados Unidos, advierten que la combinación de vacunarse, así como seguir aplicando las medidas de bioseguridad (uso de mascarillas, distanciamiento social y lavado de manos) ofrecerá la mejor protección contra el COVID-19, ya que “para detener una pandemia, es necesario utilizar todas las herramientas que tenemos disponibles”.

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Miércoles, 02 Junio 2021

Vacunas de ARNm contra COVID-19 no son terapia génica experimental, como dijo médico estadounidense

Por Gloria Correa

El médico Steve Hotze hizo una mezcla de falsas y engañosas afirmaciones sobre las vacunas, pero estos biológicos cumplieron todas las fases de investigación y ya se ha evidenciado el impacto positivo de la vacunación masiva en países como Israel, Inglaterra y Estados Unidos.

Un vídeo publicado en la página oficial del médico estadounidense Steve Hotze el 26 de febrero de 2021, titulado “Todo sobre las llamadas vacunas de ARN”, ha circulado desde entonces y en diferentes idiomas, por redes sociales como Facebook (1, 2, 3 ,4), Twitter (1, 2), Instagram e incluso en la red social Rumble, en diferentes idiomas. El vídeo ha tenido hasta más de 10.000 vistas y miles de compartidos en los últimos meses. 

Pero Hotze transmite un falso mensaje sobre la vacunación contra COVID-19 al afirmar entre otras cosas que no hay resultados de las investigaciones con estos biológicos y en particular al señalar que las de ARNm son terapia génica experimental. Además señala que vacunarse produce más riesgos que beneficios. Pero sus afirmaciones son falsas y algunas las hemos verificado previamente en Colombiacheck a través de chequeos y explicadores que puede leer aquí: 1, 2, 3, 4, 5.

pantallazo del video

Colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN), organización de la que hacemos parte, como Newtral y Maldita de España, la agencia de noticias AFPFactcheck.org, también chequearon esta publicación resaltando que lo dicho por Hotze sobre las vacunas de COVID-19 es falso. Incluso otros medios en inglés también la verificaron (1, 2). 

Steve Hotze, médico del estado de Texas, Estados Unidos, según su sitio web y perfiles oficiales en redes sociales, es director ejecutivo del Hotze Health and Wellness Center de Houston y ya ha tenido problemas por sus publicaciones. En diciembre de 2020 la Administración de medicamentos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos le enviaron una carta de advertencia solicitando suspender la venta de vitaminas que a través de publicidad engañosa aseguraban “curar” el COVID-19.

En Colombiacheck hicimos un chequeo múltiple de las frases más relevantes de este video, sumado a lo que colegas verificadores encontraron sobre el mismo:

“Vacuna contra COVID-19 no es una vacuna en absoluto” 

Falso

El doctor Hotze repite una y otra vez que las vacunas contra COVID19 no lo son realmente, señalando que no cumplen la definición de vacuna de los Centros para el Control y Prevención de enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) porque no protegen de la infección por el nuevo coronavirus, ni dan inmunidad.

Pero estos señalamientos son falsos. Los mismos CDC aclaran en su web cuál es el mecanismo de acción de los tipos de vacunas contra COVID-19 y enfatizan que son seguras y eficaces, lo que quiere decir que realmente protegen frente al nuevo coronavirus con pocos riesgos para la salud. Además, resaltan que las vacunas buscan que el sistema inmune desarrolle inmunidad (anticuerpos) frente al nuevo coronavirus sin desarrollar la enfermedad, con el fin de quedar protegidos ante futuras exposiciones.

vacunas cdcFuente: Información para entender cómo actúan las vacunas contra el COVID-19 | CDC

Por otra parte, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la FDA dan las mismas explicaciones sobre estas vacunas. Hay que aclarar que la definición de vacuna de los CDC es compatible con los lineamientos de la FDA siendo este último el organismo que en Estados Unidos dio la aprobación de uso de emergencia para los biológicos de Moderna y Pfizer/BioNTech a finales de 2020. 

