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Cuestionable

Viernes, 19 Junio 2020

Duque compara cifras de COVID-19 con otros países sin el debido contexto

Por José Felipe Sarmiento

En su programa de televisión sobre la gestión de la pandemia en Colombia, el presidente presenta gráficos que ignoran las diferencias entre países y omite algunos que van mejor.

“El esfuerzo de todos se ve reflejado en las menores cifras de muertes y contagios”, escribió el presidente Iván Duque en su cuenta de Twitter el pasado 15 de junio en un hilo de dos mensajes con cuatro diagramas de barras en los que se muestra a Colombia como el país con menor número de personas contagiadas y de muertes por COVID-19 entre varios países de América Latina y Europa.

Trinos de Iván Duque donde compara COVID-19 en Colombia y otros países

El mandatario presenta reportes con el mismo tipo de gráficas todos los lunes en su programa de televisión diario sobre las medidas que ha tomado el gobierno para enfrentar la emergencia sanitaria y la crisis económica generadas por la pandemia. “No se trata de una competencia entre países, pero se ve el esfuerzo que se adelanta en el nuestro”, repite en esas emisiones.

Pero las gráficas presentadas por Duque en su trino del 15 de junio son cuestionables. Por un lado, comparan países que están en etapas diferentes de la epidemia e ignoran otros factores que afectan los datos que muestran, errores de interpretación comunes a los que Colombiacheck incluso les dedicó un podcast.

Además, en sus comparaciones no incluye ningún país con tasas de contagio o mortalidad menores a las de Colombia, aunque sí los hay. Le preguntamos a la oficina de prensa de la Casa de Nariño, en particular a Mauricio González, cuál fue el criterio de selección y no ha respondido.

Según las diapositivas, la fuente de los gráficos es Worldometer, un portal que recopila datos oficiales según los reportes de los gobiernos, como contamos en otro chequeo sobre una comparación similar que hizo el periodista Félix de Bedout. 

En efecto, las cifras presentadas corresponden con las que había en Worldometer minutos antes de la publicación de los trinos. Las pequeñas diferencias en algunos países son explicables porque la hora exacta que quedó registrada en el archivo pudo ser distinta al momento en la que fueron tomados los datos para el informe de Duque.

Los créditos de los gráficos también mencionan vínculos de artículos académicos como fuentes de información. Sin embargo, al ingresar a ellos es posible constatar que hablan es sobre estadísticas del número de camas de cuidado crítico en Europa, Estados Unidos y el Cono Sur (el ministro de Salud, Fernando Ruiz, también hizo una comparación cuestionable sobre estos datos).

Pero retomando el tema de las comparaciones de Duque, por un lado, como ya hemos explicado en otros chequeos, las cifras de contagios dependen del número de pruebas y la estrategia de testeo, que varía en el tiempo y entre países. Por eso no se puede comparar esa cifra a la ligera, sea con números absolutos o en tasas sobre la población.

Además, tanto en muertes como en contagios, los datos de América Latina no se pueden comparar así con los de Europa.

Primero, las etapas de la epidemia son muy diferentes debido a que el virus llegó mucho antes a países como Francia, Alemania, Italia, Reino Unido o España que a Colombia y sus vecinos. Incluso en entre estos hay diferencias que superan las dos semanas, como se dijo el chequeo a De Bedout.

Segundo, el diagrama compara países que adoptaron medidas en momentos muy diferentes. De modo que la famosa curva epidemiológica, al menos la primera de varias, empezó a crecer acá apenas con el levantamiento paulatino de la cuarentena en mayo. En cambio, algunos países de Europa, entre ellos la mayoría de los que incluyó Presidencia en la gráfica, vivieron un aumento vertiginoso desde febrero y a estas alturas ya están en una fase de descenso.

Aparte de esto, lo que termina de darle al reporte de Duque su carácter cuestionable es la falta de un criterio de selección claro de los países. Se quedaron por fuera todos los que tenían mejores datos en ambas variables.

De acuerdo con el citado archivo de Worldometer, Colombia estaba apenas por debajo del promedio mundial de 1.027 contagios por millón de habitantes ese día. Honduras tenía 895; Argentina, 699; El Salvador, 590; Guatemala, 550; Costa Rica, 337; Uruguay, 244; Nicaragua, 221; Cuba, 198; Paraguay, 181; Venezuela, 105 y Belice, 50. Por supuesto, esta comparación tiene las mismas limitantes del gráfico ya mencionadas pero demuestra que dejaron por fuera a los países que iban mejor.

Algo parecido pasa con las muertes por millón de habitantes, que en teoría son datos más precisos porque dependen menos de la estrategia de testeo. El promedio mundial era de 55 hasta ese momento, por lo que Colombia estaba muy por debajo. Sin embargo, en la gráfica de Latinoamérica se quedaron por fuera Honduras (32), Guatemala (21), Argentina (18), El Salvador (11), Nicaragua (8), Uruguay (7), Cuba (7), Belice (5), Costa Rica (2), Paraguay (2) y Venezuela (0,9).

Aunque, sobre este último país, no sobra recordar los problemas de confiabilidad de sus cifras chequeados por nuestros colegas y que también detallamos en otro chequeo anterior y en el de Félix de Bedout.

