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Chequeo Múltiple

Lunes, 19 Octubre 2020

Usar tapabocas no causa riesgo de infarto ni cáncer

Por Doris Marcela Téllez

Una publicación de Facebook que menciona erróneamente que la mascarilla aumenta el riesgo de infarto o el cáncer, basa sus argumentos en una supuesta investigación italiana de la que no encontramos ninguna evidencia.

En Facebook circula una publicación titulada “¿Por qué no debes llevar la mascarilla?” en la que se hacen varias afirmaciones respecto al uso del tapabocas. 

desinformación

Inicia con la frase: “Compartido por Isabel Campos Sierra”, pero no especifica quién es la mujer o por qué hace estas afirmaciones. Esta es una acción recurrente en mensajes falsos difundidos por redes sociales: señalar supuestos autores de los mensajes para crear una idea de confianza. En este caso, tras una búsqueda en Google no encontramos a la supuesta autora del mensaje.

La publicación continúa afirmando que si se lleva por horas el tapabocas se corre el riesgo de sufrir un infarto, micosis y dermatitis: 

“Si vienes a decirme que mis hijos tienen que llevarlo puesto [el tapabocas] durante todas las horas que van a la escuela, *cuando cualquier cardiólogo te dirá que corren el riesgo de infarto*, cualquier dermatólogo te dirá que se corre el riesgo de micosis y dermatitis, cualquier inmunólogo que debajo de la máscara se multipliquen los gérmenes y que sin contactos sociales el sistema inmunitario se debilitará”.

En Colombiacheck revisamos las afirmaciones verificables de esta publicación y esto fue lo que encontramos

Riesgo de infarto

Falso

En relación a esta frase es importante aclarar que el Infarto agudo del miocardio, (o ataque al corazón), es una enfermedad que se produce principalmente por una condición crónica previa conocida como ateroesclerosis, que corresponde a la acumulación de grasa al interior de las arterias y ocurre durante años antes del infarto. 

Cuando la aterosclerosis es severa se tapa el flujo de sangre de las arterias coronarias, lo que evita la llegada de oxígeno y nutrientes a algunas áreas del músculo cardíaco, lo cual produce el infarto, afecta el funcionamiento cardíaco y pone en riesgo la vida del paciente. 

Boris Vesga, cardiólogo hemodinamista y profesor asociado de la Universidad Industrial de Santander, le corroboró a Colombiacheck que el uso del tapabocas no tiene nada que ver con el riesgo de infarto: “El infarto se produce por una enfermedad diferente (ateroesclerosis). El uso o no uso del tapabocas no está dentro de los factores de riesgo para que se presente esta patología”.

Por su parte, Efraín Gomez, cardiólogo y jefe de la Unidad Coronaria de la Clínica Shaio de Bogotá, comentó que no hay evidencia científica, de ningún tipo, que demuestre que el uso del tapabocas aumenta la posibilidad de aparición de infarto o genere infarto. “Nosotros usamos tapabocas todo el día y hasta ahora nadie se ha muerto por esa razón. Es nuestra herramienta de trabajo y el elemento que más ha protegido a la población de la progresión de esta epidemia”, dijo.

Gómez explicó que tampoco se conoce evidencia científica de que un infarto se pueda presentar al realizar actividad física con el tapabocas. Lo que sí han evidenciado es el aumento de pacientes por infarto debido al retraso en asistir a la consulta en los hospitales o centros clínicos, por miedo a contagiarse de COVID-19. 

Por otro lado, al realizar una búsqueda en bases de datos, en las páginas de Pubmed, Litcovid, Hinari y Latindex, de estudios científicos que relacionen el uso de tapabocas con infarto teniendo en cuenta palabras clave como “infarto agudo del miocardio” y “tapabocas”, no encontramos estudio alguno que relacione dichos términos. 

Por estas razones calificamos como falsa la afirmación dada por la publicación respecto a lo que “cualquier cardiólogo diría del uso del tapabocas y el riesgo de infarto”.  

Riesgo de micosis

Cuestionable

La micosis corresponde a una infección de la piel producida por hongos. La doctora Julia Inés Mesa, dermatóloga y docente de la Universidad de Caldas, aseguró que la micosis no se produce por el uso del tapabocas: “Los tapabocas no se han relacionado con esta patología, que aunque es amplia y existen distintas formas en las que afecta a la piel, ninguna micosis, hasta el momento, ha sido asociada al uso de las mascarillas”. 

