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Jueves, 12 Agosto 2021

Médico homeópata Raúl Salazar pide no vacunarse contra COVID-19, en un video repleto de datos falsos

Por Ana María Saavedra

En Colombiacheck ya hemos verificado otras desinformaciones de Salazar. En el nuevo vídeo dice que “no es una vacuna. Es un ensayo hecho en seres humanos” y menciona que esto fue condenado en el juicio de Nuremberg.

El médico caleño homeópata Raúl Salazar publicó un nuevo video en Facebook en el que se despacha contra las vacunas contra el COVID-19. Esto es lo que dice:

“No se deben vacunar porque no es una vacuna, es un ensayo hecho en seres humanos y eso fue condenado por el juicio de Nuremberg porque fue una experiencia nazi y la siguen haciendo. Me pueden borrar de todos los canales, pero no te van a poder borrar del libro de la vida cuando tú ayudes a salvar a personas y a familias enteras y a miles de personas en el mundo entero de morir por una enfermedad curable y de no ser expuestos al riesgo de morir en un ensayo clínico, que debió hacerse en animales de laboratorio y no en personas. Es uno de los mayores pecados, de las infamias más grandes que se han cometido en la historia de la humanidad. Exponer a  7.000 millones de personas a exponerse a un ensayo a ver a quién le hace daño y a quién no. Es una verdadera infamia”.

En Colombia, según una herramienta a la que tenemos acceso por el proyecto 3PFC, una  alianza con Facebook en la lucha contra la desinformación, el video ha sido visto por más de 7.500 personas y compartido por 294 en los últimos días. Pero la publicación también llegó a España, donde nuestros colegas verificadores de Newtral, evidenciaron las falsedades del video en la nota Las vacunas autorizadas contra la COVID-19 sí han sido testadas en animales’.

Vacunas son un ensayo en humanos

Pero, como explicaron nuestros colegas, es falso decir que las vacunas son un ensayo en humanos que no han sido testadas en animales.  Antes de su autorización para uso de emergencia por la pandemia, las vacunas contra COVID-19 se sometieron a un riguroso proceso de investigación y evaluación. Este sirvió para garantizar su seguridad y eficacia en las personas.

En nuestro explicador ¿Son seguras las vacunas del COVID-19? indicamos que las vacunas contra COVID-19 demostraron ser seguras. Antes de que cada una de las candidatas a vacuna fuera aprobada para su uso por el público en general, debió pasar por un proceso cuidadoso y riguroso de al menos 3 fases, incluyendo el estudio en miles de personas voluntarias.

Las pruebas de seguridad comenzaron en el laboratorio, con investigación en células y animales donde se evaluó la toxicidad, luego se hicieron los estudios en miles de humanos con el objetivo de evaluar y garantizar la seguridad y la capacidad de la vacuna para proteger contra el COVID-19 (eficacia), así como otras cuestiones, incluidas las dosis necesarias para cada vacuna.

Fases de desarrollo de una vacuna

Nuestros colegas de Newtral indicaron, en su nota, que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés),  el organismo encargado de dar el visto bueno a las vacunas en la Unión Europea, explica en su página web cómo se ha llevado a cabo el desarrollo de estas vacunas. “Como todos los medicamentos, las vacunas COVID-19 se prueban primero en el laboratorio. Por ejemplo, en estudios sobre su calidad farmacéutica y en pruebas en animales”.

En nuestro país el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) autorizó las vacunas de Pfizer, AstraZeneca, Janssen, Moderna y Sinovac. Las cinco vacunas han sido testadas en animales.

Los nazis y Nuremberg

Las desinformaciones en las que se relacionan las vacunas con los experimentos en humanos realizados por los nazis han sido difundidas por grupos antivacunas. En Colombiacheck hemos publicado las notas: ‘Es falso que países serán juzgados por genocidio y crímenes de lesa humanidad por medidas de la pandemia’ y ‘No, ‘médicos y enfermeras’ no serán enjuiciados por crímenes de guerra por la vacuna del COVID-19’.

Como explicamos en estas notas ​​los Juicios de Núremberg fue el proceso judicial al que se sometió a los oficiales nazis por sus crímenes contra la humanidad. “Después de la guerra, algunos de quienes eran responsables por los crímenes cometidos durante el Holocausto fueron llevados a juicio. Para realizar los juicios que tuvieron lugar en 1945 y 1946, se eligió Nuremberg en Alemania. Los jueces de las potencias aliadas (Gran Bretaña, Francia, la Unión Soviética y Estados Unidos) presidieron las audiencias de veintidós principales criminales nazis”, así lo describe la Enciclopedia del Holocausto.

Entre los casos de la condena está la realización de experimentos médicos pseudocientíficos con los prisioneros de los campos de concentración sin su consentimiento.

