Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Martes, 30 Junio 2020

Jorge Sonnante miente sobre evento del Vaticano aplazado por pandemia

Por José Felipe Sarmiento

El supuesto diácono argentino acusa al Papa de supuestamente liderar una conspiración para crear un “nuevo orden mundial” por medio de microchips que vendrían en las vacunas contra la COVID-19.

Otra vez es viral una grabación en la que el promotor argentino de teorías de conspiración Jorge Sonnante, quien usa documentos falsificados para presentarse como diácono católico y ha asegurado que trabajó en el Vaticano, hace afirmaciones falsas sobre la actual pandemia de COVID-19.

Publicación en Facebook con el video de Jorge Sonnante contra el Papa

Algunas de las frases son nuevas y otras ya habían sido desmentidas por Colombiacheck.

La primera idea del video, subido a principios de junio a YouTube, es que hubo una operación militar internacional secreta (“altamente calificada y apartada del ojo público”) liderada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a mediados de mayo (“hace dos semanas”), sobre la que da varios detalles. Igual que en otro video repleto de falsedades, no explica cómo tuvo acceso a esa información supuestamente tan restringida ni aporta ninguna prueba.

Según Sonnante, la tal operación Tormenta “resultó positiva”. Por eso le adjudica a un grupo de “patriotas”, en el que se incluye, el haber logrado “retrasar y postergar los planes del nuevo orden mundial”. En particular, habla de un evento convocado por el Vaticano que trataría de “reconstruir el pacto educativo global” y que iba a realizarse el pasado 14 de mayo pero quedó pospuesto para octubre.

Sin embargo, la noticia del aplazamiento se supo desde marzo, mes y medio antes de la supuesta acción militar. Al igual que muchos otros eventos en el mundo, la razón fue la pandemia de COVID-19. Pero el falso diácono lo atribuye a que “están tratando de ver cómo pueden colocarse de nuevo, insertar de nuevo sus estrategias” para supuestamente implantar el tal nuevo orden.

Para sustentar esto en el video, hace un análisis tergiversado de la invitación que hizo el papa en septiembre de 2019 para participar en el evento. El Sumo Pontífice habló sobre la necesidad de una alianza mundial entre todos los sectores de la sociedad para educar a las nuevas generaciones sobre los cambios que vive el mundo. Señaló que los objetivos deben ser el cuidado del planeta, la paz, la justicia, el diálogo interreligioso y la fraternidad en contraposición a la discriminación.

Sonnante acomoda esto para decir que el objetivo del máximo jerarca católico es “imponer una religión única, centralizada, unificada para la cual se tiene ya un templo armado, que sabemos que están las fotos”.

Una búsqueda sencilla en Google deja ver que las imágenes que hay en internet en realidad son de una maqueta que el artista italiano Vincenzo Pandolfi le donó a Juan Pablo II en 1992 y que representa la unión de todas las religiones por idea del autor, no de la iglesia, aunque está inspirada en la encíclica Ut Unum Sint sobre las relaciones entre el catolicismo y otras vertientes cristianas. La obra en madera, titulada Templo de Cristo Rey, está expuesta en la iglesia San Ignacio de Loyola en Roma.

El autodenominado patriota afirma que Jorge Bergoglio, nombre de pila del papa, también apoya la imposición de un “único gobierno autoritario centralizado”. Esta misma acusación ya la había desmentido Colombiacheck en el caso del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, a quien un portal había tergiversado de forma muy similar.

Como ejemplo para demostrar esta parte de la teoría expuesta en el video, Sonnante dice que todos los países “tuvieron el mismo accionar” frente a la pandemia, imponer cuarentenas para controlar a la población. Eso, sin embargo, también es mentira.

Países como Taiwán nunca han ordenado confinamientos generales. En otros, como Uruguay, se han hecho de forma voluntaria. Incluso los que sí han tomado esa estrategia, lo han hecho en diferentes momentos, unos han sido más estrictos que otros y también ha habido diferencias internas por regiones, como se puede ver en un análisis de la periodista científica Elizabeth Gibney publicado por la revista Nature.

