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Miércoles, 05 Agosto 2020

Las afirmaciones de los ‘Médicos por la verdad’ son, en realidad, puras mentiras y datos imprecisos

Por Laura Castaño Giraldo

En un evento que realizaron en Madrid, España, difundieron desinformaciones que van desde el uso de hidroxicloroquina para tratar pacientes con COVID-19 hasta la supuesta inutilidad de las pruebas PCR.

Desde el 25 de julio ronda por redes sociales un video en el que aparece un grupo de médicos, que se hacen llamar “Médicos por la verdad”, en una presentación en el Palacio de la Prensa de Madrid en la que difundieron, una vez más, teorías conspirativas sobre el COVID-19.

Como este material se replicó en páginas colombianas, decidimos retomar las verificaciones de nuestros colegas de Newtral y Maldita Ciencia, aliados de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.

De entrada nos preguntamos de qué se trata esa organización. Maldita Ciencia relata que es una filial española que toma como referencia la plataforma Médicos por la Verdad de Alemania y “cuenta con más de 140 médicos del país”. 

Pero lo más significativo es que sus miembros son críticos y opositores de la medicina occidental. De hecho, en su página web afirman que “no es saludable ni científica y, por lo tanto, viola los parámetros éticos del consentimiento informado". En ese orden de ideas, cuestionan la información que dan los mandatarios y los medios de comunicación y, por ello, su objetivo es “traer al mundo la verdad sobre el coronavirus”. 

El uso de los tapabocas

En los primeros minutos del video, la médica Natalia Prego dice que el tapabocas solo debería ser usado por “los médicos, cuidadores, sanitarios y enfermos” y que su uso obligatorio debería ser recomendado para “zonas de alta contagiosidad, como hospitales”.

Esa información no va a la par con los instructivos que da la Organización Mundial de la Salud (OMS) al respecto. Como contamos en uno de nuestros chequeos, esta autoridad sanitaria pasó de recomendar el uso del tapabocas “únicamente a personas contagiadas y quienes atiendan personas con COVID-19, a sugerir el uso generalizado”. El problema es que Prego se adhiere en su discurso a recomendaciones desactualizadas de esa organización. 

Recordemos que Maldita Ciencia explica que la mascarilla funciona como barrera física, sin importar si es “higiénica, quirúrgica o EPI (Equipos de Protección Individual), porque impide el esparcimiento de gotículas de saliva a través de las cuales se puede transmitir el COVID-19. 

Prego además dijo que el uso de ese elemento de bioseguridad puede causar “enfermedades respiratorias”, afirmación que también es falsa. Como cita Newtral, la OMS ha dicho que se pueden presentar “dificultades para respirar, según el tipo de mascarilla usada”, pero no afecciones respiratorias como resultado de su utilización. 

En Colombiacheck conversamos, hace unos meses, con Érika Villate, enfermera de planta de la Fundación Cardioinfantil, quien nos comentó que en su labor diaria utiliza tapabocas de 8 a 9 horas al día. También añadió que incluso el personal de salud que está en las Unidades de Cuidado Intensivo (UCI), que utiliza el tapabocas de alta eficiencia N95, no presenta ninguno de los síntomas [hipoxia]. 

La utilidad de las pruebas PCR 

En su intervención, la médica homeópata, María José Martínez, afirmó que las pruebas PCR no determinan el virus infeccioso porque en su realización se lleva a cabo un “aislamiento dudoso”. Dijo, además, que las PCR dan muchos “falsos positivos” y que a “una epidemia no puede dársele la publicidad que se le está dando sin clínica (estudio de los síntomas) y basándose solo en una prueba diagnóstica”. 

De nuevo se trata de afirmaciones falsas. Newtral especifica en su verificación que “las PCR son pruebas de diagnóstico que permiten detectar un fragmento del material genético de un patógeno”, que en el caso del coronavirus es una molécula de ARN. Si, por ejemplo, en el análisis de laboratorio se detecta ese material, la prueba sale positiva. 

Sobre eso, Óscar Zaragoza, investigador del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, le explicó a Newtral que “el hecho de detectarlo ya implica que ha habido contacto con el virus vivo. Por lo tanto, ante un resultado de una PCR positiva, hay que asumir que esa persona es portadora y actúa como un transmisor de la enfermedad”. 