Pero esto no tiene relación con las vacunas contra el COVID-19 que, como ya lo explicamos, sí son vacunas, que han pasado las tres fases de investigación y no son un  ensayo en humanos, como lo asegura Salazar.

Quién es Raúl Salazar

Raúl Salazar  es un médico homeópata caleño, cuyos contenidos en redes sociales se han viralizado durante la pandemia. Sin embargo, en estas publicaciones ha invitado a la automedicación y ha desinformado sobre los tratamientos y vacunas.

Su nombre aparece en las páginas doc.fav.co y doctoralia.co, como médico general y terapeuta complementario, especialista en homeopatía.

En Colombiacheck hemos verificado algunas de sus publicaciones en las que recomienda un tratamiento para el COVID-19, basado en una serie de datos falsos y engañosos mezclados con información real, y otro en el que habla de una cura, en la que incluye el cuestionado dióxido de cloro.

Luego de las afirmaciones de Salazar en el programa de radio Nocturna de RCN, el Colegio Médico de Colombia publicó este trino:

El nombre de Raúl Salazar Restrepo aparece en una publicación de 2007 ​​de El Tiempo titulada  Médicos que traficaban con migrantes deberán seguir en prisión, en la que se informa que un fiscal especializado de Cali dictó medida de aseguramiento contra 18 personas, 13 de ellas médicos, por concierto para delinquir y tráfico de migrantes agravado.

“Según la investigación del DAS, estas personas integraban una red que traficaba con personas para ingresarlas ilegalmente a Estados Unidos (EE.UU.) Los profesionales certificaban enfermedades inexistentes, en personas que luego solicitaban la visa para viajar (...) con la disculpa de necesitar tratamiento especializado en ese país”, publicó El Tiempo.

Los profesionales fueron condenados y la Corte Suprema de Justicia ratificó el fallo al negar la casación. En la decisión se indica que  Salazar Restrepo fue sentenciado por tráfico de migrantes simple y falsedad en documento privado a la pena de 75 meses de prisión y multa en cuantía de 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes.  

En un reportaje, publicado en el portal Covid Infodesorden acerca de Salazar se indicó que este publicita el  “«ganoderma lucidum» (hongo milenario «adaptógeno» y conocido también como “Lingzhi” en China, y en Japón como “Reishi” (Hongo Divino) o Mannentake (Hongo de los 10.000 años o de la inmortalidad). Este hongo es conocido dentro del mundo de la medicina naturista porque se le atribuyen propiedades medicinales y nutritivas”.  

“No sabemos qué jerarquía -o rango- tiene el Dr. Raúl Salazar dentro del esquema DXN de mercadeo, pero su caso nos alerta sobre un perfil de usuarios que entra en negocios multiniveles a ejecutar estrategias digitales de venta sin guías ni parámetros éticos que les adviertan del   que pueden causar con contenidos amplificados  con el  objeto de mover sus productos”, se agrega en la nota. 

Con estos elementos calificamos el post del médico homeópata como falso.

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Viernes, 24 Julio 2020

Publicación sobre ‘Cartel del COVID-19’ incluye información falsa y malinterpreta protocolos de manejo de fallecidos

Por Laura Rodríguez Salamanca

El Ministerio de Salud ordena cremar tanto a los muertos confirmados con COVID-19 como a los sospechosos. Los casos en los que se basa el mensaje fueron aclarados por las instituciones correspondientes.

“Atención denuncian de un ‘Cartel del COVID-19’”. Con estas palabras se inicia un post de Facebook que se ha viralizado durante la pandemia por el nuevo coronavirus en Colombia. La publicación, que se ha compartido más de 38.000 veces, alerta a la ciudadanía sobre “un macabro plan corrupto con falsos positivos de coronavirus” que supuestamente tienen los “hospitales, las ESP y las funerarias”. 
 
“Al rededor de todo el país crecen las denuncias de que hospitales y funerarias están haciendo pasar enfermos comunes como enfermos por covid-19. Al parecer para cobrar suma exorbitantes de dinero al estado y en caso de fallecer la persona, en concierto para delinquir con las funerarias estarían imponiendo a los familiares el costoso y doloroso proceso de la cremación del cuerpo (sic)”, se dice en una de las frases del post.

Para sostener esto, en la publicación se presentan cuatro casos de pacientes que murieron o que se enfermaron de coronavirus y se dice que sus diagnósticos les produjeron desconfianza a sus familiares. Pero en Colombiacheck encontramos que algunos de los casos son falsos, mientras que otros dejan por fuera parte importante de la información para entender la razón por la que se sospechaba de COVID-19, por lo que generaron denuncias en redes sociales por falta de información sobre los protocolos de manejo de pacientes y de cadáveres.

