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Falso

Sábado, 01 Agosto 2020

Médico homeópata Raúl Salazar vuelve a publicar información falsa sobre supuesta cura del coronavirus

Por Mónica Ospino Orozco - RedCheq

No se ha probado aún que la Ivermectina, ni la hidroxicloroquina, ni el dióxido de cloro, ni tampoco el interferón sean la cura para el coronavirus.

De nuevo, el ya popular médico homeópata caleño, Raúl Salazar, lanzó por sus redes sociales una nueva publicación para sugerir un listado de medicamentos que, según él, curarían el COVID-19.

 Ya en Colombiacheck habíamos verificado como falso un video de Salazar que se hizo popular por YouTube y en el que también invitaba a la automedicación.

Esta vez Salazar asegura en su nueva y engañosa publicación que “La Organización Mundial de la Salud – OMS. Advierte: No es conveniente tratar la inflamación en caso de Covid 19. No consumir alguno de estos elementos: 1. Ivermectina 2. Hidroxicloroquina 3. Dióxido de Cloro 4. Interferón. *Porque corre un alto riesgo de CURARSE*” (sic).

Captura de pantalla

La publicación de Salazar se ha hecho viral, aunque ya Facebook la marcó como falsa tras las verificaciones de nuestros colegas y aliados chequeadores del detector de mentiras de La Silla Vacía. En su chequeo sobre esta engañosa receta, La silla aseguró: “La ivermectina no ha sido probada en pacientes con Covid. Como contamos en este DETECTOR, la ivermectina es un medicamento antiparasitario que se utiliza como un tratamiento de algunos gusanos parásitos y sus formulaciones están aprobadas para el tratamiento de parásitos externos, como piojos y afecciones de la piel como la rosácea”.

La OMS por su parte, en el apartado de consejos para la población acerca de los rumores  sobre el nuevo coronavirus asegura que está demostrado que “actualmente no existe ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir la COVID. Aunque están en marcha varios ensayos de medicamentos, hasta el momento no se ha demostrado que la hidroxicloroquina ni ningún otro fármaco puedan curar o prevenir la COVID-19. El uso indebido de la hidroxicloroquina puede provocar graves efectos secundarios y problemas de salud e incluso causar la muerte. La OMS está coordinando los esfuerzos para desarrollar y evaluar medicamentos contra la COVID-19”.

Tal como ya lo dijimos en este explicador titulado ¿Qué medicamentos y terapias son efectivos contra la COVID-19 y cuáles no? Un repaso de la evidencia que tenemos, encontramos que no hay evidencia de su efectividad.  

Efectos de la ivermectina, en estudio

Vale recordar también que hace unos días el Ministerio de Salud autorizó un estudio clínico con ivermectina en Cali y que está siendo adelantado por el Centro de Estudios en Infectología Pediátrica, CEIP, en pacientes con síntomas leves, sospechosos o asintomáticos de COVID-9, sin embargo, el estudio acaba de iniciar y sus resultados serían entregados en cuatro meses, tal como lo detalla el diario El Tiempo en esta nota del pasado 13 de julio.

Para el médico intensivista, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Colombia de Cali y especialista en epidemiología, Jorge Salazar, lo que está claro es que “hasta ahora no hay ninguna droga que uno pueda decir que es específica para tratar el COVID-19 y es infalible en todos los casos. Existen cosas anecdóticas como lo que están contando algunas personas, pero son escasas y todo hay que demostrarlo con evidencia científica”.

De acuerdo con Salazar, “con eso del dióxido de cloro, la ivermectina, la hidroxicloroquina aún hay muchas discrepancias y nadie quiere comprometerse mientras no haya estudios serios que digan que realmente sirven. Si usted le aconseja a una persona que tome cualquier cosa y se mejora, esa persona se pone feliz, pero si mañana presenta algún efecto colateral de esa droga usted se mete en problemas y eso es lo que es peligroso de apostar por estas drogas así”.

