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Lunes, 19 Abril 2021

Ni Bill Gates ni Klaus Schwab han dicho que el COVID-19 permite el control de la humanidad

Por Laura Castaño Giraldo

En redes sociales circulan afirmaciones falsas que no reflejan lo que han manifestado públicamente el cofundador de Microsoft y el fundador del Foro Económico Mundial con respecto al COVID-19.

De nuevo vuelven al ruedo las desinformaciones que se refieren al COVID-19 y a sus vacunas como un medio más para controlar a la humanidad.  

En esta ocasión, se trata de una imagen que circula en Facebook y que incluye dos afirmaciones en inglés.

La primera se le atribuye a Bill Gates, empresario y cofundador de Microsoft, que supuestamente dijo que “las vacunas de ADN COVID-19 deberían darnos un control extremo sobre la población en todo el mundo”.

La segunda se le atribuye a Klaus Schwab, economista y fundador del Foro Económico Mundial, que, al parecer, indicó que “el brote de COVID-19 es el primer gran paso hacia un control sin precedentes sobre la humanidad”. 

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Pero lo cierto es que ni Gates ni Schwab hicieron esas afirmaciones.

Para llegar a esta conclusión, en Colombiacheck hicimos dos búsquedas avanzadas en Google y encontramos dos artículos, uno de nuestros colegas de Check Your Fact y otro del equipo de fact-checking de Reuters, en los que calificaron como falsas las citas que les están atribuyendo a los dos magnates.

La razón de esto es que dichas declaraciones solo figuran en sitios no oficiales y en publicaciones de redes sociales, como la que es objeto de este chequeo. Un ejemplo de ello también es este trino y otro es esta página que publicó la misma imagen que se está difundiendo en Facebook. 

De todos modos, en Colombiacheck le pusimos ojo a los detalles y buscamos la cita de la que se dice que Gates es el autor en el blog oficial del empresario y en sus perfiles de Twitter y Facebook, pero no encontramos ningún registro que coincidiera con la búsqueda. 

Este proceso lo repetimos con el caso de Schwab y tampoco hallamos pruebas de que él hubiera dicho lo que muestra la imagen. 

Además, para no darle vía libre a las dudas, recordamos que en Reuters contactaron directamente a la fundación Bill & Melinda Gates para conocer sus declaraciones al respecto y confirmaron que la atribución que se le está haciendo al cofundador de Microsoft es falsa.

Asimismo, buscaron a Yann Zopf, jefe de medios del Foro Económico Mundial, que constató que la afirmación que se le atribuye a Schwab es, al igual que la de Gates, 100 % falsa. Según Zopf, “el profesor Schwab nunca ha dicho ni diría esto. Es lo contrario de lo que él cree. La pandemia debe combatirse con un enfoque de toda la sociedad”. 

No hay que olvidar que tanto Gates como Schwab han sido blanco de desinformaciones en repetidas ocasiones durante la pandemia del COVID-19. Sobre el primero ya hemos realizado varias verificaciones, como estas: 1, 2 y 3, y sobre el segundo otros medios han publicado chequeos que lo involucran. 

Para finalizar, cabe mencionar que a pesar de que Gates ha manifestado su preocupación por el crecimiento insostenible de la población mundial, hasta el momento no ha propuesto las vacunas contra el COVID-19 como un mecanismo para contrarrestar la problemática. Por otro lado, la postura de Schwab sobre la crisis por el nuevo coronavirus es que “la pandemia representa una rara pero estrecha ventana de oportunidad de reflexionar, reimaginar y restablecer nuestro mundo para crear un futuro más saludable, más equitativo y más próspero”, tal como lo indica en el sitio oficial del Foro Económico Mundial

Por todo lo anterior, en Colombiacheck calificamos como falso el contenido de la publicación de Facebook en cuestión, ya que atribuye, de manera equivocada, afirmaciones a Bill Gates y a Klaus Schwab, y, además, les achaca posturas que no coinciden con lo que los empresarios han manifestado públicamente. 

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Jueves, 23 Julio 2020

La sensación de agobio que a veces pueden provocar los tapabocas no significa que causen hipoxia

Por Maldita Ciencia

Son barreras físicas contra aerosoles y gotas de saliva, no para el oxígeno o cualquier otro gas, cuyas moléculas tienen un tamaño mucho menor.

Este artículo fue publicado originalmente por Maldita Ciencia de Maldita.es el 19 de julio de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

A medida que nos vamos acostumbrando al uso de los tapabocas se nos va haciendo más fácil llevarlos durante periodos de tiempo más largos y notamos menos molestias. Aun así, hay gente que sigue sintiendo cierto agobio cuando lo lleva puesto, especialmente si al tapabocas le sumamos el calor, subir una cuesta o cargar cierto peso.

Precisamente por esa sensación de agobio, mucha gente se plantea si no serán en realidad un problema para la salud porque nos impiden respirar correctamente. De hecho circulan muchas desinformaciones antitapabocas que aseguran que estos causan hipoxia, es decir, una reducción de los niveles de oxígeno en la sangre. Esto no es verdad: no hay ninguna evidencia científica de que los tapabocas causen hipoxia, y cierta sensación de agobio o sofoco no significa que se reduzca el nivel de oxígeno en nuestra sangre. Os lo explicamos.

