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Lunes, 29 Marzo 2021

Sitio web publicó estudio desactualizado sobre la ivermectina para desinformar

Por Laura Rodríguez Salamanca

En enero, Tierrapura.org presentó como nueva una investigación publicada siete meses antes, en la que se encontró que el fármaco podría inhibir la replicación del virus in vitro.

El pasado 19 de enero, el sitio web Tierrapura.org publicó un artículo titulado “NUEVO ESTUDIO: La IVERMECTINA puede matar al coronavirus en solo 48 horas”, en el que se informa sobre una supuesta investigación reciente en la que científicos australianos “descubrieron” que el antiparasitario “puede eliminar eficazmente el SARS-CoV-2” en ese tiempo. 

El texto ha sido divulgado en las últimas semanas en grupos de Telegram que promueven en Colombia el consumo de este medicamento junto con el dióxido de cloro. También ha sido publicado desde finales de enero en páginas de Facebook de varios países latinoamericanos como Perú, Argentina y El Salvador, de acuerdo con la herramienta de monitoreo de redes sociales CrowdTangle.

El supuesto nuevo descubrimiento, además, ha generado comentarios en redes que refuerzan la idea de que la ivermectina se puede emplear eficazmente en el tratamiento del COVID-19. 

“Hay muchos estudios que se realizaron y dieron muy buenos resultados, lo que pasa es que a los políticos no les conviene por que no es negocio para ellos esa es la verdad (sic)”, comentó por ejemplo un usuario de Facebook. 

Pero en Colombiacheck calificamos como cuestionable la publicación de Tierra Pura porque el estudio que presenta como nuevo no lo es: se publicó en junio de 2020 (siete meses antes que el artículo), y se ha usado desde entonces para promover el consumo de ivermectina, a pesar de que presentaba limitaciones. 

“El hecho de revivir algo que lleva mucho tiempo estudiado y tal vez descartado genera un nivel de desinformación. Ya hay mucha más información que dice que este estudio in vitro mostró que el medicamento funcionaba, pero que la evidencia clínica no lo ha demostrado”, le dijo a Colombiacheck Juanita Vahos, química farmacéutica de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder de la misma universidad.

¿Qué es Tierrapura.org?

Es un sitio web donde se publican artículos políticos a favor de Donald Trump, y sobre el COVID-19. Los autores de sus entradas se refieren al nuevo coronavirus como “el virus PCCH” (siglas del Partido Comunista Chino). Además, tiene secciones como “la maldad del PCCH”, “cuarentena interminable” y “el virus PCCH tiene ojos”. 

El portal ha divulgado falsedades, verificadas previamente por Colombiacheck, como que el virus se diseñó en un laboratorio. Y colegas verificadores han desmentido varias de sus desinformaciones (1 y 2) relacionadas con la teoría conspirativa QAnon

Tierrapura_falso

De acuerdo con un estudio de EU DesinfoLab, una ONG que investiga las campañas de desinformación dirigidas a la Unión Europea, Tierrapura.org apareció en Argentina a finales de marzo de 2020 y su perfil de Facebook es administrado desde ese país y desde Venezuela.

Los contenidos en español y portugués que publica también son difundidos por medios de comunicación conectados con Epoch Media Group, “un actor reconocido en el campo de la desinformación”. Y tanto este último como Tierrapura.org son, según el estudio, medios partidistas con vínculos con Falun Gong, un grupo religioso perseguido por el gobierno chino y antagonista del Partido Comunista de ese país.

“El caso de Tierra Pura ilustra cómo, en respuesta a la desinformación de los regímenes autoritarios, existe la tentación de algunos actores de responder con su propia desinformación”, escribió Raquel Miguel, autora del estudio sobre el sitio web.

Ni tan nuevo, ni tan concluyente

El artículo de Tierra Pura presenta al estudio sobre la ivermectina como nuevo y concluyente. En el título dice “NUEVO ESTUDIO” y en ninguna parte se presenta la fecha original de publicación. Así mismo, se anota que “los investigadores están seguros de que [el fármaco] podría ayudar a reducir la carga viral, prevenir la progresión del COVID-19 y limitar la transmisión de persona a persona si se administra a pacientes en las primeras etapas de la infección”. 

Sin embargo, por una parte, el estudio no es nuevo. Se trata de una investigación desarrollada por varios científicos australianos, que fue recibida el 18 de marzo, revisada el 27, aceptada el 29 del mismo mes y publicada en junio de 2020 por la revista Antiviral Research. 

Es decir, cuando Tierra Pura divulgó que era nueva, la investigación tenía más de siete meses de antigüedad, un tiempo significativo en relación con la velocidad a la que avanzan los estudios sobre el nuevo coronavirus. 

Estudio_ivermectina_australianos

Por otra parte, en el estudio efectivamente se probó que el medicamento detuvo la replicación del SARS-CoV-2 en 48 horas in-vitro; es decir, en células cultivadas en el laboratorio. Pero la investigación tampoco es tan concluyente como lo pinta el artículo del sitio web. 