La hidroxicloroquina, retirada de estudio de la OMS

Sobre la hidroxicloroquina, ampliamente promocionada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su homólogo de Brasil, Jair Bolsonario, la OMS suspendió el uso de este medicamento del ensayo Solidaridad, el pasado 20 de junio, pues: “De acuerdo con los datos del ensayo Solidaridad (que incluyen los obtenidos en Francia en el marco del Discovery) y los resultados anunciados recientemente del ensayo británico Recovery, la hidroxicloroquina no reduce la mortalidad en los pacientes hospitalizados por COVID-19, cuando se compara con el tratamiento de referencia”. 

Más recientemente el jefe de Emergencias de la OMS, Myke Ryan aseguró que la efectividad de este fármaco anti malaria no está confirmada. “La hidroxicloroquina está asociada con efectos secundarios potencialmente importantes" y solo debe ser tomada "bajo supervisión médica", según lo registró esta nota del medio actualidad.rt.

También como ya lo mencionamos antes es un explicador previo “existen 3 ensayos aleatorios controlados hechos con hidroxicloroquina, y en ninguno de ellos se pudo probar ni descartar los efectos, positivos o negativos, sobre el desarrollo clínico del COVID-19 ni sobre la eliminación del virus. Dada la falta de evidencia confiable, estas drogas, habitualmente usadas para tratar la artritis, se deberían usar solo en un contexto de ensayo clínico controlado”. 

Dióxido de Cloro, riesgoso para la salud

Otra de las curas milagrosas que sugiere el médico Raúl Salazar en su nueva publicación es el componente químico desinfectante conocido como dióxido de cloro, que no es otra cosa que lejía o cloro desinfectante y que como ya habíamos chequeado puede ser peligroso para la salud.

En nuestro chequeo No, el dióxido de cloro no cura el coronavirus (Covid-19) registramos cómo la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas ) aseguró que “tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son los ingredientes activos de ciertos desinfectantes, además de tener otros usos industriales. No están hechos para que los ingieran las personas”.

Adicionalmente, en la nota ya referenciada, Jorge Oñate, presidente de la Asociación Colombiana de Infectología, ACIN, ratificó que aún no existe una cura para el COVID-19.  Además, señaló que consumir este dióxido de cloro causa “quemaduras en la mucosa oral y gastrointestinal”.

Por su parte, la OMS también ha desaconsejado su uso, pues de acuerdo con esta autoridad mundial, “el metanol, el etanol y la lejía son sustancias tóxicas: beberlas puede provocar discapacidad o incluso la muerte. Algunos productos de limpieza contienen metanol, etanol o lejía para eliminar el virus de las superficies, pero nunca deben beberse. No solo no destruirían los virus presentes en el organismo sino que dañarían los tejidos y órganos internos”.

Interferón beta, en estudios clínicos

Acerca de este medicamento el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, acaba de autorizar su uso exclusivamente en ensayos clínicos a nueve instituciones de salud en Cali, Bogota, Barranquilla, en el marco del estudio Solidaridad de la OMS.

El Invima asegura, sin embargo, en este comunicado:

“A la fecha, no existe evidencia científica que compruebe la eficacia y seguridad del medicamento Interferón Beta en la prevención o tratamiento de pacientes con síntomas asociados al COVID-19. Según lo indicado en el consenso colombiano de atención, diagnóstico y manejo de la infección por Sars-CoV-2, liderado por la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) en conjunto con el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS), si bien hay resultados de estudios preclínicos que demuestran que el interferón tipo I y II IFN beta tienen mejor eficacia en reducir la replicación del MERS CoV, en cultivos celulares, a la fecha no existen resultados robustos y su seguridad es baja, con grandes efectos adversos de relevancia clínica, razón por la que no es recomendable usar estos medicamentos por fuera de estudios clínicos autorizados”.

Con todas estas evidencias concluimos que la publicación del médico Raúl Salazar sugiriendo una combinación de medicamentos para curar el COVID-19 es falsa y que automedicarse puede traer graves consecuencias para la salud.