Cabe recordar que Mike Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias de la OMS, dijo en una rueda de prensa del 10 de abril que “en general, las pruebas basadas en la PCR son mejores para saber si estás infectado o no, y la prueba serológica o el análisis de sangre es mejor para detectar si has estado infectado recientemente o en el pasado”. 

Y en cuanto al asunto de los falsos positivos que mencionó Prego, Maldita Ciencia ya había desmentido esa información en otro de sus chequeos. A pesar de que se han mencionado supuestos casos así, como sucedió en Almería, España, Benedetta Bolognesi, del Instituto de Bioingeniería IBEC de Barcelona, les explicó que no es probable tener falsos positivos porque “la PCR es específica” y si hay inconsistencias, se debe repetir la prueba. Incluso dijo que es más probable que haya falsos negativos por inconvenientes que se pueden presentar en la toma y traslado de las muestras. 

Vacuna de la gripe y COVID-19

Martínez comentó también que hay “estudios estadísticos que correlacionan con bastante probabilidad la vacuna de la gripe con el COVID-19”, pero no menciona cuáles específicamente. 

Sobre eso, tanto Newtral como Maldita Ciencia coinciden en que, hasta ahora, no hay evidencia científica que lo pruebe. Si bien ha habido intentos de estudiar la relación entre la vacunación contra la gripe y otros virus respiratorios, no se conoce ninguno que haya sido exitoso. Tal es el caso de esta investigación que concluyó que no fue posible establecer una causa-efecto. Además, hay que precisar que el estudio es de octubre de 2019, tiempo en el que todavía no se conocían los primeros casos de COVID-19. 

Pero ahí no se le acaba el hilo a Martínez. También habló del polisorbato 80, un componente de la vacuna contra la gripe que, según ella, favorece que el propio virus entre en las células. Eso, como todo lo que hemos mencionado anteriormente, es falso y es producto de desinformaciones que han circulado a partir de la publicación de la investigación que mencionamos unas líneas más arriba.

Jorge Carrillo, vocero de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), le dijo a Maldita Ciencia que “todos los componentes de las vacunas, y de todos los medicamentos en general, están sujetos a estrictos controles de seguridad. En el caso del polisorbato 80, se ha demostrado que es muy seguro a las dosis que se administran".

Confinamiento e inmunidad colectiva

En el video también dicen que el confinamiento impide la producción de inmunidad colectiva, que se refiere, como lo explica Maldita Ciencia, a “la protección de una determinada población ante una infección debido a la presencia de un elevado porcentaje de individuos inmunes”. 

Es verdad que a medida que avanza la epidemia “disminuye la probabilidad de contagio entre un susceptible y un infectado” de forma natural. Eso mismo nos lo confirmó el médico Julián Fernández Niño, doctor en Epidemiología y profesor del Departamento de Salud Pública de la Universidad del Norte, en una entrevista para este explicador. 

Pero, según la SEI, en sus declaraciones para Maldita Ciencia, “adquirir la inmunización padeciendo la enfermedad supone un riesgo muy importante para la población si se tiene en cuenta que aproximadamente el 20% de los infectados requieren ingreso hospitalario y que, de los ingresados, un 5% llegan a fallecer”. 

Con respecto a este mismo tema, el orador en el video dice que “no se tiene que confinar a las personas sanas” y sustenta su afirmación en el Reglamento Sanitario Internacional, que habla sobre la potestad de la OMS para sugerir a los distintos estados someter a la población a cuarentena, a confinamiento y a tratamiento. 

Hay que tener presente que la OMS nunca ha manifestado una posición clara a favor o en contra del confinamiento, pero sí acompaña en el proceso a los estados que decidan hacerlo. De todos modos, para el caso de la pandemia del COVID-19, Tedros Adhanom, su director, dijo el 22 de abril que “es incuestionable que las órdenes de confinamiento y otras medidas de distanciamiento físico han frenado con éxito la transmisión en muchos países”. 

Incluso con todos estos datos a la mano, no hay un sustento sólido que pruebe que, efectivamente, el confinamiento es un obstáculo para adquirir inmunidad colectiva y que no debe ser obligatorio para personas sanas, como dicen en el video, por lo tanto concluimos que esa información es falsa. 

¿Ya existe el tratamiento contra el COVID-19?