Otra idea que Sonnante le atribuye a Francisco es que “el planeta es demasiado pequeño y la vida demasiado frágil como para tomar partidos y el cumplimiento de la tecnología, debido a que necesitamos de su rápida evolución de la naturaleza y la lentitud de la evolución biológica” (sic). Lo cual, según su teoría conspirativa, refleja “otro de los puntos del nuevo orden mundial”, que es el supuesto “microchip inteligente de Bill Gates” que vendría en las vacunas, otra falsedad ya desmentida por Colombiacheck.

Lo que realmente dijo el papa, que incluye una referencia a su encíclica Laudato Si’, no tiene nada que ver: “La educación afronta la llamada ‘rapidación’, que encarcela la existencia en el vórtice de la velocidad tecnológica y digital, cambiando continuamente los puntos de referencia. En este contexto, la identidad misma pierde consistencia y la estructura psicológica se desintegra ante una mutación incesante que ‘contrasta la natural lentitud de la evolución biológica’”.

Pero el desmentido diácono insiste en que el supuesto microchip será obligatorio para que las personas puedan recibir atención en salud o acceder a servicios bancarios. “Se va a imponer una única moneda, la moneda del chip. Y recordemos que [Bergoglio] dijo que necesitamos complementarnos con la tecnología para evolucionar más rápido”, asegura. Además de la evidente tergiversación de la frase del papa, este planteamiento incluye la mentira de la moneda universal del nuevo orden mundial, también ya calificada como falsa.

El promotor de la teoría conspirativa dice que el mensaje del papa “anunció hasta la pandemia”, a pesar de que no hay ninguna referencia a ella o el virus ni a temas de salud en el texto verdadero. También remata con que el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la emergencia global, fue “creado por hombres”, lo que va en contra del consenso científico, pues la evidencia apunta a que tiene origen natural, como también se ha dicho ya en chequeos anteriores.

Si algo cierto dice Sonnante en todo el video es que “hay que seguir difundiendo la verdad como se pueda”. Lo que pasa es que él hace exactamente lo contrario: difundir una sarta de mentiras.

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Viernes, 05 Junio 2020

Audio que pide a barranquilleros no dejarse tomar pruebas de COVID-19 está basado en datos falsos

Por Laura Rodríguez Salamanca

Se dice que los hospitales y clínicas están cobrando una indemnización de siete millones por paciente y de 10 millones por muerto de COVID-19. Pero esto no es cierto.

Desde hace unos días, a través de diferentes cadenas de WhatsApp y publicaciones de redes sociales, se hace la misma sugerencia a los ciudadanos barranquilleros: “no se dejen hacer la prueba de COVID-19”. Y la razón para hacer esa recomendación es que con las pruebas se tiene la supuesta intención de contagiar del virus a la población porque los hospitales y clínicas reciben una “indemnización” tanto por los pacientes enfermos que atienden como por los muertos.

“A todos los barrios van a mandarles a hacer la prueba del COVID-19, a todas las casas. Y con esas cosas que les van a hacer las pruebas, eso ya viene infectado. Es para que comiencen a ganar más plata las clínicas porque cobran siete millones por cada persona con covid y cuando matan a la persona cobran diez millones de pesos”, dice, por ejemplo, un hombre que se identifica como taxista en uno de los audios que está circulando. 

Pese a que el alcalde, Jaime Pumarejo, ha desmentido este tipo de mensajes en medios de comunicación, la información ha causado problemas en la detección de casos en la ciudad. 

El primero de junio la Alcaldía de Barranquilla inició una estrategia de detección temprana a través de la toma de muestras en los 15 barrios con mayor número de casos positivos. Pero, como han reportado varios medios, los ciudadanos se han negado a practicarse las pruebas y han rechazado la presencia del personal médico.

