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Lunes, 21 Diciembre 2020

Gráfico de Ivermectina vs. vacuna de COVID-19, repleto de datos falsos y engañosos

Por Gloria Correa y Ana María Saavedra

En redes sociales circula un cuadro comparativo, realizado por un médico veterinario de Perú y difundido en un programa de televisión, pero incluye información falsa y sin evidencia científica.

Una publicación que señala las presuntas ventajas del uso de la ivermectina frente a la vacuna contra el COVID-19, se volvió viral en redes sociales, luego de que un veterinario la difundiera en una entrevista.

cuadro comparativo de la vacuna vs ivermectina

El gráfico fue publicado el 13 de diciembre pasado en twitter por Rafael Rey Rey, un periodista peruano, conductor de televisión y miembro del directorio del Banco Central de Reserva del Perú. Luego, de esto se viralizó en redes sociales y llegó a Colombia, donde ha sido enviado por WhatsApp.

Colegas verificadores de Ojo Público en Perú revisaron la publicación y también encontraron que difunde información falsa.  En ColombiaCheck retomamos parte de su verificación  y, además, evidenciamos que la comparación no es coherente desde el punto de vista científico y carece de evidencia.

El trino de Rafael Rey  señala:   “Cuadro comparativo entre la IVERMECTINA y la VACUNA contra el COVID. Preparado por el doctor Manolo Fernández y presentado esta noche como primicia en el programa Rey con Barba por WillaxTV. Se animará alguien a debatir con su autor sobre eso. Quizás Mazzeti, Zamora o Huerta? [Sic.]”.

El mencionado doctor Manolo Fernández, según señalan los colegas de Ojo Público en su verificación, es médico veterinario y gerente del Laboratorio Farvet, además ya había hecho afirmaciones previas sobre la Ivermectina y su uso para prevenir el COVID-19, las cuales también verificaron en Ojo Público y calificaron como falsas

Es importante recordar que la Ivermectina es un medicamento antiparasitario  que se usa tanto en humanos como en animales. En Colombia su uso está avalado para el tratamiento de enfermedades como la sarna, los piojos y en algunos casos, también se utiliza para parasitosis intestinales como la estrongiloidiasis. En las últimas décadas, se utilizó para erradicar la oncocercosis, otra enfermedad causada por parásitos que puede producir cuadros de cegueras.

La Ivermectina apareció en junio pasado en el escenario de esta pandemia por un estudio realizado por investigadores australianos que probaron que el medicamento inhibe la replicación del SARS-CoV-2 in-vitro ( es decir en estudios realizados sólo en el laboratorio). Desde ese momento, diversas personalidades, como autoridades regionales en Colombia, empezaron a anunciar su uso como tratamiento para el COVID-19. 

Retomando el cuadro elaborado por el veterinario Fernández, este pretendía comparar las supuestas características de la vacuna contra el COVID-19 y la Ivermectina, mostrando las supuestas ventajas de esta última, al dar respuesta a preguntas como “¿Cuánto tiempo protege?”, “¿Tiene efectos secundarios?”, “¿Cuántas dosis son necesarias para estar protegido?”.

El médico Ernesto Bustamante, doctor en bioquímica y biología celular y molecular por la Universidad Johns Hopkins, consultado por OjoPúblico , explicó que no es factible comparar la vacuna con el medicamento. “Son dos cosas diferentes: la Ivermectina sería un supuesto tratamiento contra la COVID-19, aunque no lo es, en mi opinión. Mientras que la vacuna es una medida preventiva, porque induce al sistema inmune a que presente defensas”, indicó. 

Bustamante,  también enfatizó que por el momento, no existe evidencia científica que justifique el uso de la Ivermectina como método preventivo de la enfermedad. 

En la misma línea, el médico epidemiólogo César Ugarte, investigador del Instituto Alexander Von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia,  señaló a Ojo Público: “definitivamente no es factible” poner en el mismo nivel una vacuna que a un medicamento y también les aseguró que no existen estudios que demuestren que la Ivermectina se puede utilizar de forma preventiva contra la COVID-19. 

Por su parte, el Colegio Médico de Perú también indicó que dicha publicación difundía información falsa, lo que puede poner en riesgo la salud. 

En Colombiacheck, consultamos a Alfonso J. Rodríguez Morales, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), quien nos explicó que “esta comparación es completamente falsa. Por el lado de la vacuna, claro que se tienen muchísimos datos, y hay muchas publicaciones científicas, por el contrario para la Ivermectina no hay estudio científico serio, ningún ensayo clínico aleatorizado hasta ahora, que muestre evidencia de beneficios significativos contra el COVID-19 específicamente”. 

