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Falso

Miércoles, 10 Junio 2020

Las afirmaciones falsas de Miguel Bosé sobre la Fundación Gates, los microchips y la red 5G

Por Maldita.es

El cantante español publicó un hilo de Twitter con señalamientos acerca de la expulsión de la Fundación Gates y de ‘farmacéutica’ GAVI de la India, las vacunas contra la polio y el VPH y la implementación de vacuna con microchips. Sus aseveraciones no tienen sustento.

Este artículo fue publicado en dos versiones (1 y 2) por Maldita.es el 10 de junio de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

Desde que comenzó el brote de coronavirus y la actual pandemia han circulado ya varias acusaciones que relacionan al cofundador de Microsoft, Bill Gates, y a su esposa, Melinda Gates, con la aparición del virus o con teorías conspiratorias sobre las vacunas. En esta ocasión, el cantante Miguel Bosé ha hecho un hilo de Twitter en el que asegura que Bill y Melinda Gates son "especialistas en vacunas fallidas que tantas víctimas han causado alrededor del mundo" y que India los ha expulsado del país y denunciado.

Sin embargo, su Fundación no ha sido expulsada del país y tampoco la asociación GAVI Alliance, de la que la Fundación es uno de sus socios principales. Además, las acusaciones sobre las vacunas son falsas. Os lo contamos.

La Fundación Bill y Melinda Gates no ha sido expulsada de la India

La Fundación de Bill y Melinda Gates (BMGF por sus siglas en inglés) lleva más de una década desarrollando proyectos en la India en diferentes ámbitos entre los que se encuentra la salud. En ese sentido, la Fundación ha apoyado campañas de vacunación en el país, algo que ha suscitado muchas críticas por parte, sobre todo, de movimientos antivacunas.

Sin embargo, no es cierto que la Fundación haya sido "expulsada del país". De hecho, el 14 de mayo, el gobierno de la India emitió una nota de prensa en la que explicaba que el primer ministro, Narendra Modi, había mantenido una videoconferencia con Bill Gates para abordar la importancia de una "coordinación global en innovación científica e I+D para combatir la pandemia". 

En el comunicado señalan también que "el primer ministro agradeció el trabajo relacionado con la salud que realiza la Fundación Gates no solo en India sino también en muchas otras partes del mundo".

Además, en su página web podemos ver que en la actualidad la Fundación trabaja en el desarrollo de proyectos especialmente en los estados de Bihar y Uttar Pradesh. Tal como recoge el medio de verificación Factly, miembro de la International Fact-Checking Network (IFCN) a la que también pertenece Maldita.es, el bulo de la expulsión de la Fundación Bill y Melinda Gates circula, al menos, desde 2017. 

Ya en ese año, el gobierno indio publicó un comunicado en el que decía que algunos medios habían sugerido que se había detenido toda la colaboración con la Fundación Gates, pero que "esto es inexacto y engañoso. La BMGF continúa colaborando y apoyando al Ministerio de Salud y Bienestar Familiar". Aunque la nota de prensa ya no se puede ver en la web del gobierno, hemos encontrado una versión archivada por los verificadores de AFP Fact Check.

Las acusaciones sobre vacunas fallidas y sus víctimas son falsas

En referencia a la pareja Gates, Bosé dice que son "especialistas en vacunas fallidas que tantas víctimas han causado alrededor del mundo". Esta afirmación hace referencia a las acusaciones de que las vacunas financiadas por la Fundación han provocado daños a miles de niños. La BMGF financia proyectos para el desarrollo de vacunas desde hace años y las teorías conspiratorias sobre estas han circulado desde entonces. Ahora, en el contexto del desarrollo de una vacuna contra el coronavirus, algunas de estas teorías vuelven a circular.

El medio alemán Correctiv enumera algunas de las que han recibido críticas, como la vacuna contra la polio y contra el virus del papiloma humano (VPH) en la India.