Los tapabocas filtran partículas, no gases

Ya hemos desmentido en Maldita Ciencia que el uso de los tapabocas cause hipoxia (aquí). Y también desmentimos los vídeos compartidos en la redes sociales que midiendo supuestamente el nivel de oxígeno dentro de un tapabocas intentan demostrar, equivocadamente, que nos hacen respirar menos oxígeno (aquí y aquí).

Aquí ya explicamos que los tapabocas filtran partículas, no gases. Es decir que, aunque puedan retener el vapor de agua, dejan pasar el O2 hacia dentro y el CO2 hacia fuera para que respiremos sin problemas. En palabras de Fernando Usera, investigador del Servicio de Bioseguridad del Centro Nacional de Bioseguridad (CNB-CSIC), los tapabocas son “barreras físicas contra aerosoles y gotas de saliva, no para el oxígeno o cualquier otro gas, cuyas moléculas tienen un tamaño mucho menor”.

Con los tapabocas más filtrantes puede costar un poco más respirar 

Pero entonces ¿a qué se deba esa sensación de sofoco que todas y todos hemos sentido llevando esta protección?

“Lo que sabemos”, dice Xavier Muñoz Gall, del Servicio Neumatología del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y de la Sociedad Catalana de Neumología, “es que efectivamente las mascarillas [tapabocas] incrementan el trabajo respiratorio. Y que este trabajo es proporcional a la mayor filtración de la mascarilla. Así que, de menos a más, primero serían las mascarillas quirúrgicas, luego las FFP2 y finalmente las FFP3”.

Según Usera, un componente importante de la sensación de agobio que pueden provocar los tapabocas, que él admite sentir a veces también, puede ser “psicológico” y aconseja de vez en cuando quitarse la mascarilla en una situación donde haya suficiente distancia y en un sitio ventilado y “tomar un breve descanso” antes de volvérsela a poner. 

La maldita Arancha Santos Bertrán de Lis, médico que nos ha prestado sus superpoderes, recuerda que “la mascarilla puede resultar incómoda pero no requiere un gran esfuerzo respiratorio que pueda llevar al agotamiento. La sensación de ahogo que de vez en cuando podamos sentir puede ser debida a la propia incomodidad, a la ansiedad, al calor, o a la sensación de claustrofobia”.

Además, Marián García, farmacéutica y divulgadora, recuerda que los tapabocas tipo FFP2 o KN95, al tener un mayor ajuste facial y ser más oclusivos pueden resultar más incómodos para algunas personas. “Una mascarilla quirúrgica o higiénica suele ser más agradecida en este sentido”, indica.

Si causasen una bajada de oxígeno, el personal sanitario estaría muy afectado

Según el neumólogo Muñoz Gall, “lo que es muy dudoso es que el oxígeno pueda bajar por el uso de mascarillas”. Nos indica que solo hay un estudio de 2008 que observó 53 cirujanos y cirujanas en Kırıkkale y Estambul, en Turquía. “Este estudio demuestra que, durante la primera hora de la intervención, la saturación de oxígeno en la sangre (SaO2) puede bajar un poco, pero que después se recupera y se mantiene durante el resto de las intervenciones sin cambios”, dice.

Ya os hablamos de este mismo estudio aquí, donde explicábamos que de hecho no había evidencias que demostrasen que la bajada de oxígeno en la sangre de los cirujanos se debiese al uso de mascarillas. Los propios investigadores reconocían que no sabían si podría deberse “a la mascarilla o al estrés de la intervención”.

Muñoz Gall nos recuerda que “en todo caso, el beneficio de llevar una mascarilla es mucho más importante que las mínimas bajada de oxígeno que supuestamente su uso podría comportar, y más sabiendo que son puntales y se recuperan sin quitársela”.

“Si fuera cierto [que los tapabocas causan hipoxia], los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no solo cansados”, apuntaba a Maldita Ciencia María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Lo mismo señalaba Usera: “las mascarillas las utilizan durante muchas horas al día muchos profesionales sanitarios, y no se ha registrado nunca ningún problema de falta de oxígeno, y menos aún las quirúrgicas. Si causaran hipoxia, todo el personal sanitario estaría enfermo”.

Los tapabocas tienen que superar test de calidad que certifican que se puede respirar correctamente con ellas puestas

Además, como recuerda la investigadora ambiental Maria Cruz Minguillón del Instituto Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC“a las mascarillas quirúrgicas se someten a pruebas de resistencia a la respirabilidad, una medida que garantiza que se puede respirar adecuadamente con ellas puestas y que por tanto la resistencia al paso de los gases es adecuada. El oxígeno obviamente es un gas y por tanto con una mascarilla de este tipo se puede respirar perfectamente”.

Por otra parte, añade esta científica, a las mascarillas FFP2 y FFP3 se las somete a un test de concentración de CO2 en el aire inhalado según la norma EN149. Esto está directamente relacionado con la cantidad de O2 que puede haber. Dichas mascarillas cumplen con los requisitos de la norma y por tanto aseguran que se pueda respirar adecuadamente al llevarlas”.

Primera fecha de publicación: 8 de julio de 2020.

En este artículo ha colaborado con sus superpoderes la maldita Arancha Santos Bertrán de Lis, médico.