Rodriguez también afirmó que es falso que “la ivermectina no tenga efectos secundarios y también es falso que evite la transmisión viral. No hay estudios de calidad que soporten esa idea, lo que se ha dicho al respecto está soportado en estudios no publicados, observacionales, de baja, pobre o nula calidad. No es un medicamento de uso libre, su uso en Colombia es bajo prescripción, en otros países no se vende ni en farmacias al público y es regulado por programas de salud pública como los medicamentos para el VIH, malaria o tuberculosis”, agregó.

En Colombia, el 12 de julio pasado el Ministerio de Salud, en conjunto con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos –Invima-, el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud -IETS-, y la Asociación Colombiana de Infectologia –ACIN-, anunciaron que no recomendaban el uso de ivermectina como tratamiento para el covid-19, salvo cuando se use dentro de un estudio clínico que haya sido aprobado por el INVIMA.

Aunque el Invima sí aprobó un ensayo clínico de este medicamento en el Centro de Estudios de Infectología Pediátrica de la Universidad del Valle, y otro en la ciudad de Medellín patrocinado por la Universidad CES, pero los resultados de estos estudios no se conocen aún. 

En la base de datos Clinicaltrials (de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos) donde se registran los ensayos clínicos en curso a nivel mundial, existen 45 estudios registrados sobre Ivermectina y COVID-19. De estos, 13 estudios ya fueron finalizados, pero 7 aún tienen pendiente publicar sus resultados y los restantes tienen falencias como muestras de pacientes pequeñas o no cumplen con requisitos que dan mayor solidez científica y reducen sesgos como ser doble ciego (es decir, que ni el investigador ni el voluntario sepan si se está administrando la medicina o un placebo). 

Frente a la vacuna, Rodríguez aclaró que “el cuadro generaliza como si fuese una sola vacuna, cuando en realidad tendremos varias disponibles: Pfizer, AstraZeneca, Moderna, etc; entonces decir lo de la refrigeración es inexacto, además la Ivermectina también tiene sus contraindicaciones, lo que señala el punto 13 del cuadro es falso (número de dosis: 80.000 de vacuna y 1.2.000.000 de ivermectina)”.

El vicepresidente de la Acin agregó que el número de muertos por la administración no es verificable aún, pues está en estudio. “Los estudios de la fase 3 de las vacunas aún no están publicados. Por otro lado, hay publicaciones que muestran que la Ivermectina puede ocasionar muertes sino es debidamente prescrita por médicos”, concluyó Rodriguez. 

Por lo tanto, no es cierto que diez personas hayan muerto por alguna de las candidatas para prevenir el Covid-19, como asegura la afirmación 14 del cuadro. “Eso de diez muertos no sé de dónde ha salido”, señaló Bustamante a Ojo Público. 

En medios de comunicación se difundió que un voluntario de la vacuna de AstraZeneca, falleció en Brasil, pero también se verificó que dicho paciente no había recibido la vacuna, sino un placebo. 

En relación a otras de las preguntas que el cuadro señala como “¿Producirá efectos patológicos a largo plazo como otras vacunas?”. Para la vacuna contra la Covid-19, la respuesta que señala es “no se sabe”, para la ivermectina, “no”. 

El biólogo Ernesto Bustamante, consultado por Ojo Público,  dijo que la interrogante del cuadro “es una pregunta que lleva implícita una afirmación errónea” debido a que asegura que “otras vacunas” producen “efectos patológicos a largo plazo”. Además, señaló que los casos de pacientes con efectos severos después de recibir la vacuna son muy poco comunes.

Los reporte preliminares de la fase 2 y 3 del desarrollo de las vacunas, en las que se evalúa la seguridad y eficacia de las candidatas para prevenir el COVID-19 en fase más avanzada, las farmacéuticas han señalado porcentajes de eficacia del 94,1% para la de Moderna sin reporte de reacciones adversas severas en los voluntarios, y una eficacia de 95% para la de  Pfizer-BioNTech sin reacciones adversas severas, como lo señalamos en este explicador.  

En cuanto a otra de las preguntas del cuadro elaborado por el veterinario Manolo Fernández, que dice: “¿Tiene efectos secundarios?”. Las vacunas, “sí”; la ivermectina, “no”.