La eficacia de estos biológicos (o capacidad para proteger frente a la infección) evaluada a través de ensayos clínicos en humanos fue reportada a través de publicaciones en la revista científica New England Journal of Medicine (1, 2), con 94,1 % para el caso del de Moderna en la prevención de la enfermedad por COVID-19, incluyendo síntomas graves. Y de 95 % para la de Pfizer en prevención de la enfermedad. 

“Las vacunas de ARNm son terapia génica experimental”

Falso

Se trata de otra reiterativa afirmación de Hotze en el video que también es falsa, pues estas vacunas no son terapia génica experimental. La FDA define ésta como “una técnica que modifica los genes de una persona para tratar o curar una enfermedad”, por eso Hotze se equivoca al usar estos términos en este contexto. 

Previamente en Colombiacheck (1, 2) aclaramos basados en la evidencia científica, así como lo han señalado las autoridades internacionales en salud como la OMS, FDA y los mismos CDC, que a través de  las vacunas de ARNm se inyecta una pequeña porción del Ácido Ribonucleico mensajero (ARNm) del nuevo coronavirus, lo que le da a nuestras células instrucciones sobre cómo producir una proteína que es exclusiva del virus (la proteína S, espiga -spike- o pico). Una vez que nuestras células hacen copias de tal proteína, destruyen el material genético de la vacuna.

Luego el sistema inmune de nuestro cuerpo reconoce que la proteína no debería estar allí y construye células de la defensa como linfocitos T y linfocitos B que recordarán cómo combatir el virus si nos infectamos en el futuro, con el fin de que no desarrollemos la enfermedad.

Fuente: Colombiacheck

De ese modo siempre se ha resaltado que el ARNm que se inyecta a través de la vacuna se destruye luego de cumplir su función, por lo tanto no se inserta en el material genético de la célula o ADN propio, ni tiene la capacidad de modificar los genes ni perdura indefinidamente en el cuerpo, contrario a lo que dice Hotze. 

Los doctores Peter Hotez y María Elena Bottazzi, codirectores del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Pediátrico de Texas, también explicaron en un artículo publicado en el Washington Post el 19 de marzo de 2021 sobre los mitos de las vacunas que es un error señalar que las de ARNm son terapia génica.

“El ARNm inyectado a través de nanopartículas de lípidos en una vacuna no entra a nuestro genoma. Se convierte en un modelo para que las células produzcan combinaciones de aminoácidos en moléculas llamadas ribosomas en el citoplasma de la célula, fuera del núcleo”, especificaron Hotez y Bottazzi. “Nuestro sistema inmune entonces responde al nuevo péptido, el cual se asemeja a la proteína pico del coronavirus. Por lo tanto, no es correcto decir que las vacunas ARNm son equivalentes a una ‘terapia génica’, como algunos críticos de las vacunas han dicho”,concluyeron Hotez y Bottazi.

Y Jacob Sherkow, profesor de Derecho de la Universidad de Illinois, quien ha desarrollado investigaciones sobre las implicaciones legales de biotecnologías avanzadas como las vacunas contra COVID19, explicó a factcheck.org: “Las vacunas de ARNm no modifican los genes de una persona, es decir, su genoma. Son transcripciones del gen pico del virus que se traducen a proteína y se expresan en las células; el ARNm se degrada posteriormente. El genoma permanece sin cambios”. 

“Las vacunas fueron aprobadas sin ninguna publicación de estudios en animales. Quienes las reciben son conejillos de India”

Falso

Continuando con las afirmaciones del médico de Texas, también señaló que las vacunas fueron aprobadas sin la publicación de los resultados de los estudios en animales ni en humanos y por esa razón quienes las reciben son conejillos de India.