Las comparaciones inapropiadas y las omisiones que hacen ver a Colombia como el país con mejores resultados, aunque no lo sea, hacen que la calificación para el reporte presidencial sobre el estado de la pandemia frente a otros países sea cuestionable.

Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero... Verdadero pero...

Verdadero pero...

Martes, 11 Agosto 2020

Putin sí dijo que su hija se vacunó contra el COVID-19

Por Pablo Medina Uribe

Aunque por ahora no hay manera de comprobar si su afirmación es cierta, debido a su secretismo familiar, el presidente de Rusia sí afirmó esto en una conversación con miembros de su gabinete.

Ayer el gobierno ruso anunció que había registrado una vacuna para el COVID-19. Pero, como lo contamos en otro chequeo, aún quedan muchas dudas sobre su eficacia, debido a que aún hacen falta más estudios al respecto.

Sin embargo, pronto comenzaron a moverse en español publicaciones que aseguraban que la hija de Vladimir Putin, el presidente de Rusia, ya se había vacunado con la anunciada vacuna contra el coronavirus.

Puesto que estas publicaciones han sido vistas más de 220.000 veces en Facebook, según una plataforma especial a la que tenemos acceso al ser parte del programa 3PFC, decidimos revisar esta información.

Encontramos que es verdad que Putin afirmó esto. Precisamente, lo dijo en una charla virtual que sostuvo con miembros de su gabinete para discutir el nuevo año escolar en Rusia y las medidas que está tomando su gobierno al respecto.

Según la transcripción hecha por el gobierno ruso (conocido como "el Kremlin", por el nombre de su sede), en una parte de la charla Putin le pregunta a su ministro de salud, Mikhail Murashko, si la vacuna rusa para el COVID-19 es la primera en el mundo en ser registrada. Murashko le responde que sí, aunque añade que sus colegas chinos también están cerca.

Luego Putin habla por varios minutos, entre los que dice:

"Я знаю, что эта вакцина, как Вы сказали, была сделана на базе аденовирусных векторов, но преимущество, на мой взгляд, заключается в том, что это на базе аденовирусных векторов человека именно сделана. И она работает более точно, формирует стойкий антительный и клеточный иммунитет. Я это тоже хорошо очень знаю, поскольку одна из моих дочерей сделала себе такую прививку".

Es decir:

"Yo sé que esta vacuna, como usted dijo, fue creada en base a vectores adenovirales, pero la ventaja, en mi opinión, es que fue hecha en base a vectores humanos adenovirales. Y funciona con mayor precisión, forma un anticuerpo estable y genera inmunidad celular. Yo estoy al tanto de esto en la medida que una de mis hijas se vacunó con esta vacuna".

Luego, Putin dice: 

"Я думаю, что в этом смысле она поучаствовала в эксперименте. После первого укола, после первой прививки, температура была у неё 38, на следующий день 37 с небольшим, и всё. После второго укола, второй прививки, тоже температура немного поднялась, но потом сошла на нет. Чувствует себя хорошо, и титры высокие".

Es decir:

"Creo que, en este sentido, participó del experimento [de la vacuna]. Después de la primera inyección, después de la primera vacuna, tuvo una fiebre de 38 grados, al día siguiente de un poco más de 37, y eso es todo. Después de la segunda inyección, la segunda vacuna, la fiebre también subió un poco, pero luego disminuyó. Se siente bien y su conteo de anticuerpos es alto".

Sin embargo, esta es la única mención que Putin hace de su hija y él mismo es la única fuente de esta información. Lo que ha generado sospechas, pues el presidente ruso es conocido por el estricto secreto en el que mantiene sus asuntos familiares. Como reportan Business Insider y algunos medios rusos como RBC, no es ni siquiera claro cuántas hijas tiene Putin.

Sin embargo se sabe de por lo menos dos, ambas también hijas de su exesposa Lyudmila Ocheretnaya (antes Shkrebneva): Maria y Katerina. Ambas nacieron en los ochenta en Dresden, Alemania Oriental, cuando Putin trabajaba allí como espía de la KGB. Ninguna de las dos suele aparecer en medios con Putin, ni dar declaraciones en relación con el gobierno de su padre. Pero Katerina (quien se hace llamar Maria Tikhonova) ha aparecido en televisión por su doble carrera como bailarina acrobática y directora de un proyecto científico en la Universidad de Moscú, aunque nunca ha sido presentada como la hija de Putin.

Algunos medios rusos, como Meduza y BBC Rusia, reportaron que Alexander Ginzburg, director del Instituto Gamaleya que desarrolla la vacuna, dijo que no sabía de qué manera se había vacunado la hija de Putin (si había sido uno de los voluntarios en la fase de pruebas, o si había conseguido la vacuna de otra manera), pues no miraba la identidad de todos los vacunados.

Además, ni Putin ni nadie más ha especificado, hasta el momento de la publicación de este chequeo, a qué hija se refería.

Así que es cierto que Putin dijo que su hija se vacunó contra el COVID-19. Pero por ahora no hay manera de saber si esta afirmación es cierta.