Como señalamos previamente la Ivermectina sí puede producir como otros medicamentos reacciones adversas, e igualmente puede pasar con las vacunas para prevenir el COVID-19 como señaló la Organización Mundial de la Salud

Para la pregunta “¿Protege contra todas las cepas virales?”. Las respuesta para la ivermectina dice que “sí”.    El epidemiólogo César Ugarte, de la Universidad Cayetano Heredia, también consultado por Ojo Público, insistió en que no hay evidencia para responder esa interrogante. “Tendría que hacerse un estudio que vea, en varios pacientes y con diferentes cepas virales, que [el medicamento] realmente hace efecto”.

Ugarte también señaló: “Los tratamientos deben estudiarse dentro de un ensayo clínico, porque si no, esto puede hacerle mucho daño a la población”. En ciencia, agregó, de lo que se trata es de tener la evidencia como sustento. “No es lo que yo opine, lo que a mi me parezca o [lo que pasa] en mi experiencia. No funciona así”, recalcó el epidemiólogo. 

Por su parte, la  Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó explícitamente la ivermectina del ensayo clínico Solidaridad, sobre los posibles tratamientos para el COVID-19, porque no existe evidencia sobre su potencial uso.

Así mismo, la Organización Panamericana de la Salud –OPS- estableció que  los resultados de la eficacia de la ivermectina "no son suficientes para indicar que será beneficiosa desde el punto de vista clínico para reducir la carga viral en pacientes con COVID-19".

En conclusión, ese cuadro que destaca las supuestas ventajas de la ivermectina como método preventivo y de tratamiento del COVID-19 frente a la vacuna está repleto de datos falsos y engañosos. 

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Miércoles, 31 Marzo 2021

No, el 30 % de los vacunados no morirán en pocos meses

Por Mónica Ospino Orozco

Una pieza viral, basada en afirmaciones de tres reconocidas figuras de la desinformación contra el COVID-19, asegura que las vacunas ARNm destruirán nuestros pulmones y causarán millones de muertes. Comprobamos que todo es falso.

Las redes sociales son el vehículo más usado para promover mensajes que buscan infundir miedo a la inmunización contra el COVID-19 que hoy se adelanta en gran parte del mundo y que en Colombia ya sobrepasa las dos millones de dosis aplicadas, según el más reciente reporte del Ministerio de Salud, con corte al 30 de marzo de 2021. 

En Colombiacheck le pusimos la lupa a esta pieza que ya se ha hecho viral en Facebook, Twitter y redes de mensajería instantánea como Telegram y WhatsApp, y en la que se mezclan los nombres de tres prominentes “figuras” del movimiento antivacunas con teorías conspirativas acerca de los efectos de éstas.

El título de la pieza viral es: “El 30 % de los vacunados morirán en pocos meses”. Y a continuación se despliega una teoría según la cual “las vacunas con ARNm serán utilizadas para la despoblación en los próximos 3 a 6 meses (julio de 2021)”.

La gráfica está acompañada de una fotografía de la médica osteópata estadounidense, Sheri Tennpeny, y la cita que titula la pieza habría sido dicha por la médica francesa Alexandra Henrion-Caude, y apoyada por los postulados de Dolores Cahill, bióloga y profesora del University College of Dublin, en Irlanda. Las tres son reconocidas por haber propagado desinformaciones acerca del COVID-19.

Captura pieza viral

El texto, que contiene desinformaciones que ya hemos verificado en Colombiacheck, asegura también que “... a través de las vacunas ARN-m, existen muchos mecanismos por los cuales estas sustancias crearán caos entre las personas, pues nuestros anticuerpos destruirán nuestros pulmones y desactivarán los antimacrófagos inflamatorios y llevarán el virus al interior de la célula permitiéndole replicarse y causando la muerte de muchas personas al año de la vacuna...” (sic).

Y continúa señalando que “...no solo para el shock anafiláctico o las enfermedades cardiovasculares, sino también para las enfermedades autoinmunnes, ya que los anticuerpos de la proteína Spike comenzarán a atacar y a destruir los glóbulos rojos. Para la segunda dosis agravará la situación”, concluye.

Vacunas ARNm no crean “caos”

En Colombiacheck ya hemos publicado varias notas en las que desmentimos desinformaciones relacionadas con las vacunas que usan la tecnología ARNm (1, 2, 3) y en este explicador titulado “Cuáles son y cómo funcionan los tipos de vacunas para el COVID-19” queda claro que “en general, el ARN es una molécula frágil que se destruye apenas cumple su función. El ARN mensajero, o ARNm, es el que se usa en este tipo de vacunas génicas, las células normalmente lo usan como ‘mensajero’ para llevar la receta traducida del ADN a los ribosomas que están en el citoplasma y así darles la instrucción de producir las proteínas que necesita para su funcionamiento diario, proteínas que necesitamos para pensar, caminar, movernos y vivir”.