Como escribimos en un explicador que publicamos a finales de enero, cuando se reveló el estudio, varios expertos en Colombia y en el mundo (1, 2 y 3) advirtieron que los hallazgos se debían tomar con cautela pues los experimentos se hicieron en el laboratorio, no en humanos. 

Además, Kylie Wagstaff, una de las autoras del estudio, explicó que el siguiente paso en el proceso de investigación era “determinar la dosis humana correcta”, asegurando que las dosis demostradas para tratar eficazmente el virus in vitro fueran seguras para los humanos. La razón: las dosis que se usaron en el laboratorio eran hasta 35 veces mayores que las permitidas en humanos.

De hecho, en el artículo no se refiere que los investigadores estuvieran “seguros” de que el medicamento previene la progresión del COVID-19 o limita la transmisión entre personas. El estudio en realidad dice: “La ivermectina justifica una mayor investigación sobre posibles beneficios en humanos”. 

Entonces, Tierra Pura no solo revivió una investigación antigua como si fuera nueva, sino que omitió sus limitaciones y exageró sus conclusiones. 

Evidencia reciente

El otro problema del artículo de Tierra Pura es que omite la evidencia adicional disponible (por ejemplo, los resultados clínicos) para el momento de la publicación. 

Según escribimos en nuestro explicador sobre la ivermectina, la evidencia tanto en el momento de la publicación de Tierra Pura como actualmente no es suficiente para respaldar el uso de este fármaco en el tratamiento del COVID-19. 

El pasado 13 de enero (varios días antes de la publicación de la entrada del sitio web), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó que, a pesar de que los resultados de seis estudios sugerían una reducción en la mortalidad con ivermectina, la certeza en la evidencia resultaba muy baja por limitaciones metodológicas y un número pequeño de eventos.“Se necesita más información procedente de estudios con un diseño adecuado para confirmar o descartar estas conclusiones”, puntualizó la organización.  

Así mismo, el último boletín (publicado a finales de enero) sobre ivermectina del proyecto DIME (del que hace parte el Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder de la Universidad Nacional) dice que “su beneficio en COVID-19 continúa en el limbo, es decir, sin evidencia que permita responder adecuadamente la pregunta sobre su efectividad y seguridad para prevenir o tratar los síntomas de la enfermedad”. 

Tanto los Institutos Nacionales de Salud y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos como varios estudios (1 y 2) y un metanálisis publicado en formato de pre publicación el 19 de enero de 2021 han establecido que se requieren ensayos clínicos (o sea, en humanos) más amplios, mejor diseñados y adecuadamente controlados para determinar los beneficios o la ausencia de ellos del uso de la ivermectina para el caso del COVID-19. 

Como le explicó a Colombiacheck José Julián López, químico farmacéutico con maestrías en Farmacología y Epidemiología Clínica y doctorado en Ciencias Farmacéuticas, “una cosa son los resultados in vitro, en un tubo de ensayo, y otra cosa es cuando [el fármaco] se va a aplicar a unos pacientes con unas condiciones dadas. Y en el caso de los pacientes, el medicamento no ha demostrado resultados esperanzadores”. 

De otro lado, nuestros colegas del medio especializado Salud con Lupa publican un análisis de los tratamientos más usados contra la COVID-19. La nota, actualizada a 25 de marzo de 2021, explica lo siguiente:

"El rol de la ivermectina se ha transformado en una de las principales controversias relacionadas con la prevención o el tratamiento de COVID-19. Ya contamos con los datos de 26 ensayos aleatorizados, en los que participaron más de 4000 pacientes. Desafortunadamente, la gran mayoría de estos ensayos tienen limitaciones muy importantes, por lo que al analizarlos en conjunto no es posible establecer con certeza si la ivermectina es beneficiosa o no en la prevención o el tratamiento de COVID-19. Más aún, el 5 de marzo de 2021 se publicó el ensayo colombiano EPIC, el más importante realizado hasta ahora, el cual no observó ningún beneficio.

Ante estos resultados discordantes, la ivermectina se ubica en la categoría "neutro" en nuestro ranking".

No es la primera vez que en Colombiacheck revisamos desinformación sobre la ivermectina. Aquí (1 y 2) puede consultar más chequeos a políticos y médicos colombianos que lo han recomendado sin el soporte suficiente. También recomendamos revisar nuestro explicador con la evidencia actualizada sobre este antiparasitario. 

Con esta información, calificamos como cuestionable el artículo “NUEVO ESTUDIO: La IVERMECTINA puede matar al coronavirus en solo 48 horas”, publicado a finales de enero en Tierrapura.org.

El texto, que aún sigue circulando a través de canales de Telegram, presenta como nuevo un estudio in vitro sobre la ivermectina para el tratamiento de COVID-19 publicado siete meses antes. Además, omite las limitaciones de la investigación y la evidencia adicional disponible que no es concluyente para el uso de ivermectina como tratamiento contra el virus. 