Finalizamos este chequeo con la afirmación de los “Médicos por la verdad” de que sí existe un tratamiento contra el COVID-19, que consiste en el uso de hidroxicloroquina en pacientes con síntomas leves y de antiinflamatorios y anticoagulantes en los que se encuentran graves.

En este chequeo que replicamos el 28 de julio se desmiente la existencia de la cura contra el coronavirus y en este explicador mostramos que hasta ahora no hay evidencia de los beneficios del uso de hidroxicloroquina en pacientes con COVID-19, tal como lo afirma también la OMS. 

De hecho, el 4 de julio “aceptó la recomendación del Comité Directivo Internacional de Solidarity Trial de suspender los brazos de hidroxicloroquina y lopinavir/ritonavir del ensayo” porque produce “poca o ninguna reducción de la mortalidad de pacientes hospitalizados con COVID-19”.  Incluso “el uso indebido de la hidroxicloroquina puede provocar graves efectos secundarios y problemas de salud e incluso causar la muerte”.

Y sobre el uso de antiinflamatorios y anticoagulantes, el cardiólogo Rodolfo Vegas Llamas ya nos había explicado en este chequeo que en Colombia a los pacientes sí se les están aplicando anticoagulantes, pero “se deben dar en un hospital para tener controles de coagulación y todas las regulaciones, no en la casa, ni manejo individualizado, debe ser manejado en un hospital”. 

¿Y por qué? Porque, como le comentó Pepe Alcamí, virólogo del Instituto de Salud Carlos III, a Maldita Ciencia, el nuevo coronavirus puede provocar coagulación intravascular diseminada, que hace que se “ produzcan microtrombos en los tejidos” y que “se consuman todos los factores de coagulación y las plaquetas, lo cual favorece las hemorragias”.

Sin embargo, insistimos en que, según la OMS, “actualmente no existe ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir el COVID-19”.

De esta forma resumimos, entonces, que el video de los “Médicos por la verdad” está lleno de desinformaciones que ya han sido verificadas y desmentidas en repetidas ocasiones por fact-checkers y que, en su mayoría, van en contra de los lineamientos que establece la OMS para lidiar con la pandemia del nuevo coronavirus y con los estragos que genera en la salud de las personas. 

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Martes, 09 Junio 2020

Tratamiento casero recomendado por médico ecuatoriano para la COVID-19 no tiene sustento científico

Por Laura Rodríguez Salamanca

Le pedimos a varios expertos analizar las recomendaciones que da Vicente De La Torre en un video que se viralizó. Encontramos que mezcla información, en su mayoría, falsa e imprecisa.

Miles de veces ha sido compartido y comentado por usuarios de redes sociales un video en el que el médico ecuatoriano Vicente Eduardo De La Torre Rodríguez, que es presentado como neumólogo y epidemiólogo, recomienda un tratamiento para la curar la COVID-19 en casa. “Hay personas que no pueden llevar a sus familiares a un médico particular y que también tienen miedo de ir a un hospital. Para esto necesitamos instruir de alguna manera a la población sobre cómo pueden manejar el COVID-19 en casa”, dice al principio de su intervención. 

Primero, investigamos si De La Torre realmente tiene los títulos con los que se presenta. Consultamos la base de datos de títulos registrados de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecuador y encontramos que aparece registrada su formación en medicina y epidemiología [en la Universidad de Guayaquil], pero no la que dice tener en neumología.

Vicente de La Torre, títulos

Aún así, según nos comentaron varias de las fuentes que citaremos y una periodista ecuatoriana, uno de los problemas del sistema de salud de este país es la fragilidad de las exigencias y los requisitos para ejercer la profesión médica. “Acá han llegado kinesiólogos o enfermeros con títulos falsos de médicos de Ecuador”, dijo Ramiro Zepeda Iriarte, doctor en farmacología y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

¿Qué dice el médico?

Además de esto, con ayuda de varios expertos analizamos los pasos del tratamiento que De La Torre recomienda. Encontramos que mezcla datos falsos con recomendaciones que carecen de sustento científico. Algunos ya los habíamos chequeado. 

1) “Las vaporizaciones con eucalipto y con manzanilla actúan eliminando la mayor cantidad posible de virus dentro de la garganta porque el virus no resiste al calor”.
 

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Como lo explicamos en otra ocasión, “no existen conclusiones claras sobre si el calor o las altas temperaturas desactivan la actual cepa del virus. Y como indica el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, aún no se sabe si el clima y la temperatura impactan en la propagación del virus”. Entonces no hay evidencia de que dichas vaporizaciones sean efectivas. 