Por su parte, el dermatólogo Pedro Castro, también consultado por Colombiacheck, afirmó que cuando los tapabocas desechables se usan de manera adecuada, es decir, teniendo en cuenta su vida útil (tal y como lo explicamos en esta nota), o en el caso de los lavables si están limpios, no deberían causar ningún problema respecto a micosis en piel. Resaltó que esta se presenta sólo cuando hay presencia de hongos. 

Colombiacheck también realizó una búsqueda de evidencia científica en la base de datos Pubmed y en Litcovid, respecto a estudios que relacionaran micosis con uso de tapabocas en el último año, pero no se encontró ningún reporte de caso o estudios en los que verificaran la presencia de hongos en piel de usuarios de mascarillas. 

Es posible que quienes tengan condiciones preexistentes en la piel puedan verse predispuestos a que se exacerben estos problemas, que en el caso del personal de salud u otros trabajos que requieren un uso continuo de la mascarilla por muchas horas, puedan tener riesgo de presentar algún problema en la piel. Sin embargo, no es una situación generalizada que se presenten en todos los casos. 

Por lo que consideramos cuestionable la afirmación ya que a pesar de que sí pueden aparecer problemas en la piel relacionados con el uso prolongado de tapabocas, aún no hay evidencia científica de casos de micosis.

Riesgo de dermatitis

Verdadero, pero

La dermatitis es un concepto médico que hace referencia a la inflamación de la piel y se puede manifestar con síntomas como enrojecimiento, descamación o picazón, entre otros. 

Existen múltiples tipos de dermatitis y éstas se pueden producir a su vez por diferentes factores desencadenantes. Siendo la dermatitis de contacto o alérgica una de las más comunes, puede afectar a personas de todas las edades quienes suelen ser susceptibles a que su piel reaccione a factores externos.

Frente a esa afirmación que asegura que el uso del tapabocas podría generar dermatitis “como lo diría cualquier dermatólogo”, Mesa explicó que sí hay personas con piel susceptible, quienes podrían presentar dermatitis de contacto alérgica al usar el tapabocas

Sin embargo, resaltó que no es una condición que sólo suceda con las mascarillas, ya que en estas personas los síntomas en piel pueden aparecer al exponerse a diferentes tipos de textiles. Además, existen alternativas de ciertas telas que estas personas sí pueden tolerar, como también ya lo explicamos en otro chequeo. 

Asimismo, el dermatólogo Pedro Castro, afirmó que el uso de tapabocas sí podría generar esta patología (la dermatitis de contacto o alérgica), pero en personas que tengan el antecedente, es decir, que sean alérgicas. “La dermatitis de contacto alérgica no se presenta en todo el mundo. Por ejemplo, pasa con los tapabocas lavables cuando quedan residuos de detergentes; o con los otros tapabocas, cuando las personas son alérgicas a las fibras sintéticas de las que están hechos algunos”, comentó.

Mesa y Castro coincidieron en aclarar que sí han evidenciado, asociado al uso de mascarillas, el acné denominado como maskne; una variedad de acné que se presenta por la fricción y la humedad en pieles con tendencia a esta patología, como ha sido descrito en estudios de piel realizados durante la pandemia al personal de salud que debido a la contingencia se han visto expuestos a mayor número de horas de uso de tapabocas y otros elementos de protección. No obstante, en este caso, el maskne no se puede encasillar como dermatitis porque es una dermatosis (condición de la piel que en este caso afecta los folículos de los vellos de la piel). 

Debido a lo presentado previamente calificamos la afirmación en relación a la dermatitis como verdadera pero, ya que sí se pueden producir casos de dermatitis por el uso prolongado del tapabocas, pero en personas susceptibles a dicha condición en piel. 

Además consideramos importante resaltar que para evitar la aparición de cualquier problema en la piel, se deben seguir medidas de higiene con los tapabocas, elementos que se han vuelto una prenda más de vestir durante esta pandemia. (Consultar medidas de higiene de la Sociedad Americana de Dermatología aquí). Así mismo es importante recordar el uso adecuado del tapabocas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Aire exhalado que se convierte en dióxido de carbono. 

Falso

Esta publicación de Facebook afirma equivocadamente que el uso del tapabocas puede provocar mareo, intoxicación, cansancio, malestar, pérdida de reflejos o del pensamiento consciente por respirar una y otra vez el aire exhalado, convertido en dióxido de carbono. 