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Cuestionable

Viernes, 02 Octubre 2020

Medellín aún no tiene 1.000 UCI activas

Por Morada Noticias

Ni la Alcaldía de Quintero amplió en 200 por ciento la capacidad instalada de la ciudad. El gobierno de Medellín incluye dentro de sus cuentas las UCI “bloqueadas” y sin instalar.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, celebró la inauguración de la cama de Unidad de Cuidado Intensivo - UCI - número 1.000 en la ciudad el pasado 15 de septiembre. “Medellín ha cumplido su meta, y la ha superado, de tener 1.000 camas de cuidados intensivos”, dijo en una rueda de prensa

A través de sus redes sociales, además, expresó: “El 27 de marzo nos comprometimos con el Plan Mil. En solo 6 meses logramos ampliar la red hospitalaria de la ciudad, aumentando la capacidad instalada de camas UCI en un 200%. Cumplimos nuestra palabra”.

Las cifras compartidas por el alcalde implicarían que Medellín posee el 97 por ciento de la capacidad de atención de cuidados intensivos de todo el departamento de Antioquia. Y aunque la mayoría de camas UCI del departamento sí está en la ciudad capital, las declaraciones del alcalde son imprecisas.

¿Qué son las UCI?

“Una Unidad de Cuidados Intensivos es un lugar destinado en un hospital que cuenta con un personal médico y paramédico altamente entrenado en el manejo de pacientes con una enfermedad grave o crítica que implique un riesgo inmediato o temprano para la vida”, explicó Edison Gómez, especialista en Medicina de Urgencias y Emergencias de la Universidad de Antioquia. 

Una cama UCI tiene también un equipo multidisciplinario alrededor del paciente y un equipo tecnológico a su disposición: monitores para medición de signos vitales, ventiladores mecánicos, máquinas de terapia de reemplazo renal, bombas de infusión (para suministrar medicamentos en dosis y velocidad constante), un carro de reanimación, equipos de aspiración, apoyo e intubación de emergencia, entre otros. Además, la cama debe permitir mover al paciente en distintas posiciones. 

Para operar una cama UCI se requiere un médico especialista en cuidado intensivo, un enfermero profesional y auxiliares de enfermería, un terapeuta respiratorio, personal de rayos x y laboratorio. “El recurso humano es lo más importante”, aseguró el médico Gómez que se desempeña en cuidados intensivos en el Oriente Antioqueño. 

Las 1.000 camas

Según la Secretaría de Salud de Medellín, en marzo, la ciudad contaba con 332 camas UCI. En mayo, consiguieron 121 más, para completar 453; en junio se sumaron 47 más (500 en total); en julio se entregaron 242 más (742 en total); en agosto 217 (959 en total) y en septiembre 41 extras, para el total de 1.000 UCI. Es decir que, de acuerdo con la entidad municipal, el aumento de camas UCI, de marzo a septiembre, es precisamente del 301,2% por ciento. 

Así presentó la Alcaldía de Medellín el incremento de nuevas UCI mes a mes, en rueda de prensa el pasado 15 de septiembre: 

Pero estas cifras no coinciden con las de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia. Según el gobierno departamental, al 1 de octubre en Antioquia hay 1.159 camas de Unidad de Cuidados Intensivos para adultos para tratar pacientes Covid y otras patologías. De esas camas, según el gobierno departamental, 598 están en Medellín. Es decir, que la capital paisa posee el 51,6 por ciento de las UCI del departamento.  

Por otro lado, el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud - REPS del Ministerio de Salud, reportó para el 1 de octubre un total de 754 UCI de adultos en Antioquia, de las que 566 están en Medellín. Para el gobierno nacional, Medellín tiene el 75 por ciento de las UCI de adultos de Antioquia. 

El REPS también reporta que en Medellín, además, hay 50 UCI pediátricas y 79 neonatales, para un total de 695 camas UCI para pacientes de todas las edades.  

Las cifras de la nación se diferencian a las de la Gobernación y la Alcaldía porque estas últimas cuentan aquellas camas de UCI que se encuentran bloqueadas (es decir, inactivas debido a mantenimiento o falta de personal para operarlas), mientras que el REPS, por el contrario, cuenta la capacidad instalada y en funcionamiento en su reporte actualizado diariamente. Es decir, en el REPS están únicamente las UCI que se pueden utilizar apenas se necesiten. 