2) “Usar antibióticos. La gran mayoría de médicos utilizan la Azitromicina, que está bien porque actúa en vías respiratorias altas. Pero si no hay Azitromicina, podemos usar la Claritromicina”. 

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La Azitromicina se está usando en pacientes con COVID-19, pero no como De La Torre señala. En palabras de María Isabel Gutiérrez, médica cirujana y maestra en epidemiología y bioestadística de la Universidad de McGill, en Canadá, “esto es un virus y los antibióticos se usan para las bacterias. Entonces la Azitromicina se usa como un antibiótico para una posible sobreinfección con una bacteria por baja de la inmunidad después de cinco días enfermedad, no al principio”. 

Además hay que tener en cuenta que, como explica el microbiólogo e infectólogo Otto Sussmann, “a pesar de que la Claritromicina y la Azitromicina, para decirlo en términos sencillos, son primos hermanos y que ambos tienen efectos antibióticos, uno no se usa como reemplazo del otro de la manera en que lo recomienda este médico. De hecho, en los estudios con la Azitromicina se encontró que produce un efecto inmunomodulador, pero no se encontró un efecto de menos tiempo en UCI ni de menor mortalidad, por lo cual salió de las guías del tratamiento de COVID-19 muy rápidamente”.

3) “Los analgésicos: el Paracetamol no debe ser utilizado más allá de cinco días. Uno cada ocho horas. (...) Eso va a permitir bajar la intensidad del problema”. 

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Como nos indicó Zepeda Iriarte, “no es cierto que haya problemas en tomar Paracetamol más de cinco días. Ese dato es falso”. 

4) “Este virus fue una mutación hecha con el virus del SARS, entonces los cubanos y los chinos empezaron a utilizar el Inmunoferon porque se decía que era una variación hecha con proteínas del VIH-SIDA. (...) En casa sencillamente podemos dar productos que mejoren el nivel de defensas y que tengan Inmunoferon: ajo, cebolla y limón”.

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Esta recomendación tiene varios errores. Primero, aunque el virus SARS-CoV-2, que genera la COVID-19, hace parte de la familia de los coronavirus, en la que también está el SARS-CoV-1, causante de la pandemia del SARS en 2002, “no se ha establecido que el primero sea una mutación del segundo”, nos dijo la doctora Gutiérrez. 

Segundo, como ya explicamos en otro chequeo, el SARS-CoV-2 viene de familias similares al VIH, pero esto no quiere decir que tenga cadenas de ARN del virus causante del SIDA. Esta afirmación se originó “en un estudio que comparó secuencias de proteínas extremadamente cortas entre el nuevo coronavirus y el VIH, una práctica que probablemente da falsos positivos.Y los autores del estudio pasaron por alto la verificación de posibles similitudes entre el SARS-CoV-2 y otros organismos. Al final resultó que estas secuencias cortas de proteínas eran similares a muchos otros organismos, no solo el VIH”. 

Tercero, De La Torre confunde el “Inmunoferon”, que es un complemento alimenticio que se usa para fortalecer las defensas, con el interferón, un grupo de proteínas producidas en pequeñas cantidades por nuestros glóbulos blancos como respuesta a la presencia de virus, bacterias y otros patógenos, que interfieren - de ahí viene su nombre- en la replicación viral, y que también son sintetizadas por la industria. 

Como dijimos en otro artículo, el interferón [no el Inmunoferon] fue usado en China -cuando ni siquiera el COVID-19 tenía nombre- para el tratamiento de pacientes por la efectividad que se le había probado como medicamento para virus similares. Pero en ese momento existían algunas dudas sobre su uso, ya que no se conocía a cabalidad el mecanismo de acción del nuevo virus. 

Y el doctor Sussmann nos explicó, “el interferón se usó muy al inicio de la epidemia y se ha usado en algunas enfermedades virales como la hepatitis B y la hepatitis C. Pero la evidencia para el COVID-19 es muy mala. De hecho, es muy difícil que el cuerpo produzca suficiente interferón para controlar la debacle inmunológica que puede producir el coronavirus. Y el interferón no se encuentra de forma naturista”. Es decir, no está en el ajo, la cebolla ni el limón como dice el médico ecuatoriano. 