Pero cada una de las vacunas contra COVID-19 debió cumplir unas fases de investigación, como lo aclaramos en el explicador sobre estas vacunas, que van desde estudios preclínicos que se desarrollaron en laboratorio y en animales hasta los ensayos clínicos que se llevaron a cabo con miles de humanos. Los resultados de cada fase han sido evaluados y publicados en revistas científicas.

Posteriormente las autoridades regulatorias en salud de cada país, a su vez, se han encargado de revisar tales resultados para determinar si autorizan o no el uso de cada biológico en su población.

fases de desarrollo de una vacuna

Así por ejemplo, en el caso de Colombia entre las vacunas aprobadas como la de Pfizer o la de Sinovac los resultados de las diferentes fases de investigación se encuentran publicados en los siguientes links: 1, 2, 3, 4, 5, 6. En todos los casos, el Invima tuvo que realizar una revisión de dichos estudios para otorgar las autorizaciones de uso de emergencia (1, 2, 3 y 4) de esos biológicos en Colombia.

“Los efectos adversos son inevitables”

Cuestionable

Hotze se refirió a los efectos adversos de las vacunas contra COVID-19 al afirmar que en el primer mes de uso de la vacuna en Estados Unidos “se documentaron más de 40.000 reacciones adversas incluidas miles de reacciones anafilácticas y problemas neurológicos graves”. También dijo que al 14 de febrero de 2021, se habían registrado 934 muertes de personas que habían recibido la vacuna en ese país y por lo tanto señaló que los efectos adversos son inevitables y son más que los beneficios.

Tales afirmaciones las calificamos como cuestionables, pues el médico usa datos numéricos aproximados a los datos registrados por el VAERS (entidad que vigila y recibe notificaciones de probables reacciones adversas a las vacunas en Estados Unidos) pero los tergiversa para transmitir un engañoso mensaje sobre la vacunación. 

En un explicador previo sobre la seguridad de las vacunas del COVID-19 enfatizamos que la seguridad es la máxima prioridad en el desarrollo y aprobación de las vacunas. 

También señalamos que estas sólo se aprueban si los beneficios generales de aplicarlas, superan sus riesgos, es decir que se demuestra que protegen contra el COVID-19 y que el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves o que puedan amenazar la vida de las personas, es nulo o muy bajo. 

Después de ser aprobadas, el monitoreo de la seguridad de las vacunas continúa, ya que es un componente habitual de los programas de inmunización, así lo señalan desde la Organización Panamericana de la Salud

Por lo cual existen organizaciones de farmacovigilancia en cada país que monitorizan las reacciones adversas que se pueden presentar. En Estados Unidos es el Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS por sus siglas en inglés) y a través de su web se pueden hacer notificaciones de posibles eventos adversos.

Ahora bien, el hecho de que las vacunas contra el COVID-19 sean "seguras", no significa que estén completamente libres de efectos secundarios. Así como ocurre con cualquier otra vacuna, con éstas se pueden presentar algunos síntomas o efectos secundarios luego de la inyección, la mayoría de los cuales son leves a moderados, no dejan secuela ni significan un riesgo para la salud de las personas.

Pero en ese sentido al VAERS se notifica cualquier evento o síntoma que se pudiera relacionar con la vacuna, desde síntomas leves hasta graves o defunciones, sin que esto signifique que toda notificación corresponde a una reacción adversa a la vacuna, como lo han aclarado desde los CDC

Para establecer que un síntoma notificado al VAERS o a las entidades que vigilan la seguridad de las vacunas, el cual aparece luego de la aplicación de la vacuna se debe directamente al biológico y no a una coincidencia o a otras causas, se deben cumplir unos criterios de causalidad, así lo explican desde la OMS. Por esa razón hay unos comités especializados en tales instituciones encargados de esa tarea. 

Desde la Agencia Europea de Medicamentos explican que existen técnicas de análisis para que los expertos evalúen si un efecto secundario es probable que sea causado o no por la vacuna. Y si el análisis concluye que un nuevo efecto secundario es causado por el biológico, este es incluido en las advertencias o en su hoja de seguridad.