1) “En Barranquilla, murió mujer guajira de 39 años, directora de una escuela en el casco rural del municipio de Dibula. La mujer parecía cáncer terminal, sin embargo fue cremada porque según el hospital era enferma de Covid-19. Finalmente la secretaría de Salud los llamó para pedir disculpas porque la prueba salió negativa”.

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Consultamos a una de las funcionarias de prensa de la Alcaldía de Barranquilla sobre este caso. Nos respondió que no tenían registro de ninguna mujer del departamento de La Guajira de 39 años que hubiese sido cremada en la ciudad. Sin embargo, sí encontró el de dos mujeres wayúu que fueron cremadas: una de 30 y otra de 31 años. “Se cremaron por sospecha de COVID, como dicta el protocolo de OMS y MinSalud”, explicó la funcionaria. 

Además, nos compartió el comunicado de prensa que publicó con respecto a estos casos. “En medio de la pandemia, todo paciente con alguna sintomatología respiratoria se considera sospechoso y debe tomársele muestra de COVID-19. Si la persona muere antes de ser tomada la muestra, se le debe hacer la prueba y debe ser tratado como caso sospechoso, por lo que, insistimos: su familia no puede tener contacto con el cuerpo”, se lee en el documento. 

2) “En Cali, una mujer de 73 años ingresó a la Clínica Rafael Uribe Uribe por un preinfarto. Murió y no le permitieron un funeral a sus familiares por ser ‘sospechosa de Covid-19’. Días después la prueba llegó negativo”.

CUESTIONABLE

Según nos explicó Luis Montival, uno de los asesores de comunicaciones de la clínica, este caso sí ocurrió en la institución, pero no se debió a una acción indebida, sino que el proceso se realizó según los protocolos establecidos para los casos sospechosos de coronavirus.  

“Cuando una persona fallece por coronavirus o con sospecha de coronavirus, el paciente se debe llevar a la funeraria y es cremado. Si después llega el resultado de la prueba y es negativo, no hay nada que hacer porque el protocolo nos exige hacer la cremación. Cuando uno ve la parte humana es difícil, pero es lo que ha establecido el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud”, explicó. 

3)“Desde la clínica general del norte en Barranquilla, María Fernanda Figueroa denuncia que a su abuelo, quien padece de problemas de próstata y desde hace días viene con una infección en la orina, lo internaron en el área de respiración aguada porque según los médicos es sospechoso de Covid-19. Sin embargo, todos los exámenes y síntomas dan cuenta de que no hay presencia de este virus en su organismo (sic)”.

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Consultamos sobre este caso a Hortensia Muñoz, directora comercial de la clínica, quien nos compartió el comunicado de prensa que emitió la institución al respecto. En el documento se explica que el señor Ramón Figueroa [abuelo de María Fernanda Figueroa], de 85 años de edad, ingresó a la clínica “por trastornos neurológicos asociados a fiebre con sintomatología urinaria y respiratoria”.

Entonces, según el comunicado, después de que el equipo de salud le hiciera exámenes de laboratorio e imágenes diagnósticas, le diagnosticaron “infección de vías urinarias e infección de vías respiratorias aguda”. Es decir, sí tenía un padecimiento que podía relacionarse con la COVID-19.

“De acuerdo a los lineamientos del Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Protección Social y con las medidas de bioseguridad con el uso de los elementos de protección personal, se tomaron muestras para confirmar o descartar infección por SARS COV 2/COVID19 y se hospitalizó en sala de aislado en habitación unipersonal designados para el manejo de paciente con estas características para recibir tratamiento para su infección urinaria, mientras se esperaba el resultado de la prueba de COVID”, se lee en el documento. Este es un procedimiento que se realiza para prevenir el contagio de otros pacientes, de los familiares y del personal de salud. 

Sin embargo, explican que “los familiares solicitaron la salida voluntaria” antes de que llegara el resultado de la prueba, a pesar de que se les recomendó la importancia del manejo intrahospitalario para el paciente. La prueba resultó positiva. 

El equipo de urgencias de la Clínica General del Norte publicó un video en Facebook para aclarar el caso y rechazar la difusión de este tipo de desinformación. 

4) “En la misma clínica, la general del Norte, fue ingresada una señora proveniente de Santo Tomás Atlántico con una ruptura de cadera. A los 26 días falleció y los familiares denuncian que el hospital dijo que falleció de Covid-19 (sic)”.
 

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La directora comercial de la institución también nos compartió el comunicado de prensa que se emitió sobre este caso. En este documento se explica que la paciente, de 81 años, cuando ingresó a la clínica presentó, además de la fractura de fémur, “insuficiencia respiratoria en ventilación mecánica, sepsis de origen pulmonar en tratamiento, sospecha de infección por SARS-CoV-2 y sospecha de neumonía atípica tipo SARS-COVID-19”.

“A la paciente se le tomaron las muestras durante su hospitalización y además se tomó una muestra post mortem siguiendo los lineamientos de la norma”, dice el comunicado.