No es la primera vez que se difunde una desinformación relacionada con el uso de tapabocas y ese tipo de síntomas. El 7 de mayo chequeamos las desinformaciones que circularon sobre la hipoxia y encontramos que es falso que las mascarillas o tapabocas produzcan esa afección

Camila Webb, médica infectóloga del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, le dijo a Colombiacheck que el dióxido de carbono que exhalamos no se queda dentro de la mascarilla. “Tanto la mascarilla quirúrgica, como la de tela, o la N95 dejan pasar el dióxido de carbono”.

Por otro lado, los colegas de EFE Verifica también chequearon la desinformación que señala que el uso del tapabocas provoca intoxicación con CO2 (dióxido de carbono). En la nota, Jaime Barrio, del Consejo Científico del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, afirma: “las mascarillas no están cerradas al paso del aire, ya que el material del que están hechas permite que entre el oxígeno y se elimine el dióxido de carbono”. Por lo tanto, volvemos a concluir que la afirmación respecto al mareo asociado al CO2 y el uso de mascarillas es falsa. 

El “verdadero” experto

Falso

Cerca del sexto párrafo la publicación en Facebook señala, para justificar la renuencia al uso de la mascarilla, que hay que “escuchar a un verdadero experto”, refiriéndose a una supuesta investigación realizada por un físico llamado Franco Prodi, (señalado como hermano de Romano Prodi) para el Ministerio de Defensa del CNR de Bolonia (Italia) quien, supuestamente, realizó investigaciones para el desarrollo de un filtro de respiración.

De Franco Prodi, a quien citan como uno de los investigadores, encontramos que es licenciado en física de la Universidad de Bolonia y que, según su hoja de vida de Scopus, (base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos científicos), trabajó hasta 2017 en el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Clima de Bolonia. 

La hoja de vida en Scopus es agregada y modificada por cada investigador.

Según lo registrado en Scopus, Prodi tiene 122 publicaciones en revistas internacionales. De éstas, sólo encontramos una que se relaciona con el tema de los filtros, publicada en 2015 y en la cual aparece como coautor. 

La investigación se titula ‘Filtración de aire y capacidades antimicrobianas de PLA / PHB electrohilado que contiene líquido iónico’( ‘Air filtration and antimicrobial capabilities of electrospun PLA/PHB containing ionic liquid’), en la que cuenta que fabricaron un filtro de nanofibras de biopolímeros (es decir, usaron materiales en tamaños nanométricos para crear el filtro) y estudiaron la actividad de bacterias y hongos. En las conclusiones de la investigación, sin embargo, no se especifica que también se haya investigado con virus.

Colombiacheck consultó a Juan Pablo Hineztroza, ingeniero químico y director del laboratorio de Nanotecnología Textil de la Universidad de Cornell en Estado Unidos, quien resaltó que hay algunos detalles dudosos de la afirmación del post en el que se afirma que “aquel filtro lo diseñamos para partículas del mismo tamaño que los virus. (...) y filtrar nano-partículas a la vez de permitir pasar suficiente aire para la respiración humana nos resultó imposible conseguir”. 

Frente a esto Hineztroza señaló: “No es físicamente posible la equivalencia entre un virus y una nanopartícula, como lo aseguran en el post. Alguien que sepa de filtración, no haría esta equivalencia entre una cadena de aminoácidos (virus) y un material que es sólido (nanopartículas)”.

Por otro lado, hicimos una búsqueda avanzada de Google sobre la supuesta investigación de los filtros y algunas de las afirmaciones de la publicación en Facebook y encontramos el mismo contenido publicado por otras personas, en otras redes sociales y medios, pero esta vez firmado a nombre del doctor Stefano Montanari y sin las afirmaciones en relación a los tapabocas, los infartos, la dermatitis que ya chequeamos previamente.

Sobre Stefano Montanari (a quien hemos chequeado en otras desinformaciones), y quien supuestamente en otras cadenas se le atribuye la información de los filtros y no a Isabel Campos Sierra (como sale en la publicación chequeada al comienzo de esta nota), encontramos que la página web Patto per la Scienza (PTS), iniciativa italiana que promueve la ciencia y el método científico, lo denunció “por sus reclamos sobre la propagación y tratamiento del SARS-CoV-2, y por las tesis de conspiración contra la vacunación que ha divulgado en varios vídeos y entrevistas”.