Sobre la vacuna contra la poliomielitis, una publicación de Robert F. Kennedy Jr, sobrino del ex presidente de Estados Unidos J. F. Kennedy y conocido por ser partidario del movimiento antivacunas, aseguraba que "los médicos indios culpan a la campaña de Gates de una devastadora epidemia de parálisis flácida aguda no poliomielítica (NPAFP) que paralizó a 490.000 niños". Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud, la vacuna contra la poliomielitis es "segura y eficaz".

En cuanto a sus posibles efectos secundarios, la OMS incide en que "en ocasiones extremadamente infrecuentes, el virus atenuado de la vacuna antipoliomielítica oral puede mutar y tornarse de nuevo virulento”. Es decir, existen cepas de poliovirus que han mutado desde la cepa contenida en la vacuna y que puede llegar a causar parálisis. Pero, como hemos dicho, la OMS incide en que esto se da de manera “extremadamente infrecuente” como efecto secundario.

Por su parte, Correctiv recoge en su artículo que la cifra de 496.000 niños afectados "aparentemente se refiere a un estudio de agosto de 2018", pero que "se trata de casos de parálisis sin evidencia de polio" (NPAFP). En ese sentido, el estudio de 2018 especula sobre la posibilidad de que exista una correlación de los casos de parálisis con las vacunas orales contra la poliomielitis, ya que las cifras de la NPAFP aumentaron hasta 2011, cuando según ese estudio se reportó el último caso de polio en la India. Después, las cifras de NPAFP han ido disminuyendo desde 2012, paralelamente a la reducción de las vacunaciones.

Pero los autores del artículo afirman que son necesarios más estudios para confirmar una asociación causal entre el aumento de casos de NPAFP y las vacunas. Además, el estudio ha recibido críticas por su metodología, como recoge AFP, debido a que recoge datos de síntomas presentados en niños entre 5 y 15 años, aun cuando la vacuna se proporciona sólo a menores de cinco años.

Sobre las vacunas del virus del papiloma humano (VPH), Snopes publicó que la controversia relacionada con estas vacunas está relacionada con la muerte de siete niñas en la India que habían sido vacunadas. Sin embargo, Snopes asegura que este caso no está relacionado con la BMGF, sino con PATH (Programa de Tecnología Apropiada en Salud). PATH es una organización de salud global que no pertenece a la Fundación Bill y Melinda Gates pero sí han sido socios, según Snopes, y además la asociación ha recibido fondos de la BMGF para desarrollar proyectos. En cualquier caso, desde ese medio también afirman que las investigaciones estatales demostraron que cinco de las muertes no estaban relacionadas con la vacuna y sobre las otras dos se considera "muy improbable" que sí lo estén.

Además, en este artículo de Maldita Ciencia os contamos que la vacuna contra el VPH es segura. La revisión del Comité Global Asesor sobre Seguridad de las Vacunas de la OMS, publicada en julio de 2017, aseguraba que considera la vacuna del VPH como "extremadamente segura". También puedes leer lo que dice el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, la Agencia Europea del Medicamento o los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos.

GAVI no es una farmacéutica y tampoco ha sido expulsada de la India

Miguel Bosé también ha compartido un vídeo en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirma que "encontrar una vacuna para hacerle frente [al virus] y hacerla accesible para todos es fundamental". En ese sentido, Sánchez sostiene que "el Gobierno de España ha asumido también la responsabilidad de coliderar la creación del 'ACT Accelerator' en el que GAVI juega un papel clave para que las vacunas lleguen al conjunto de países en vías de desarrollo". En su tuit, Bosé asegura que "la farmacéutica GAVI" es propiedad de Bill y Melinda Gates.