La prueba después de la cremación de la paciente resultó negativa, pero de acuerdo con los lineamientos del Ministerio de Salud, deben ser cremados los pacientes sospechosos de COVID para prevenir la diseminación del virus. 

¿Cuál es el protocolo?

Debido a estos casos y a múltiples denuncias del mismo tipo que se han difundido en redes sociales, queremos aclarar por qué, de acuerdo con las clínicas, pueden presentarse este tipo de casos en que un paciente sea cremado sin la confirmación de que tenga COVID-19 y esto no significa que haya un mal procedimiento.

Como explicamos en otro chequeo, de acuerdo con las Orientaciones para la vigilancia en salud pública de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud y las Orientaciones para el manejo, traslado y disposición de cadáveres por COVID-19 del Ministerio de Salud, no solo se creman los cadáveres con pronóstico confirmado de COVID-19. 

“El riesgo de contagio al personal que ejecuta autopsias o procedimientos de tanatopraxia y la probabilidad de diseminación de la enfermedad por la manipulación de cadáveres no se conoce, pero (...) puede ser alto, teniendo en cuenta que, en ausencia de la aplicación de un método de diagnóstico masivo, todo caso debe considerarse potencialmente positivo. Por tanto, los cuerpos de personas fallecidas con diagnóstico confirmado, sospechoso o probable de SARS-COV-2 (COVID19), debe realizarse con la mínima manipulación posible”, dice el documento de MinSalud. 

Los casos confirmados son aquellos que se determinan a través del examen de laboratorio, “independientemente de los signos y síntomas clínicos”.  Los sospechosos son aquellos que tienen infección respiratoria aguda grave, que requieren hospitalización, pero no tiene otra etiología [causa de la enfermedad] que explique completamente el cuadro clínico. Y los probables son los casos sospechosos en los que la prueba de laboratorio no se realizó o su resultado no es concluyente. 
En ese sentido, es posible que se incineren cadáveres sin confirmación de COVID-19. La lógica: es mejor incinerar un cadáver y luego confirmar que no tenía COVID-19 que dejar de hacerlo y luego confirmar la enfermedad.

También le pedimos a María Ángela Mejía, directora corporativa de crecimiento de Grupo Recordar [una compañía de previsión exequial y funeraria] y conocedora de los protocolos de manejo de cadáveres, que nos ayudara a entender la razón de fondo para cremar a los fallecidos sin prueba positiva. 

Nos explicó que, los cadáveres se deben cremar en el menor tiempo posible para disminuir el riesgo que podrían representar para las familias y el personal que entre en contacto con el cuerpo. 

Además aclaró: “en todo el proceso de diagnóstico de COVID-19 que realizan las IPS se pueden presentar demoras, hablamos de horas o inclusive días. Por eso los resultados pueden llegar a la familia incluso después del deceso. Para esos casos, la norma establece que es prioridad la salud pública y por ello las empresas de servicios funerarios proceden a seguir los protocolos de cremación”. 

Con esta versión coincidió Alejandro López, secretario de Salud de Bogotá, en la sección de preguntas y respuestas en el Facebook Live de la alcaldía, el 21 de julio. “La decisión tomada por salud pública a nivel nacional es que las personas que hayan muerto de covid o de sospecha de covid, porque con frecuencia no están confirmados, sino que son sospechas, tiene que procederse a hacer una cremación de manera rápida. Es por su seguridad”, explicó el funcionario. 

También es necesario aclarar que Cuestión Pública denunció sobrecostos en en los contratos para cremaciones por COVID-19 entre empresas funerarias y algunas alcaldías y gobernaciones del país. Entre estas se encuentra la Gobernación de Atlántico. “La Procuraduría General de la Nación confirmó que indaga sobre un posible cartel de muertes por COVID-19, por contrataciones con sobreprecios entre autoridades públicas y funerarias para el manejo de los cadáveres por COVID-19 en el Atlántico”. 

Sin embargo, esta es una indagación relacionada con sobrecostos, no con cadáveres sin coronavirus cremados. Además, las alcaldías y gobernaciones no pagan por todas las cremaciones de muertos por coronavirus.

De acuerdo con el protocolo del Ministerio de Salud, “las entidades territoriales municipales donde se hará la disposición final del cadáver, se harán cargo del transporte, la cremación o inhumación de personas fallecidas por COVID declaradas como pobres de solemnidad, sin seguridad social o pertenecientes a grupos vulnerables”. Pero solo en estos casos. 

En ese sentido, calificamos como falsa la publicación que se ha viralizado entre los usuarios de redes sociales y que se basa en cuatro casos para afirmar que hay un ‘Cartel del COVID-19’ en Colombia. La razón: incluye un caso falso y otros con falta de información para llegar a una conclusión errada.