Hotze por lo tanto se acerca en los números que da sobre las notificaciones de probables reacciones adversas al VAERS, que se pueden consultar aquí, pero se equivoca al no aclarar que se trata sólo de notificaciones que se dieron en los primeros dos meses de uso de la vacuna en Estados Unidos. 

Así, entre diciembre y enero de 2021 hubo 47.232 eventos notificados, y en cuanto a fallecimientos entre diciembre y el 14 de febrero, según el VAERS, hubo 1.257 notificaciones de muertes en personas que habían sido vacunadas contra COVID-19. 

De ese modo, que exista una notificación de un probable evento adverso al VAERS no significa que este hubiese sido provocado por la vacuna como lo intenta señalar Hotze, o que sea un efecto secundario al biológico, ya que cualquier persona puede realizar este tipo de notificaciones según el VAERS.

Luego de analizar los datos del VAERS, desde los CDC reportaron con fecha del 27 de mayo de 2021 que “después de una revisión de la información clínica disponible, incluidos los certificados de defunción, informes de autopsias e historias clínicas, no se estableció una relación causal con las vacunas contra el COVID-19 y los fallecimientos notificados desde el inicio de la vacunación en Estados Unidos”. 

Previamente los CDC habían señalado que no se habían identificado "patrones en causas de muerte que puedan indicar un problema de seguridad con las vacunas contra el COVID-19", y desde allí tampoco han reportado nuevos efectos adversos asociados a las vacunas de ARNm, siendo estos biológicos los primeros que se aplicaron en dicho país. 

“La ivermectina y la hidroxicloroquina pueden prevenir y tratar la infección por COVID-19”

Falso

Al finalizar el vídeo Hotze justifica las afirmaciones previas sobre las vacunas diciendo que estas no son necesarias porque el COVID-19 se puede tratar y prevenir con la ivermectina y la hidroxicloroquina. 

Pero nuevamente se trata de falsos señalamientos, pues no se ha demostrado científicamente que algunos de estos medicamentos sea eficaz en el tratamiento del COVID-19. 

En un explicador previo aclaramos que la evidencia científica aún no era suficiente para respaldar la eficacia de la ivermectina en el COVID-19, así mismo lo señalamos en un chequeo en marzo de 2021. Incluso el 31 de marzo de 2021 la OMS desaconsejó el uso de este medicamento en el contexto de COVID-19 si no es dentro de ensayos clínicos, debido a que los resultados de los estudios recopilados en el último año no son fiables por diferencias metodológicas. A junio de 2021 tales recomendaciones no han cambiado.

Además, en el mismo comunicado la OMS enfatiza como recomendación firme no administrar hidroxicloroquina ni cloroquina para tratar el COVID-19, independientemente de la gravedad de la enfermedad. También la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) desaconseja el uso de hidroxicloroquina, pues los estudios clínicos realizados desde el 2020 en pacientes con COVID-19 no demostraron reducir las muertes o prevenir la enfermedad y sí mostraron que podía aumentar los efectos no deseados en comparación con placebo.

comunicado OMS


Fuente: https://www.who.int/es/news-room/feature-stories/detail/who-advises-that-ivermectin-only-be-used-to-treat-covid-19-within-clinical-trials

Así concluimos, que el doctor Hotze se equivocó en sus afirmaciones sobre las vacunas de ARNm contra COVID-19, por lo cual desinforma sobre estos biológicos que han demostrado ser útiles en reducir el número de muertes y enfermos graves por COVID-19 en países como Israel, Estados Unidos e Inglaterra, donde el total de vacunados ya corresponde a un porcentaje significativo de la población.

Para leer otros chequeos y explicadores sobre el nuevo coronavirus puede visitar el especial Mentiras y verdades sobre el nuevo coronavirus en www.colombiacheck.com o seguirnos en nuestras redes sociales.