Sin embargo, GAVI Alliance es en realidad una asociación de salud global de organizaciones del sector público y privado dedicadas a la "inmunización para todos". Por lo tanto, no es una farmacéutica y tampoco es propiedad de la Fundación, aunque sea miembro fundador junto con la OMS, Unicef y The World Bank, como les contamos aquí

Tampoco hemos encontrado ninguna referencia a que GAVI haya sido expulsada de la India y el pasado 4 de junio se celebró la Global Vaccine Summit (Cumbre Global sobre Vacunas), organizada por GAVI y en la que participó el primer ministro de la India, como se puede ver en este vídeo.

Proyecto de vacunas con microchips para controlar a la población

Miguel Bosé escribe en ese hilo que, en el pasado, Bill Gates "habló reiteradamente de más, sobre su proyecto de vacunas que portasen microchips o nano bots, para obtener todo tipo de información de la población mundial con el solo fin de controlarla". Esto no es cierto.

Se trata de una teoría de la conspiración sin evidencia que circula desde hace semanas por redes sociales en la que también se meciona al COVID-19. Según estas, existe una relación entre las investigaciones para la vacuna contra el COVID-19 y la futura implantación de un microchip. Por ello, estas recomiendan no vacunarse cuando el fármaco esté listo.

[En Colombiacheck ya habíamos verificado esta hipótesis, que se basa en una combinación de falsedades y de hechos verdaderos, pero inconexos, al mezclar dos elementos diferentes: la financiación de vacunas por parte de la BMGF y las investigaciones que se llevan a cabo sobre identidad digital.

"Aunque hay fondos de la B&MGF que se destinan a la investigación sobre identificación digital, nada tienen que ver con la implantación de microchips para violar la privacidad", explicamos en el artículo "Con ‘la vacuna obligatoria para la Covid-19’ no se implantará un chip creado por Bill Gates"].

Sí, las vacunas tienen metales, pero no son tóxicos

Vamos a repetir, una vez más, que las vacunas que nos ponemos y que ponemos a nuestros hijos están controladas y son seguras, a pesar de lo que dice Miguel Bosé en ese hilo con aseveraciones como que tienen metales tóxicos o coadyuvantes ilegales.

Como ya os explicamos aquí, entre los componentes de las vacunas se encuentran sustancias como las sales de aluminio o el timerosal (una sal orgánica que contiene etilmercurio). Sin embargo estos ingredientes no suponen peligro alguno en las cantidades en las que se encuentran en las dosis de las vacunas. De hecho, su presencia es importante para garantizar la seguridad de estas.

Por un lado, y con respecto a las sales de aluminio, estas son muy inferiores (menos del 1%) a las que, de forma natural, contienen los alimentos que consumimos habitualmente (incluida, por chocante que resulte, la leche humana), según recoge este texto del Comité Asesor de Vacunas de la AEP.

¿A qué se debe la presencia de este metal pesado? Según la asociación de pediatras, las sales de aluminio se usan como adyuvantes de vacunas desde hace 70 años y son "componentes imprescindibles para estimular el sistema inmunitario y permitir introducir menores cantidades de antígeno, que podría resultar perjudicial en el organismo". Añade, además, que "nunca se ha registrado ningún efecto adverso relacionado con el aluminio presente en algunas vacunas".

Gráfico de Maldita Ciencia

Por otro lado, esta vez en relación a la supuesta presencia de mercurio, es cierto que en el pasado se ha utilizado timerosal como conservante en la fabricación o mantenimiento de algunas vacunas, por sus propiedades antimicrobianas. Sin embargo, a pesar de que las cantidades de mercurio a las que podía estar expuesto un niño español antes de los 14 años por la vacunación serían muy inferiores a las consideradas tóxicas por los diferentes organismos mundiales, estas se han ido reduciendo y sustituyéndose por otros compuestos inocuos, según el Comité Asesor de Vacunas de la AEP.

Actualmente, "ninguna de las vacunas que se utilizan en los calendarios vacunales de las distintas comunidades autónomas españolas contiene esta sustancia", indica aquí el Comité. "Su empleo iba ligado a asegurar la conservación en los envases multidosis y hoy en día todas las vacunas comercializadas en nuestro país vienen en paquetes monodosis".

