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Falso

Viernes, 26 Junio 2020

Es falso que los termómetros infrarrojos destruyan las neuronas

Por Adolfo Ochoa Moyano

Ya se había dicho que podían dañar la retina, pero tanto eso, como una posible afectación al cerebro, son afirmaciones que los expertos desmienten de manera tajante.

“Todas las personas que están en los supermercados y en las tiendas no les dan información de lo que hace esa pistolita. No se siente, como cuando vas con el médico y te hacen rayos X, no se siente, pero se está almacenando”, dice un video que ronda por Facebook desde hace varios días y que asegura que cada vez que se toma la temperatura con termómetros infrarrojos hay daño neuronal.

En el video, un hombre que se identifica como el doctor José Mena, agrega que: “Yo me pregunto, cuántas veces en la semana vas al súper y te están radiando precisamente en la cabeza. Hoy te matan 1000 neuronas, mañana otras 1000, pasado mañana otras 1000 y eso a la larga trae un sinnúmero de alteraciones con tu sistema nervioso central que controla tus automatismos y nunca vas a saber que fue por esa lamparita”

Esta desinformación, sin embargo, es completamente falsa. En un chequeo que habíamos hecho antes expertos nos explicaron que este tipo de aparatos no emite radiación sino que la capta y el láser con el que viene equipado no es rayo láser que irradia energía dañina para las neuronas. En realidad es un apuntador, para que quien toma la temperatura se guíe. 

“Un termómetro de infrarrojos mide la temperatura superficial de un objeto. La lentilla óptica del aparato capta la energía emitida, reflejada y transmitida por el objeto. Esta energía se recoge y concentra hacia un detector”, dice en el manual de funcionamiento de uno de estos productos. 

Y en otro se puede leer: “Cualquier objeto emitirá energía de radiación térmica infrarroja, y su temperatura superficial determina directamente el tamaño y la longitud de onda de la energía de radiación. Basado en este principio, este producto cuenta con un sensor infrarrojo de alta precisión especialmente utilizado para detectar la energía de radiación infrarroja emitida por el cuerpo humano”, reafirmando que la función del termómetro es la de captar energía, no generarla.

Además, para ese chequeo habíamos contactado al oftalmólogo y profesor universitario Hugo Ocampo sobre el funcionamiento de los termómetros infrarrojos y él nos dijo que “los aparatos recogen radiación, no la emiten. Lo que hace el termómetro infrarrojo es captar la temperatura corporal que produce radiación infrarroja y el sensor la mide”.

Asimismo, nuestros colegas de Animal.mx, quienes ya verificaron esta afirmación acerca de las neuronas y el termómetro, consultaron a Carlos Govea, instructor comercial de equipos médicos de Hergom Medical, quien descartó la afectación neuronal cuando se usa este termómetro.

“La única radiación que emiten es la de las baterías, al igual que cualquier aparato eléctrico que tenemos en casa. No emiten para nada rayos X que se apunten al cuerpo. Lo único que hace el termómetro es capturar el calor que tú ya estás emitiendo. Enviar y recibir esta información, lo hacen de manera similar y con el mismo índice de radiación (de las baterías) que los controles remotos de la TV y los controles para las consolas de videojuegos”, le dijo Govea a Animal.mx para su chequeo

Nuestros colegas de AFP, por su parte, consultaron con María Vaccarezza, neuróloga infantil del Hospital Italiano de Buenos Aires, quien les dijo que “es la primera vez que escucho esto” y agregó que si en realidad existieran riesgos para el cerebro “los neurólogos lo sabríamos”.

No, tampoco afectan la retina

Como ya lo habías dicho antes en este chequeo, es imposible que los láser de los termómetros causen daños en la retina, como lo aseguran algunas versiones en redes sociales.

Así nos lo explicó el retinólogo Hugo Ocampo cuando le preguntamos qué tan posible es que haya un daño en el ojo cuando se toma la temperatura.

“No tiene fundamento que se diga que ese láser puede provocar cortes o abrasiones. Para hacer cortes se necesitan láser de alto poder de energía y con una longitud de onda diferente. Eso es imposible con un termómetro que mide la temperatura corporal”,  dijo el especialista.

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Martes, 02 Junio 2020

La equivocación de MinSalud al comparar UCI en Colombia y Holanda

Por Laura A. Gracia

En marzo, Fernando Ruiz afirmó que Colombia tenía 17 camas de cuidados intensivos por cada 100.000 habitantes, sin embargo, la cifra no era de sólo de cuidados intensivos, sino la suma de cuidados intermedios e intensivos. Además las compara con cifras viejas en Holanda.

En una entrevista con Semana el pasado 31 de marzo sobre la capacidad de reacción del sistema de salud colombiano frente al COVID-19, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, hizo una afirmación que, aunque citaba las cifras disponibles, fue desfasada en las cosas que comparaba. 

“El sistema colombiano es un sistema que ha tenido sus dificultades, pero por otro lado tiene sus robusteces. Nosotros tenemos más camas en cuidados intensivos por habitante en Colombia, que Holanda. Eso indica que de alguna manera no estamos tan mal en infraestructura y capacidad para contener la epidemia”, afirmó Ruiz, y agregó, “número de camas por 100.000 habitantes en Bélgica: 15,9. Dinamarca: 6,9. Mientras el que tiene más es Alemania con 29; hay países que tienen 6, Holanda, por ejemplo. Francia tiene 11, Colombia tiene 17”. 