Sin embargo, Colombiacheck encontró que los mensajes que se está difundiendo se basan en información falsa.  

Consultamos a la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas sobre los supuestos pagos adicionales que están recibiendo estas instituciones [algunos mensajes dicen que son 20 millones, otros que siete o 40] por los pacientes y muertos por coronavirus. En esta organización nos respondieron que esto es falso por varias razones. 

Por una parte, no se puede aplicar una tarifa estandarizada por la atención a pacientes porque cada uno de ellos recibe servicios médicos diferentes de acuerdo al tratamiento que requiere. Y en este momento el cobro se está haciendo a través de las EPS (con dinero de los cotizantes y de la Unidad de Pago por Capitación, UPC, que es el valor anual que el Estado reconoce por cada uno de los afiliados al sistema de seguridad social para cubrir el Plan Obligatorio de Salud). 

Y por la otra, aunque el 12 de abril el Gobierno Nacional ordenó, a través del Decreto 538, la creación de unas canastas [pagos por ciertos servicios que se le prestan a los pacientes con COVID-19] para las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), esto aún está en proceso de reglamentación y, por lo tanto, no se ha empezado a aplicar. 

Decreto 58

Con esta versión coincidió el viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, Luis Alexander Moscoso, en una entrevista que concedió el 26 de mayo a Atlántico en Noticias, un programa de Emisora Atlántico. “El Gobierno Nacional no le paga a ninguna clínica por una persona fallecida por COVID. Esa es una información totalmente falsa, no tienen ningún asidero”, dijo.

Además de esto, revisamos un proyecto de resolución para la reglamentación de dichas canastas, que estuvo disponible en la página web del Ministerio de Salud hasta el 22 de mayo para que los ciudadanos hicieran comentarios. Lo que encontramos: con las canastas no se establecen tarifas por paciente con el virus ni por muertos, sino que se establecen los valores máximos que el Estado podrían reconocer por los servicios que se presten “de acuerdo con el criterio médico y el estado clínico del paciente”. 

Canastas MinSalud

Canastas MinSalud

De hecho, consultamos una carta que la Asociación Colombiana de Hospitales envió al Ministerio de Salud el 19 de mayo con las consideraciones y propuestas que las instituciones que representa creen que se deben tener en cuenta para la reglamentación. 

Ahí se incluye el descontento con los valores que se podrían pagar por los servicios “porque no se compadecen con la realidad hospitalaria” y para el caso de las UCI se “establece un valor muy por debajo de lo que le ha costado a las IPS”. Entonces estos montos no resultan en indemnizaciones ni ganancias para las instituciones prestadoras de salud. 

Por otra parte, tanto en los audios como en publicaciones en redes sociales, se asegura que las pruebas para detectar si una persona tiene COVID-19 vienen con "ese veneno", es decir, que se usan para contagiar. Pero esto también es falso. Como lo explicó para Noticias Caracol Gabriel Villegas, uno de los coordinadores de enfermería que participa en la toma de muestras en la capital del Atlántico, los procesos de las pruebas cumplen con los estándares de la Organización Mundial de la Salud. “Nuestros hisopos y los diales son totalmente sellados, se procesan en el tiempo real con el paciente”, dijo. 

Finalmente, es necesario tener en cuenta que el 3 de junio el Ministerio de Salud hizo un llamado de atención por mal manejo de las UCI en el país, específicamente por tener a pacientes en estas áreas más del tiempo que se necesita, pero esta denuncia no tiene nada que ver con una indemnización puntual por muertos o pacientes atendidos en Barranquilla. 

Entonces calificamos como falsos los mensajes en los que se recomienda a los barranquilleros no acceder a practicarse la prueba del COVID-19 con el argumento de que se busca enfermar a la población para que los hospitales y clínicas cobren indemnizaciones por la atención o muerte de los pacientes.