Las vacunas no incluyen adyuvantes ilegales

Es cierto que, además de antígenos inmunizantes, líquido de suspensión, preservantes, estabilizantes y antibióticos, en la "receta" de las vacunas se incluyen los adyuvantes, como explica el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Estos últimos no son ilegales. Son compuestos que se añaden a algunas vacunas para aumentar la inmunogenicidad de los antígenos que contienen o prolongar su efecto estimulador. Es decir, permiten que la cantidad necesaria del virus o bacteria o el número de inyecciones sea menor, potenciando toda la respuesta inmune (sales de aluminio, MF59, AS04, virosomas...).

Ninguno de estos componentes "atenta contra nuestra salud" ni mucho menos se nos administra "sin nuestro consentimiento", como afirma el hilo de Twitter. De hecho, aquí puedes encontrar toda la información necesaria sobre los diferentes componentes de las vacunas y su función a la hora de fabricar y preservar el fármaco o conseguir que este sea efectivo.

La red 5G

Bosé concluye el hilo hablando del "polvo inteligente" que, en teoría, como parte de una supuesta "operación de dominio globlal": "una vez se active a red 5G todos seremos borregos a su merced y necesidades".

No es la primera vez que se menciona este "polvo inteligente" en relación a la pandemia, no solo al hablar de vacunas. Hace semanas que circula por la red un post de Facebook que comienza diciendo que "todos los chinos recibieron vacunas obligatorias el otoño pasado" y en el que se cuenta que esas vacunas habrían sido activadas gracias al 5G utilizando el polvo inhalado que lanzan los chemtrails. Se trata de una suma de distintas conspiraciones de las que ya hemos hablado en Maldita Ciencia.

Hemos consultado con Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología y Jefe de la Sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública canario, que nos ha dicho que las ideas mencionadas son "terroríficamente mentirosas". También hemos hablado con Alberto Nájera, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y vocal del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS) que opina que "cuesta creer que el texto haya sido escrito con un mínimo de información".

"Si todos los chinos hubieran sido 'vacunados' por ese preparado mágico, capaz de ser controlado por radiaciones de 60 GHZ (frecuencia que el 5G no utiliza) todos estarían afectados", explica Nájera y añade que, aunque hay muchos casos, el virus no tiene tanta incidencia.

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Miércoles, 13 Mayo 2020

No hay evidencia de que la vacuna contra la tuberculosis sirva para combatir COVID-19

Por Laura Castaño Giraldo

Los estudios que hay sobre la eficacia de la vacuna BCG para mitigar el daño ocasionado por el COVID-19 no tienen aprobación y, por lo tanto, no se pueden sacar conclusiones sobre el coronavirus del nivel de esta vacunación en un país.

En WhatsApp ha estado circulando una cadena que pretende generar tranquilidad entre los venezolanos diciéndoles que la vacuna BCG (Bacillus Calmette-Guérin), que se utiliza para prevenir la tuberculosis, también sirve para mitigar el daño causado por el COVID-19. Pero eso no es todo. También sugiere que Venezuela se salvará de las consecuencias más graves de este virus, gracias a las buenas prácticas epidemiológicas que este país tomó frente a la tuberculosis en los años de la democracia.

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Revisamos si “la vacuna contra la tuberculosis Bacillus Calmette-Guérin funciona contra el coronavirus”, como dice la cadena. Pero encontramos que no hay evidencia que sustente esto. Por eso, tampoco se puede deducir que esta sea la razón por la que “Venezuela tendría muy pocos casos de COVID-19”.

¿De dónde salió eso?

El sustento principal de la cadena es una columna de la periodista estadounidense Mary Anastasia O’Grady, publicada el 5 de abril de 2020 en The Wall Street Journal. 

En ella, O’Grady arranca diciendo que “una vacuna que se ha utilizado durante mucho tiempo contra la tuberculosis puede mitigar los efectos del COVID-19, reduciendo la tasa de mortalidad”.

Esta información proviene de un análisis que hicieron investigadores de la Escuela de Medicina Osteopática del Instituto de Tecnología de Nueva York (NYIT College of Osteopathic Medicine), liderados por el PhD Gonzalo H. Otazu. 

Pero ojo: hay que tener cuidado con su contenido.

El artí­culo, que está publicado en MedRXiv desde el 28 de marzo de este año, es un preimpreso, como lo aclaró O’Grady en su columna, y no ha sido revisado por pares. Esto significa que no debe usarse para guiar prácticas clí­nicas, tal como lo advierte el sitio web en un sumario y en el PDF descargable.

¿Qué dice el artículo?

Para entender la idea que propone el texto, primero hay que pasar brevemente por lo que hicieron los investigadores. Ellos tomaron el Atlas Mundial de BCG (BCG World Atlas) para revisar las políticas de vacunación BCG en diferentes países. Por otro lado, revisaron las cifras de casos y muertes por COVID-19 (hasta el 21 de marzo de 2020) en el mapa de Google que lleva el registro mundial.

BCG y mortalidad por COVID-19

Los investigadores empezaron a comparar el fenómeno de mortalidad de aquellos países que nunca han contado con las políticas de vacunación BCG (como Estados Unidos, Italia, Holanda, España, etc) con aquellos que sí las tienen en el presente (como Japón y Brasil). 

Fuente: http://www.bcgatlas.org

De esa comparación salieron varios resultados. Uno de ellos es que la mortalidad por COVID-19 es menor en aquellos países que sí cuentan con la polí­tica de vacunación BCG que en los que no. Además, observaron que ese patrón también tiene correlación con la fecha de implementación de dicha normativa. Esto, en palabras sencillas, significa que entre más temprano se haya puesto a funcionar la política BCG en un territorio, menor es la tasa de mortalidad por COVID-19 en sus habitantes.

Para ejemplificar eso, los investigadores citan algunos casos puntuales en el artículo: uno es Brasil, que implementó la política universal BCG en 1920 y su tasa de mortalidad es de 0.0573 muertes por cada millón de habitantes. Otro es Japón, que lo hizo en 1947 y su tasa de mortalidad es de 0.28 muertes por cada millón de habitantes. El tercero es Irán, que llegó más tarde a la implementación de la política BCG, en 1984, y su tasa es de 19.7 muertes por cada millón de habitantes. Además de los anteriores está España, que solo tuvo esa política entre 1965 y 1981, y su tasa de mortalidad es de 29.5 muertes por millón de habitantes.

Según la investigación, “la correlación entre el comienzo de la vacunación universal con BCG y la protección contra COVID-19 sugiere que BCG podría conferir protección duradera contra la cepa actual de coronavirus” (p.4). Es decir, las personas mayores que tienen la vacuna contra la tuberculosis podrían contar con una defensa contra el virus.

Además, los investigadores señalan que hay un fenómeno de reducción de infecciones reportadas de COVID-19 en los países que cuentan con la vacuna BCG. Por esto, el uso generalizado de esta en una población “podrí­a reducir el número de portadores y, combinado con otras medidas, podría disminuir o detener la propagación de COVID-19” (p.4).2

Johan Sebastián Hernández Botero, médico, magíster en Ciencias Biomédicas con énfasis en microbiología médica y director del Grupo de Resistencia Antibiótica de Manizales (GRAM), revisó la cadena de WhatsApp junto con los aportes del estudio en el que esta se sustenta y afirmó que es un tema que “hay que coger con pinzas”.

El inconveniente que él destacó es que es una investigación que parte de estudios ecológicos, es decir, aquellos en los que la unidad de análisis es el grupo, lo cual impide la obtención de características individuales. “El efecto agregado de ver una disminución de la incidencia de x cosa por una vacuna puede ser comunitario por otros elementos del mismo país, pero cuando uno va a nivel individual no pasa nada”, agregó.

Finalmente, Hernández Botero dijo que el hecho de que en la investigación hallaran correlaciones entre la vacuna BCG y sus posibles efectos contra el COVID-19, no indica que haya causalidad y afirmarlo sería un acto irresponsable.

Los medios corren la voz

Esta no es la única vez que se ha empezado a hablar sobre los posibles beneficios que esconde la vacuna BCG para tratar el COVID-19. The New York Times publicó el 14 de abril de 2020 un artículo titulado La vieja vacuna que podrí­a detener el coronavirus. En él, menciona varias investigaciones (incluida la de MedRXiv), casos y expertos que tienen en la mira la realización de estudios y testeos con esta vacuna con el propósito de probar su eficacia en la lucha contra el COVID-19.

El País de España también sacó una publicación al respecto titulada El misterio de la antigua vacuna que parece prevenir la covidque retrata los diversos esfuerzos científicos por determinar el potencial que podría tener la vacuna contra la tuberculosis para aliviar la infección por coronavirus. CNN no se quedó atrás con su nota Cómo una vacuna contra la tuberculosis de un siglo de antiguedad podrí­a ayudar a combatir el nuevo coronavirus, que vuelve y cita el artículo publicado en MedRXival igual que Portafolio.

Pero la salvedad en todos es la misma: aún no hay nada comprobado.

¿Qué dice la OMS?

El 12 de abril de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un comunicado en el que se refiere a dos ensayos clínicos que abordan el tema. Sobre esto, afirma que “no hay evidencia de que la vacuna Bacille Calmette-Guérin (BCG) proteja a las personas contra la infección por el virus COVID-19. Mientras las pruebas sigan escaseando, la OMS no recomienda el uso de la vacuna BCG para prevenir el COVID-19, pero sí advierte sobre la necesidad de continuar con la vacunación neonatal con BCG en países o entornos con alta incidencia de tuberculosis.

Luego de este recorrido, Colombiacheck concluye que la primera parte de la frase chequeada “La vacuna contra la tuberculosis Bacillus Calmette-Guérin funciona contra el coronavirus” es cuestionable. El estudio al respecto aún no tiene revisión de pares y en él mismo se advierte que aún no se pueden sacar conclusiones. 

¿Y dónde quedó Venezuela a fin de cuentas?

En ninguna parte del artículo mencionado por O’Grady, al que se hace referencia en la cadena de WhatsApp, se menciona a Venezuela específicamente, así­ que es un adorno más de la controvertida cadena. Lo que sí se puede confirmar es que este país suramericano sí hace parte del grupo de países que posee una política universal de vacunación BCG.

Fuente: http://www.bcgatlas.org

Lo anterior no significa que Venezuela sea más o menos vulnerable que otros países a las consecuencias del virus debido a la prevalencia de las vacunas BCG. De hecho, al momento de la publicación de este chequeo, el paí­s vecino cuenta con 423 casos reportados, de los cuales 10 son fallecidos. Pero, como explicamos en otro chequeo, sus cifras no son confiables.

Sobre todo lo dicho, la Academia Nacional de Medicina (ANM) se pronunció por medio de un comunicado en el que alerta a la comunidad sobre lo delicado que es difundir estas informaciones extraoficiales y no documentadas porque pueden haber personas que “descuiden, suspendan o modifiquen las indicaciones dadas previamente en relación a las medidas de contención del virus”.

Colombiacheck, además, encontró que Cotejo.info, desde el Observatorio Venezolano de Fake News, y el portal Efecto Cocuyo también hicieron un ejercicio de verificación de este tema y coincidieron en que no se le puede atribuir a las vacunas BCG las cifras bajas de COVID-19 en Venezuela.

 

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