También encontramos que la extensión NewsGuard, que pondera la fiabilidad de páginas en internet, confirma en este documento que la página web de Montanari "publica afirmaciones falsas y sin fundamento con frecuencia" y que "no presenta información de manera responsable". 

En la página web de Montanari existe una publicación con 25.620 visitas en la que se menciona a Franco Prodi, pero el texto no está enfocado en lo que estamos verificando en esta nota, ya que habla de su desacuerdo en el uso y gasto por compra de tapabocas convencionales, y aunque menciona un trabajo (en el que supuestamente participó Montarini) junto al “Ministerio de Defensa con el CNR de Bolonia y el profesor Franco Prodi”, lo que dice al respecto es que sabe lo difícil que es investigar en el tema y que ellos ya diseñaron el filtro; “solo hay que producirlo”.

También consultamos el perfil de Montanari en Scopus y no encontramos información de publicaciones que incluyan su nombre. Por otro lado, revisamos las coautorías de Prodi (tiene 199) y sólo encontramos una con un investigador de apellido Montanari, pero de otro nombre, en 1993 y de temas que no están relacionados con la creación de filtros.

Imagen de Scopus de coautorías entre Franco Prodi y M. Montanari.

Es importante aclarar que según la publicación que estamos verificando, el trabajo fue hecho para el CNR de Italia, que es la versión italiana de Colciencias; es decir, una entidad de carácter público, por lo cual si se hubiese realizado dicha investigación debería estar publicada, pero no encontramos registro de la misma.

De ese modo, aunque Franco Prodi sí es físico, no está relacionado con la investigación en filtros referida en la publicación de Facebook, ni con Stefano Montanari, y según las publicaciones de Scopus, no hay una investigación en la que hayan trabajado juntos. Por lo tanto calificamos como falsa la afirmación en relación a los filtros y Prodi. 

La sangre entra en hipercapnia

Falso

En la parte final de la dudosa publicación en Facebook respecto al uso de las mascarillas, se hace alusión al hecho de que al usar el tapabocas y exhalar el dióxido de carbono con la respiración, “debido al impedimento para tirarlo”, éste se vuelve a inhalar, por lo que precipitadamente concluyen que se produce hipercapnia, que a su vez genera acidosis, y ésta última causa enfermedades como el cáncer. Afirmaciones que hay que tomar y analizar con cautela, entendiendo además que se encuentran mal redactadas.

Como se explicó previamente, las mascarillas permiten el flujo tanto del oxígeno como el dióxido de carbono; los gases de la respiración. 

La hipercapnia, (como ya lo dijimos en un chequeo previo) es el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la sangre (CO2), que sí puede provocar que el pH sanguíneo baje o se torne más ácido. 

No obstante, en relación a la hipercapnia Emilio Herrera, PhD en Ciencias Biomédicas y académico del programa de fisiopatología de la Universidad de Chile, explicó que es “imposible que se genere en una persona sana y consciente. La hipercapnia se puede producir por una depresión ventilatoria”. Es decir, respirar menos de lo que deberíamos al punto de acumular altos niveles de dióxido de carbono en la sangre.

Además, para que se produzca ese aumento de CO2 en la sangre y la consecuente caída del pH sanguíneo debido a falla en el sistema respiratorio, se requiere la presencia de comorbilidades para desarrollarla entre las que están tener una insuficiencia respiratoria crónica, aguda, o una enfermedad pulmonar crónica severa, condiciones que no se presentan por el uso de un tapabocas sino que corresponde a enfermedades o comorbilidades previas de la persona.

En la literatura científica no se ha atribuido la presencia de hipercapnia al uso de tapabocas. De estas desinformaciones en relación a la hipercapnia y la acidosis por uso de mascarillas, nuestros colegas verificadores en España de Maldita.es también chequearon y concluyeron que no existe ningún estudio que demuestre (ni siquiera un estudio serio que investigue) que la mascarilla quirúrgica tenga estas repercusiones en nuestro organismo.

Surgiría la preocupación respecto a quienes ya sufren de alguna enfermedad pulmonar grave, y requieren el uso de tapabocas para evitar el riesgo de contraer el nuevo coronavirus. Estas personas deben usar mascarillas adecuadas y evitar la realización de esfuerzos físicos mientras la utilizan, como es sugerido por los especialistas, incluso previo a la pandemia, para evitar la aparición o exacerbación de fatiga o disnea.