Por otra parte, el sistema MEData para el seguimiento del COVID-19 en tiempo real de la Secretaría de Salud de Medellín informa, a 2 de octubre de 2020, que la ciudad tiene 681 camas ocupadas, 11 bloqueadas y 308 libres. Dentro de este último grupo (las camas libres) hay 222 camas por activar. 

La Alcaldía reporta 72 camas UCI de uso inmediato más que el registro nacional. El alcalde Daniel Quintero aseguró en entrevista con la emisora Blu Radio el 16 de septiembre que no todas las camas habían sido cargadas al REPS porque “no hay personal suficiente ni son necesarias”. 

En MEData se evidencia que la Alcaldía también añade a su cifra global de 1.000 camas, 200 unidades que registran en dicho sistema como “UCI por aprobar INVIMA”. 

MEData

Si bien el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, vigila todo lo referente al uso de equipos médicos en una UCI, el equipo de prensa de la Secretaría de Salud de Medellín le dijo a Colombiacheck que el aval que falta para esas 200 unidades de cuidado intensivo es el de los ventiladores mecánicos de InnspiraMed, “una iniciativa de varias instituciones para la producción de ventiladores mecánicos de bajo costo para pacientes con COVID-19”. 

En este proyecto, profesionales de la Universidad de Antioquia, la Universidad EIA e Industrias Sampedro diseñaron tres prototipos de ventilador mecánico con apoyo de Ruta N y una sinergia de empresas privadas. 

Los prototipos se encuentran en su fase de prueba en humanos desde julio de este año y según el equipo de prensa de la Secretaría de Salud, es altamente probable que el INVIMA dé el aval pronto. 

Sin embargo, Mauricio Vélez, presidente de la junta directiva de Industrias Médicas Sampedro, y Leonor Hidalgo, líder de Innspiramed, aseguraron para el periódico Vivir en El Poblado, que existen dificultades para el reclutamiento de pacientes no COVID para pruebas y aún no hay financiación para la siguiente fase del proyecto. Por ello, tampoco hay una fecha específica proyectada para el uso de los ventiladores en pacientes de UCI. 

Ruth Elena Mena Pino, subsecretaria de Gestión de Servicios de Salud de Medellín, afirmó que al 28 de septiembre, la ciudad contaba con las 770 camas UCI para adultos activas y de ellas, ninguna funcionaba con ventilador de InnspiraMed. 

Además, los ventiladores que aún no aprueba el INVIMA “podrán ser usados en circunstancias excepcionales graves, cuando se demuestre riesgo latente para la vida del paciente y se medie consentimiento informado con él y sus familiares responsables”, dijo la subsecretaria, pues la Circular Externa No.31 de 2020 del Ministerio de Salud lo permite como medida extraordinaria. 

Pero, según la consulta que Colombiacheck realizó con el urgentólogo Gómez, aún en una emergencia de ocupación, la disponibilidad de 1000 camas no sería inmediata, pues una UCI no se compone únicamente del ventilador mecánico. 

¿Cuántas camas nuevas puso la Administración de Daniel Quintero? 

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Medellín, entre el 17 de marzo y el 15 de septiembre de 2020, se logró un incremento del 200 por ciento en camas UCI al pasar de 332 a 1.000, de las cuales 342 fueron entregadas por el Gobierno nacional, 118 por la Alcaldía de Medellín y 540 por recursos propios de las IPS.

Si bien el alcalde no precisa los artífices del logro de “ampliar la red hospitalaria de Medellín”, el número de camas UCI no es únicamente por su gestión sino por las directrices de Presidencia de la República y Gobernación de Antioquia ante la contingencia generada por COVID-19. 

Asimismo, de acuerdo con el especialista Edison Gómez, una red hospitalaria no solamente son camas UCI, sino “las diferentes clínicas, hospitales e IPS (institución prestadora de salud) que se articulan para prestar los servicios”. 

Asimismo, el porcentaje de aumento alcanzado únicamente con recursos de la Alcaldía de Medellín, respecto a la capacidad que tenían los hospitales de la ciudad en marzo, es del 35,5 por ciento. 

Por las razones anteriormente descritas, calificamos las afirmaciones del alcalde Daniel Quintero como Cuestionables.