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Lunes, 18 Mayo 2020

Contagio de COVID-19 por los ojos: desinformación sobre un posible riesgo

Por José Felipe Sarmiento

Una investigación concluye que los tejidos oculares podrían ser portales para el virus, pero el artículo es preliminar y las muestras no eran de muertos por la pandemia, como aseguró un portal.

Una publicación reportada por usuarios de Facebook como posiblemente falsa, que retoma una noticia de la Agencia de Periodismo Investigativo (API), asegura que “el coronavirus [SARS-CoV-2, causante de la pandemia de COVID-19] podría transmitirse por medio de los ojos” y detalla que el hallazgo supuestamente surgió “después de analizar los ojos de diez personas que fallecieron por coronavirus”.

Publicación de Facebook sobre contagio de covid-19 por los ojos

 

Nota de la API sobre contagio de covid-19 por los ojos

Colombiacheck encontró que la nota es cuestionable porque el riesgo existe y hay que protegerse. Sin embargo, la investigación citada es todavía una versión preliminar del artículo científico y la afirmación sobre el origen de las muestras es errónea.

Tal como dice el texto en la red social y en el portal de la API, la investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins apareció en el repositorio BioRxiv. La nota no aclara que este contiene preimpresiones. Esto quiere decir que al estudio todavía le falta una revisión por pares científicos que comprueben su calidad y, en consecuencia, avalen su publicación definitiva. En la página incluso hay un aviso que dice, entre otras cosas, que no debería ser reportado por los medios de comunicación como información concluyente.

El equipo liderado por la investigadora Liling Zhou revisó tejidos de 10 muertos y 5 personas vivas. Los fallecidos fueron cinco diabéticos con daños en la retina debidos a esa condición y otros cinco sin diabetes y con los ojos sanos. A los pacientes vivos les extrajeron las muestras durante cirugías por miopía o astigmatismo, de resto estaban saludables. En ninguna parte del artículo dice que las muestras hubieran sido tomadas de sujetos que tuvieran o hubieran tenido COVID-19, afección que la noticia les atribuyó sin sustento.

Lo que sí es cierto es que los autores encontraron los receptores que usa el SARS-CoV-2 para acoplarse a las células, llamados ACE2, y la proteína que le permite entrar a ellas para replicarse, la TMPRSS2, en algunos tejidos del ojo humano. Estos son la córnea, el limbo, que está entre ella y la esclerótica (parte blanca), y la conjuntiva, que es una membrana transparente que recubre a esta última y el interior de los párpados.

“El estudio muestra que las superficies del ojo podrían ser un portal de entrada para el nuevo coronavirus”, explicó la médica y divulgadora científica india Ananya Mandal en el portal News Medical. El artículo dice que los tejidos mencionados no solo serían un depósito para la transmisión entre personas sino también un posible sitio secundario de infección, después del tracto respiratorio.

Para la oftalmóloga Ximena Núñez Girón, subespecialista en córnea, lo novedoso del hallazgo es que el virus podría incluso replicarse en los ojos y, en consecuencia, desencadenar una respuesta inmunológica. Al igual que el documento de preimpresión, considera que esto reafirma la necesidad de usar gafas o viseras como protección, sobre todo para el personal de la salud. “Así se evita la maña de llevarse las manos a la cara y la llegada de las gotículas de saliva que transmiten el virus”, dice la médica.

El también oftalmólogo Jorge Gómez Silva agrega que, en los últimos meses, habían aparecido varios estudios que apuntaban en ese sentido, que fueron citados como antecedentes en el artículo de la universidad estadounidense. Se había infectado tejido de conjuntiva con SARS-CoV-2 en laboratorio y el virus había sido detectado en muestras tomadas de los ojos de pacientes que desarrollaron conjuntivitis cuando tenían COVID-19, en particular en sus lágrimas, aunque no hay certeza sobre qué tan frecuentes son las afecciones oculares entre los contagiados en general.

Por su parte, Núñez aclara que “la carga viral era pequeña” en esos casos, así que no era seguro que el virus se pudiera desarrollar en los ojos; sin embargo, se consideraba un riesgo de contagio porque el coronavirus podría pasar del lagrimal a la nariz a través de un conducto que las conecta por dentro y, una vez en el tracto respiratorio, desencadenaría la infección. La nueva investigación daría mayor seguridad a la afirmación de que la enfermedad puede empezar en los ojos, incluso antes de pasar por la nariz.

Colombiacheck revisó todas las referencias citadas en la preimpresión y encontró que ninguno de estos estudios se hizo en cadáveres de pacientes infectados. Por el contrario, casi todos los registros son de personas vivas. Las excepciones son el cultivo de laboratorio y los 10 muertos sin SARS-CoV-2 del reciente estudio estadounidense.

De modo que la información de la noticia es cuestionable porque da información real, pero que todavía no es definitiva, y les inventó un diagnóstico de COVID-19 que nunca existió a los muertos de los que se tomaron algunas de las muestras.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus