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Viernes, 26 Febrero 2021

Usar tapabocas no provoca que respiremos nuestro propio dióxido de carbono

Por Laura Rodríguez Salamanca

En Latinoamérica y España circula una imagen con esta desinformación. Pero los tapabocas están hechos para retener partículas, no gases. No obstruyen la respiración.

Por lo menos desde mayo de 2020 circulan publicaciones de redes sociales en Latinoamérica y España con una imagen de un tapabocas quirúrgico acompañado de varias supuestas razones por las que se desaconseja su uso. 

El principal argumento que se enuncia es que usando la mascarilla “respiras tu propio CO2 [dióxido de carbono]”, frase que está en letras grandes. Pero en la imagen también se presentan otras razones como que el tapabocas “impide correctamente la respiración”, “impide la oxigenación pulmonar”, “provoca hiperventilación”, “produce el síndrome de hipercapnia (...) por el exceso de dióxido de carbono en la sangre” e “intoxicación por micropartículas del material”.  

Todas afirmaciones falsas. También hay otras frases que no son verificables porque corresponden a opiniones, como que el tapabocas “provoca mutismo” y “produce falta de libertad física y psicológica”.

imagen_tapabocas_co2_falso 

Esta desinformación ha tenido más de 30.000 interacciones en Facebook, de acuerdo con CrowdTangle, una herramienta de monitoreo de redes sociales a la que tenemos acceso por nuestra alianza con Facebook contra la desinformación. 

Encontramos publicaciones con la imagen en páginas de esta red social como Ecorevolución, Alerta Nacional, Mensajes Cristianos de Ánimo, Chemtrails Murcia, Política para disidentes, Despertar ciudadano y La mentira llamada coronavirus. También ha circulado en Twitter

La desinformación fue chequeada previamente por varios de nuestros colegas: AFP Factual y Fast Check, en Chile; Animal Político, en México; Salud con Lupa, en Perú, y Maldita Ciencia, en España. Todos la calificaron como falsa o engañosa. 

Lo única frase parcialmente cierta de la imagen es que “los tapabocas producen sensación de asfixia”. Como explicó Maldita Ciencia en un artículo que republicamos en julio de 2020, “la sensación de ahogo que de vez en cuando podamos sentir puede ser debida a la propia incomodidad, a la ansiedad, al calor, o a la sensación de claustrofobia”. Pero esto no significa que los tapabocas generen realmente asfixia. 

“Es más bien una sensación de falta de aire, pero es porque no estamos acostumbrados. En las industrias el uso de cubrebocas médico o las N95 se usan en jornadas enteras de trabajo y no hay problema”, le dijo a AFP Factual Daniel Pahua, académico de Salud Pública de la Universidad Autónoma de México.

Los tapabocas no obstruyen la respiración

No es cierto que los tapabocas o mascarillas impidan que respiremos correctamente, generen que respiremos nuestro propio dióxido de carbono (CO2) y mucho menos que produzcan el síndrome de hipercapnia, que es un aumento de la presión parcial del dióxido de carbono (CO2) en la sangre

La razón es que, como le dijo a Colombiacheck para un chequeo anterior Camille Webb, médica infectóloga del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, “tanto la [mascarilla] quirúrgica, como la de tela, como la N95 dejan pasar el dióxido de carbono”.

“Los cubrebocas tienen el filtro suficiente para que ingrese el oxígeno y salga el dióxido de carbono al respirar”, escribió Salud con Lupa

Así mismo, de acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos, “el CO2 se libera por completo en el aire a través de la mascarilla de tela cuando se exhala o habla” porque “las moléculas de CO2 son lo suficientemente pequeñas como para pasar fácilmente a través de mascarillas de tela de cualquier material”. 

Las gotas respiratorias portadoras del COVID-19 son un poco más grandes que las del CO2 y no pueden pasar con la misma facilidad a través de los tapabocas usados adecuadamente. Por eso usarlas ayuda a reducir la posibilidad de contagio del virus, aclaran los CDC. 

Así mismo, como le dijo Anai Romero, médica de la Universidad de Guadalajara, a Animal Político, “hay que recordar que estas mascarillas están hechas para filtrar partículas y no gases”. Entonces, de nuevo, no hay posibilidad de que los tapabocas almacenen dióxido de carbono. 

El material no intoxica

El otro argumento que se expone en contra del uso de los tapabocas es que estos pueden generar “intoxicación por micropartículas del material”. Pero nuestros colegas de AFP Factual consultaron a varios expertos que descartaron la posibilidad de que esto ocurra con las mascarillas de material certificado.

“Hay dos tipos de mascarillas: las certificadas que cumplen con los requerimientos y certificados ISO. Esas no deberían dar ningún problema. Si pensamos en las mascarillas caseras, podrían usar un material que dé problemas, pero por esas no puedo hacerme responsable”, le dijo al medio Emilio Herrera, docente del programa de fisiopatología de la Universidad de Chile. 

Por su parte, Carlos Pinto, epidemiólogo del Instituto Nacional de Salud de Colombia, dijo que los cubrebocas “generalmente son fabricados con tela no tejida de polipropileno y poliéster y/o pellón de grosor medio. Es poco probable que de este tipo de materiales se desprendan partículas tóxicas para el ser humano”.

María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, coincidió con estas posiciones al ser consultada por Maldita Ciencia. “Tampoco nos intoxicamos con micropartículas, que no se desprenden de la mascarilla”, anotó el medio sobre este asunto. 

Colombiacheck ha revisado varias desinformaciones relacionadas con los cubrebocas (1, 2 y 3). Se ha dicho que hay riesgo de que causen infartos o cáncer, que ocasionó la propagación de un hongo infeccioso en Florida (Estados Unidos) e, incluso, que es un invento árabe para someter mujeres. Todo es mentira. 

Lo cierto es que su uso reduce la posibilidad de contagiarse de COVID-19. Así lo explican los CDC en su guía para el uso de las mascarillas:

Cuando usa una mascarilla, usted se protege y protege a los demás. Las mascarillas son más efectivas cuando todos las usan. (...)

Las mascarillas son una barrera simple para ayudar a evitar que sus gotitas respiratorias lleguen a otras personas. Hay estudios que demuestran que las mascarillas reducen la dispersión de las gotitas cuando cubren la zona de la nariz y la boca. 

Así las cosas, reiteramos que calificamos como falsa la imagen con la que se desaconseja el uso del tapabocas porque supuestamente produce que “respires tu propio CO2”, entre otras razones. Los tapabocas retienen partículas, no gases. No afectan la respiración.

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Lunes, 31 Agosto 2020

No se puede saber si COVID es 9 veces más virulento en Medellín, como aseguró Quintero

Por Laura Bayer Yepes - RedCheq

Hasta ahora no hay un estudio específico para saber qué tan contagiosa o virulenta es la cepa del virus que circula en la ciudad, con respecto a la que se originó en China.

El alcalde Daniel Quintero Calle afirmó en Mañanas Blu el 28 de julio que el virus que genera los casos de COVID-19 tiene mayor posibilidad de contagio que el que había surgido en Wuhan, China, el año pasado.

“El virus que hoy circula en Colombia, y estamos muy seguros por las cifras hoy en Medellín, es 9 veces más virulento que el que tuvieron en Wuhan, China, y en Europa. Por eso, cada vez es más complejo evitar el contagio”, dijo Quintero para la emisora Blu Radio. 

Colombiacheck califica esta afirmación como falsa, pues es imposible saber con exactitud cuáles cepas circulan en la capital antioqueña y cuál es la capacidad de afectación de las mismas. 

Si bien Blu Radio se refiere en su cubrimiento que lo expresado por el alcalde es su opinión, al consultar con la oficina de prensa de la Alcaldía de Medellín en qué basaba Quintero sus afirmaciones, nos refirieron un artículo de la revista Semana publicado el 3 de julio de 2020, donde se cita un estudio del Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México, la Universidad de Duke en Carolina del Norte, Estados Unidos, y el grupo de investigación COVID-19 Genomics UK de la Universidad de Sheffield, Inglaterra.

Los investigadores hallaron una cepa del virus llamada G614 que es más infecciosa que la cepa que surgió en Wuhan y de acuerdo con ellos, ahora es la cepa dominante a nivel mundial. 

“En los estudios realizados en laboratorio, los científicos señalan que el SARS-CoV-2 ha mutado en una nueva variante y puede ser 10 veces más eficiente para infectar a las células humanas por mayor capacidad de replicación, mayor transmisibilidad y potencialmente más infeccioso, pero es de aclarar que es una hipótesis como resultado de un estudio y se requiere seguimiento", dijo el infectólogo pediatra de la Subdirección de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social José Alejandro Mojica. 

El doctor Carlos Álvarez, médico epidemiólogo y experto elegido en Colombia por la Organización Panamericana de la Salud para la investigación de COVID-19, afirmó para Colombiacheck que “sí es posible conocer si el virus ha mutado, pero ninguna de estas mutaciones hasta ahora ha demostrado que el virus sea más virulento”. 

Para el epidemiólogo, solo se ha demostrado hasta ahora que es posible que el virus se transmita más, pero no es cierto que sea más virulento. 

Según le explicó a Colombiacheck la médica infectóloga Diana Moncada Bonilla, del Hospital San Vicente Fundación de Medellín, un virus es más o menos contagioso dependiendo de “qué tanto se disemina entre las personas, en el ambiente, y cuántas de estas personas desarrollan enfermedades”. Mientras que es más o menos virulento según cuánta capacidad tiene de hacer daño. “La virulencia es qué tan agresivo puede ser un germen, qué tan lesivo para el cuerpo”, dijo la doctora. 

De igual forma, cuando el grupo de Inmunovirología, adscrito a la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, logró aislar y cultivar el virus SARS-CoV-2, patógeno causante de la COVID-19, determinaron que era de alta patogenicidad, es decir, de “alta capacidad de enfermar, pero no necesariamente de generar una enfermedad grave”, según la doctora Moncada. 

Por otro lado, de acuerdo con María Angélica Maya, infectóloga y asesora técnica de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia, la mortalidad o la letalidad por el virus varía dependiendo de las situaciones de cada territorio: disponibilidad de camas, tasa de contagios, comportamiento social, grupo etario de la población del territorio y comorbilidades. 

“Hasta ahora no hay evidencia científica de que exista un virus más virulento en la región de las Américas”, afirmó la infectóloga. La asesora le explicó a Colombiacheck que es cierto que el virus ha mutado desde el inicio de la pandemia y esas mutaciones se han estudiado por el método de secuenciación, en el que se lee el genoma del virus. 

Según la infectóloga Maya, existen estudios en América que siguen la secuenciación de los virus en este territorio y esto permitió saber que en Colombia circulan cepas provenientes de España y Alemania, principalmente, y de Brasil en el caso de la región de la Amazonía. “Pero esto no quiere decir que estos virus tengan mayor o menor virulencia, para eso habría que hacer otro tipo de estudios y eso no es fácil de realizar”, puntualizó. 

Por eso, calificamos esta afirmación de Daniel Quintero como falsa, pues no se sabe si la cepa que circula en Medellín es más virulenta, incluso, más transmisible que la de Wuhan, pues hasta el momento de publicación de este chequeo, no existen estudios concluyentes que determinen la particularidad del SARS-CoV-2 de la capital antioqueña.