5) “En la misma casa pueden hacer que el pH del ser humano suba provocando alcalinidad. A medio vaso de agua le ponemos media cucharadita de sal, y se hace enjuague bucal mañana, tarde y noche. Eso es suficiente para crear alcalinidad con lo cual va a subir el sistema inmunológico”. 

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Ya habíamos explicado en otro chequeo que es falso que el pH alto genere “inmunidad frente al coronavirus”. 

Esto lo confirma Daniela Ortiz Ríos, profesora de biología, química y nanomedicina en la Universidad de Guadalajara, con maestría en Desarrollo de Medicamentos y candidata a doctora en Síntesis de Nanomateriales. “No hay evidencia científica de que esta supuesta dieta alcalina sirva para eliminar el virus. Además, es prácticamente imposible cambiar el pH de la sangre, que es donde está el virus, a través de alimentos, porque el cuerpo tiene un mecanismo natural de regulación del pH para mantenerla siempre entre 7.3 y 7.5. Se puede cambiar el pH de la saliva y la orina, pero no de la sangre. Si así fuera, sería un gran problema que cambiara el pH a cada rato por lo que comemos”, nos explicó.  
 

6) “Debe ponerse al paciente cuando ya está complicado en posición boca abajo. Se ha demostrado que si el paciente está 16 horas boca abajo, el foco neumónico cede”.

CUESTIONABLE

Como dice el doctor Zepeda, “sí se están poniendo los pacientes con coronavirus boca abajo y sirve, pero no es cierto que se mejoren a las 16 horas”. Y Gutiérrez agrega: “desde el principio de la pandemia se ha demostrado que este procedimiento es efectivo, pero el tiempo del tratamiento depende de la mejoría del paciente”. 

7) “Podemos utilizar la aspirina que es un antiagregante plaquetario. Va a impedir que se formen las trombos. Se coge un limón partido, se pone a hervir con unos tres cuartos de vasos de agua por cinco minutos y se ponen tres aspirinas”

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En primera medida, como explicamos en otro chequeo, según su cuadro clínico, un paciente con COVID-19 puede presentar neumonía, trombosis o ambas complicaciones con el desarrollo de la enfermedad. En ese sentido, no se podría generalizar en casa la medicación que requieren los pacientes sin apoyo del personal médico, porque los daños que produce el nuevo coronavirus y el tratamiento pueden variar.   

Además, como escribimos en otra verificación relacionada con las aspirinas y el limón, no hay evidencia científica de que este tipo de recetas curen el COVID-19 porque todavía no existe una cura comprobada ni un tratamiento específico aprobado para todos los casos. 

De hecho, nuestros colegas de La Silla Vacía, que también le pusieron la lupa a este tipo de desinformaciones, advirtieron en uno de sus artículos: "recomendar el uso diario de tres aspirinas no solo es arriesgado sino también engañoso. El cuerpo puede reaccionar a la presencia del nuevo coronavirus produciendo múltiples coágulos, lo que crea riesgos de sangrados. Si en esa situación se ingiere aspirina, se podrían producir hemorragias digestivas”.

8) “Pueden servir las nebulizaciones [para los pacientes más graves]” 

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El doctor Zepeda fue categórico en afirmar: “es peligroso nebulizar a los pacientes con coronavirus porque se puede enfermar a otras personas”. 

Además de esto, como explica Ortiz Ríos, hay que tener en cuenta que “el simple hecho de que [De La Torre] esté recetando y dando nombres de medicamentos para que las personas lo consuman, sin ningún tipo de protocolos, y se tenga el manejo de un paciente positivo de coronavirus en casa es algo muy peligroso, puesto que no toma en cuenta otros padecimientos que pueda tener el paciente o interacciones farmacológicas. No se le puede pedir alguien que no tenga conocimientos en salud que tome ese tipo de decisiones porque, por ejemplo, no sabe de dosis”. 

Entonces el doctor Sussmann recomienda: “si se sienten muy mal, vayan a un servicio de urgencias. No se pongan a buscar hierbas, a buscar medidas caseras, porque después pueden llegar al hospital en malas condiciones y terminar en una Unidad de Cuidados Intensivos con un riesgo de muerte bastante alto”. 

Así, calificamos como falso el tratamiento que el médico ecuatoriano Vicente De La Torre Rodríguez sugiere para tratar en casa a los pacientes con COVID-19.