 “Entonces, estas vacunas funcionarían introduciendo en nuestras células ese fragmento de ARNm con información del SARS-CoV-2 que lleva las instrucciones de cómo producir la proteína S de la corona del virus. Al entrar en las células, el ARNm llega a los ribosomas y es leído para que la célula produzca las proteínas del virus sin necesidad de estar en contacto con él”. 

Además, esta misma pieza que circula en redes ya fue verificada por nuestros colegas españoles de Maldita.es, quienes en su chequeo encontraron que “la Agencia Europea del Medicamento (EMA), en su recomendación para autorizar la comercialización de vacuna de ARN de Moderna, también indica que el ARN mensajero de la vacuna no permanece en el cuerpo: Cuando una persona recibe la vacuna, algunas de sus células leerán las instrucciones del ARNm y producirán temporalmente la proteína de pico. El sistema inmunológico de la persona reconocerá esta proteína como extraña y producirá anticuerpos y activará las células T (glóbulos blancos) para atacarla”. 

Y agrega: “Si, más adelante, la persona entra en contacto con el virus SARS-CoV-2, su sistema inmunológico lo reconocerá y estará listo para defender al cuerpo contra él. El ARNm de la vacuna no permanece en el cuerpo, se descompone poco después de la vacunación".

Así que no es cierto que estas vacunas produzcan caos en el cuerpo, pues el ARNm es de corta duración y se destruye una vez cumple su cometido en el cuerpo.

No destruyen los pulmones

Otra de las falsas afirmaciones de la pieza viral, objeto de este chequeo, es la que dice que estas vacunas destruirán “nuestros pulmones desactivarán los antimacrófagos inflamatorios y llevarán el virus al interior de la célula permitiéndole replicarse”.

Sin embargo, nada de esto es cierto, pues como cita Maldita.es en su chequeo, “para afirmar esto, Tenpenny se basa en estudios sobre el desarrollo de vacunas para los virus responsables del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) que no están relacionados con la COVID-19”.

Y agrega: “A este respecto, según el virólogo Pepe Alcamí, en el caso del SARS se observó en modelos experimentales que algunas vacunas (que no eran de ARNm ni de adenovirus) provocaban pulmonías más graves cuando los animales eran posteriormente infectados. Esto se debía a que se produjo una respuesta celular de perfil Th2”.

Por lo tanto, concluyen nuestros colegas de Maldita, “la afirmación de Tenpenny carece de evidencias. Los estudios en los que se basa para hacer su afirmación no tienen relación con el virus de la COVID-19. Además, las vacunas de ARNm contra esta enfermedad han demostrado generar respuestas sanas, según señala Alcamí: Es decir, las vacunas generan anticuerpos neutralizantes y respuestas de tipo Th1".

No causarán la muerte del 30 % de los vacunados

Sobre la supuesta mortalidad que causarán las vacunas también ya hemos redundado en Colombiacheck, pues son varias las verificaciones al respecto (1, 2, 3) y en particular la claridad frente a la afirmación de que en unos meses el 30 % de los vacunados morirá, en este explicador queda desmentida.

Pues “las vacunas contra COVID-19 demostraron ser seguras. Esa es la primera pregunta, y la más importante, que también se hicieron los científicos al diseñarlas y probarlas, ya que la seguridad es la máxima prioridad en las vacunas, y eso no fue diferente para las del COVID-19. Antes de que cada una de las candidatas a vacuna fuera aprobada para su uso por el público en general, debió pasar por un proceso cuidadoso y riguroso de al menos tres fases, incluyendo el estudio en miles de voluntarios”.

Agrega dicho explicador: “Las vacunas contra COVID-19, como la de Pfizer/BioNTech, Moderna, Astrazeneca, Sputnik V, sólo recibieron la autorización para uso en la población general hasta que todos esos datos de seguridad, recopilados en las investigaciones, fueron revisados ​​a fondo por ojos externos de las agencias reguladoras como la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) y la OMS”. 

Así que reiteramos que no es cierto que haya tal programación en las vacunas contra el COVID-19 para provocar la muerte de millones de personas; las evidencias científicas disponibles demuestran lo contrario.

Con todas estas evidencias calificamos como falsa la pieza que se ha hecho viral y que lo que busca es confundir, dar información engañosa e infundir miedo.