Ahora, respecto a que la acidosis podría generar cáncer, Maldita.es encontró que según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), entre las posibles complicaciones de la acidosis respiratoria se podría dar un mal funcionamiento de determinados órganos, insuficiencia respiratoria o un shock, pero no hay evidencia alguna de que esté relacionada con el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer. 

Por lo cual calificamos como falso la afirmación que relaciona el uso de tapabocas con hipercapnia, acidosis y cáncer. 

Finalmente, resaltamos que frente a la contingencia por la pandemia, el uso del tapabocas para prevenir la infección por el nuevo coronavirus está respaldado por la OMS, Organización Mundial de la Salud, como también resumimos en este chequeo, quien recomienda que “las personas con cualquier síntoma de COVID-19 deben usar mascarilla médica, aislarse y solicitar orientación profesional tan pronto como empiecen a sentir posibles síntomas, incluso si estos son leves”.

Sobre estas recomendaciones en relación al uso de mascarilla también el Ministerio de Salud de Colombia hizo obligatorio, desde el 4 de abril, el uso del tapabocas en el sistema de transporte público y áreas donde haya afluencia masiva de personas o que no sea posible mantener la distancia mínima de 1 metro, personas con sintomatología respiratoria y grupos de riesgo (adultos mayores de 70 años, personas con enfermedades cardiovasculares, enfermedades que comprometan su sistema inmunológico, cáncer, VIH, gestantes y enfermedades respiratorias crónicas).

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 10 Diciembre 2020

Otra falsa cadena atribuida a ‘Médicos por la Verdad’, ahora de Canadá, circula en Facebook con ideas conspirativas

Por Jairo Soto Hernández y Gloria Correa

Un nuevo comunicado que circula en la red social hace varias aseveraciones tergiversadas sobre la pandemia que ya han sido desmentidas por Colombiacheck en múltiples ocasiones.

Una publicación en Facebook que cita un comunicado atribuido a la “Asociación Médicos por la Verdad de Canadá”, ha circulado en Colombia y asegura que la pandemia por coronavirus fue generada por “una intoxicación masiva provocada de manera intencional y premeditada a través del mecanismo de inoculación por campañas de vacunación antigripales”. Por lo que, argumenta, realmente esta situación no se trataría de una pandemia. 

Esa clase de afirmaciones que promueve la publicación ya han sido promovidas a lo largo de la pandemia por diferentes tipos de grupos con ideas anti-vacunas y conspiracionistas, muchos bajo el título de “médicos por la verdad".  

No es la primera vez que un comunicado de los supuestos “Médicos por la Verdad” ha sido noticia o se ha vuelto viral en redes sociales. Previamente hemos verificado publicaciones (1, 2) de esa “asociación” o de sus integrantes. 

El medio de verificación Chequeado, de Argentina, también le puso la lupa y desmintió en septiembre de 2020 un video que circuló con afirmaciones falsas alrededor de la pandemia publicadas supuestamente por esta agrupación, en el que afirmaba por ejemplo que la cepa actual del coronavirus, identificada a finales de 2019, llamada SARS-CoV-2, siempre ha existido o que se puede combatir con dióxido de cloro.  

La agencia de noticias AFP también ha catalogado como falsas las informaciones generadas por este grupo en las que señalan que el uso de tapabocas y el distanciamiento social no son medidas sanitarias adecuadas. 

Por su parte, nuestros colegas de Maldita, en España, también hicieron una revisión a una publicación similar atribuida a Médicos por la verdad de Canadá, como la que verificaremos a continuación, en la que señalan la falsedad de sus afirmaciones. 

En Colombiacheck revisamos las frases verificables de esta cadena y esto fue lo que encontramos.

Sobre la organización "Médicos por la Verdad"

En un chequeo de agosto de 2020 nos referimos a uno de los tantos comunicados que han circulado en redes sociales por parte de esta organización que se hace llamar “Médicos por la Verdad”. 

Se trata de  un grupo negacionista del coronavirus que tiene presencia en alrededor de 14 países, como Argentina, Chile y España. Esta organización también ha sido reseñada por medios, como RTVE, identificándola como un grupo que “rechaza la existencia del coronavirus en diferente grado”. 

Al buscar sobre médicos por la verdad de Canadá, tanto en español como en inglés, no encontramos un sitio oficial de dicha organización en Internet. En redes sociales como Facebook encontramos una cuenta general llamada “Médicos por la verdad”, así como cuentas de Argentina y Chile, pero no de Canadá y en ninguna de éstas figura la publicación que estamos verificando, la cual sólo aparece en perfiles personales, lo que ya pone en evidencia el dudoso origen de lo que la publicación transmite, al no ser posible verificar la fuente de donde se originó realmente. 

Sí estamos ante una pandemia y el causante es el nuevo coronavirus

"No existieron contagios entre personas. Se descarta que un virus fuera la causa o el responsable de las personas fallecidas informadas por los medios oficiales como ‘por coronavirus’.  Por lo tanto no se aplica la figura de pandemia”, señala inicialmente la publicación de Facebook. 

Acerca de la definición de pandemia y el coronavirus, publicamos el 30 de julio de 2020 un explicador para ahondar en las diferencias entre epidemia, pandemia y endemia. 

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, una pandemia es “la propagación mundial de una nueva enfermedad.”

La OMS en su página web, muestra una cronología de los hechos que llevaron a declarar al coronavirus como pandemia: el 31 de diciembre de 2019 se detectó “una declaración de la Comisión Municipal de Salud de Wuhan para los medios de comunicación publicada en su sitio web en la que se mencionan casos de una «neumonía vírica» en Wuhan, China”. Para el 4 de enero, la OMS anunció que había un conglomerado de casos de neumonía y que se habían “iniciado las investigaciones” para determinar la causa.

Para el 11 de marzo de 2020, la situación era tan preocupante que se declaró oficialmente al COVID-19 como una pandemia. 

A 9 de Diciembre de 2020, el Centro de Recursos sobre el coronavirus de la Universidad Jhon Hopkins en Estados Unidos, que monitorea y registra las cifras de casos y muertes por este virus, reporta 1’560.117 muertes y 68’387.002 de infectados en todo el mundo debido al nuevo coronavirus durante el 2020, lo que concuerda con la definición de pandemia debido a la propagación mundial de la enfermedad, datos que cada día siguen en aumento como también lo evidencia el portal en línea Our World in Data.

Además el nuevo coronavirus fue identificado, aislado y secuenciado genéticamente como el causante de las neumonías reportadas inicialmente en Wuhan. El 7 de enero de 2020, investigadores chinos compartieron la secuencia genética completa del 2019-nCoV (nuevo coronavirus o SARS-CoV-2), extraída de la muestra de secreciones pulmonares de pacientes con neumonía en Wuhan a través de la base de datos GenBank de los Institutos Nacionales de Salud y de la Iniciativa Global para Compartir Todos los Datos Sobre Influenza (o en inglés Global Initiative on Sharing All Influenza Data, GISAID), como señalamos en un chequeo previo al verificar otras ideas conspiracionistas de “médicos por la verdad”. 

Una publicación en la revista New England Journal of Medicine, en febrero, alertaba respecto a los síntomas que producía este virus y lo reportaba como un nuevo coronavirus, diferente a todos los coronavirus conocidos previamente. 

Por lo tanto, el nuevo coronavirus sí es el virus causante de la pandemia que azota al mundo, ha sido aislado y secuenciado de pacientes con COVID-19, y la población mundial sí vive una pandemia, contrario a lo que afirma esta publicación atribuida a “médicos por la verdad”.

Sí han existido contagios de COVID-19 entre personas y transmisión del virus por aire

Esta publicación en Facebook atribuida también señala que “no existieron contagios entre personas”, lo cual es falso. 

En múltiples oportunidades, la OMS ha explicado las formas en que se propaga el COVID-19, entre las que se destacan el contacto cercano con alguien infectado, “cuando el virus entra por la boca, la nariz o los ojos”, hecho que ocurre cuando no se aplica el correcto distanciamiento en lugares cerrados o abiertos y cuando no se usa correctamente el tapabocas.

Sobre el mismo tema, un documento técnico del Ministerio de Salud de Colombia recalca la importancia del uso del tapabocas y que el mismo no elimina la necesidad de lavarse las manos y el distanciamiento social. Este documento aclara además cómo el tapabocas bloquea el paso de saliva o aerosoles tanto para quien lo usa, como para los que están a su alrededor, disminuyendo el riesgo de contagio e infección por el nuevo coronavirus. 