Como ya contamos en otro chequeo, no hay una cifra unificada de UCI en Colombia. Pero buscamos los datos entregados por el Ministro, que son los que usa Ruiz, con fecha de corte de la entrevista realizada por Semana. Para finales de marzo, el número de camas en cuidados intensivos que tenía Colombia eran 5.350. 

Según el censo del Dane de 2018, la población oficial de Colombia es de 48’258.494 de habitantes. Pero, según su proyección para 2020, la población de Colombia estaría en 50’912.429. Con el primer número la tasa de camas en UCI por cada 100.000 habitantes sería de 11,08. Con el segundo, de 10,5. Y en cualquier caso, no de 17. 

Mientras reporteábamos otro chequeo, nos dimos cuenta de dónde estaba el error del Ministro. En el otro chequeo revisamos una tabla “oficial del Ministerio de Salud”, publicada por la periodista Maritza Aristizabal en su cuenta de Twitter, que compara la tasa de disponibilidad de camas en Colombia con la disponibilidad en países europeos. 

Allí encontramos las cifras usadas por el Ministro, y nos dimos cuenta de que el indicador no era camas en unidades de cuidados intensivos, UCI, sino camas de “cuidado crítico”, que para fines comparativos del cuadro del estudio es la suma de camas en cuidados intensivos e intermedios. 

Los cuidados intermedios son para pacientes que previsiblemente tienen un bajo riesgo de necesitar medidas terapéuticas de soporte vital, pero que requieren más monitorización y cuidados de enfermería de los que pueden recibir en una planta de hospitalización convencional. 

Y los cuidados intensivos son para pacientes que están muriendo o tienen un riesgo real o potencial de fallecer y necesitan soporte vital como respiradores. Cada médico y personal de enfermería tiene a cargo a menos pacientes en comparación al área de hospitalización o de la Unidad de Cuidados Intermedios.

Y vale la pena aclarar que el indicador “cuidados críticos” es muy complejo de usar para realizar comparaciones entre países, aún más de continentes diferentes, pues los estándares y sistemas de salud operan diferente. 

Según un estudio realizado para establecer indicadores estandarizados de calidad sobre cuidados intermedios (UCIN) en los Países Bajos (Holanda), “no existe un formato estandarizado para informar la evaluación de la calidad del funcionamiento de la (UCIN), lo que dificulta la comparación de los datos entre los informes y la naturaleza logística intermedia de estas unidades frustra la interpretación de las medidas de resultado (...)  Comprender el valor de las UCIN se ve comprometido por su gran heterogeneidad, ya que las UCIN pueden ser independientes o integradas en la UCI, y pueden admitir pacientes y mezclas de casos muy diferentes”. 

Para fines de verificación de este artículo, aclaramos que en medios holandeses, y según las autoridades, se habla de “cuidados intensivos”, no “cuidados críticos”. Aunque, sus estándares de atención hospitalaria contemplen diferentes niveles de atención intensiva. 

Revisamos entonces el número de camas en cuidados intermedios para la fecha de corte en Colombia. Según la oficina de comunicaciones del Ministerio de Salud, había 3.161 camas. Sumado con las de cuidados intensivos daba un total de 8.511 camas. Lo que equivale a una tasa de 17,3 camas por cada 100.000 habitantes. Cifra que efectivamente corresponde a la entregada por el Ministro de Salud. 

En cuanto a la cifra holandesa, según el medio holandés NlTimes, antes de la pandemia se reportaban 1150 camas en cuidados intensivos, sin embargo, de acuerdo a declaraciones de Ernst Kuipers, presidente de la red holandesa de cuidados agudos, con la llegada de la emergencia el número de camas disponibles para cuidados intensivos aumentó. 

Así mismo, según el ministro de salud, Hugo de Jonge, de acuerdo a las medidas para mitigar los riesgos futuros planteados por COVID-19, los hospitales ampliarán la capacidad de la UCI de manera flexible a 1.700.  Esto quiere decir que aproximadamente ahora Holanda cuenta con 1.400 camas disponibles en cuidados intensivos, lo cual equivale a una tasa de 8 camas por cada 100.000 habitantes, no de 6. 

Esta diferencia se debe a que las cifras del cuadro comparativo realizado por el Ministerio de Salud fueron resultado de una proyección interna sobre la capacidad de contención de la emergencia, cuando apenas iniciaba en Colombia. Y fue realizado, según el Ministerio, con los datos disponibles en ese momento. 

Sin embargo, al investigar las cifras, encontramos que son resultado de una investigación europea con base en datos de 2011, ‘La variabilidad en los números de camas de cuidados críticos en Europa’. Para abril de 2020, fecha en que el ministro dio las cifras, ya había actualización de datos. 


 

Según las cifras del Ministerio, para mayo de 2020, Colombia ya cuenta con 6.278 camas en unidad de cuidados intensivos, UCI, y 3.407 camas en cuidados intermedios, por lo que la tasa actual de camas para “cuidados críticos” en Colombia es de 19,7 por cada 100.000 habitantes. 

Así, calificamos la afirmación como cuestionable porque, aunque parte de las cifras son verdaderas, compara dos cosas diferentes (camas para cuidados críticos en Colombia y camas de cuidados intensivos en Holanda) y, además, para un lado de la comparación toma cifras recientes, de 2020, mientras que para el otro toma cifras de antes de la pandemia, de 2011.