De hecho, la OMS también advierte que el virus “se puede propagar cuando personas infectadas estornudan o tosen sobre superficies u objetos tales como mesas o pasamanos, o tocan esas superficies. Otras personas se pueden infectar al tocar esas superficies contaminadas y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca sin antes haberse lavado las manos”, por eso en distintas ocasiones han recalcado en la importancia de un adecuado lavado de manos constantemente.

El comunicado de ‘Médicos por la Verdad’ habla de la imposible propagación del virus por parte de personas sanas. Sin embargo, como ya lo contamos en este explicador, están los asintomáticos, que son personas quienes al hacerles la prueba para el diagnóstico de infección por el SARS-CoV-2 salen positivas, pero al examinarlas o preguntarles no tienen signos o síntomas de la enfermedad y lucen aparentemente sanas. 

Asimismo, la OMS el 5 de junio, señaló que “algunas personas infectadas por el virus del COVID-19 nunca desarrollan ningún síntoma, pero pueden expulsar el virus, que puede, luego, ser transmitido a otros”.

María Fernanda Gutiérrez, doctora en virología y magíster en comunicación de la Universidad Javeriana, explicó que el caso de los asintomáticos puede ser “por causas asociadas a la susceptibilidad genética, es decir, a las características propias de cada persona que se heredan” y que dan la posibilidad de infectarse y de reaccionar ante el virus mucho o poco a pesar de no haber recibido la vacuna o el medicamento contra el virus.

Sobre el tema de los asintomáticos, un estudio de la Universidad de California, en Estados Unidos, publicado en la revista científica Aerosol Science and Technology, concluye que sí es posible contagiarse del virus al tener contacto con una persona asintomática ya que con el solo hecho de mantener una conversación hay partículas que pueden llegar a quien no tenga el virus. Estas partículas se conocen como aerosoles, y pueden viajar por el aire con mucha facilidad, como señala el estudio.

Por lo tanto, evidenciamos nuevamente que esta publicación de los “médicos por la verdad” de Canadá transmite ideas erróneas, pues los contagios por el nuevo coronavirus sí se han dado entre personas e incluso entre asintomáticos. 

No se ha demostrado relación entre la vacuna de la influenza y el COVID-19

El mensaje atribuido a “Médicos por la Verdad de Canadá”, también menciona que el nuevo coronavirus fue inoculado a través de una “campaña de vacunación antigripal”. 

Esta idea ya había sido verificado en un reciente chequeo de Colombiachek. La asociación entre la vacuna de la influenza (o antigripal) y el COVID-19 causado por el nuevo coronavirus hace parte de las teorías conspiracionistas de la pandemia y la catalogamos como falsa. 

Asimismo, colegas de Maldita en España, también han verificado ideas de este tipo difundidas por integrantes de Médicos por la verdad de España, respecto a la relación entre el COVID-19 y la vacuna de la influenza, señalando su falsedad.

El grupo negacionista “Médicos por la verdad”, sustenta estas afirmaciones aparentemente en un estudio publicado en la revista Vaccine en octubre de 2019 cuando aún no iniciaba la pandemia, pero tergiversa y distorsiona las conclusiones del mismo. 

Como lo citamos en un chequeo previo, en la investigación publicada en Vaccine se buscó estudiar la asociación entre la aplicación de la vacuna de la influenza y el aumento de la susceptibilidad de los vacunados a enfermarse por otros virus respiratorios, un fenómeno que es conocido como interferencia de virus. Pero hay que tener en cuenta que el estudio incluía análisis de otros coronavirus, no del nuevo (SARS-CoV-2) porque aún no se sabía de su existencia para la fecha en que fue publicada la investigación y los mismo autores han hecho aclaraciones durante el 2020 respecto al mal uso que se ha hecho de su trabajo y a las conclusiones distorsionadas que muchos han hecho de su estudio, para alimentar ideas antivacunas y que pueden afectar la salud pública.

Por todo lo anterior calificamos como falsas las afirmaciones de la publicación, atribuidas a “Médicos por la Verdad de Canadá” que aseguran que el coronavirus es una intoxicación masiva provocada de manera intencional, que no existe una pandemia, que los asintomáticos no son transmisores del virus y que no existieron contagios entre personas, porque, como señalamos, la evidencia nos ha demostrado todo lo contrario a lo largo de este año.