Pasar al contenido principal

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Miércoles, 02 Junio 2021

Vacunas de ARNm contra COVID-19 no son terapia génica experimental, como dijo médico estadounidense

Por Gloria Correa

El médico Steve Hotze hizo una mezcla de falsas y engañosas afirmaciones sobre las vacunas, pero estos biológicos cumplieron todas las fases de investigación y ya se ha evidenciado el impacto positivo de la vacunación masiva en países como Israel, Inglaterra y Estados Unidos.

Un vídeo publicado en la página oficial del médico estadounidense Steve Hotze el 26 de febrero de 2021, titulado “Todo sobre las llamadas vacunas de ARN”, ha circulado desde entonces y en diferentes idiomas, por redes sociales como Facebook (1, 2, 3 ,4), Twitter (1, 2), Instagram e incluso en la red social Rumble, en diferentes idiomas. El vídeo ha tenido hasta más de 10.000 vistas y miles de compartidos en los últimos meses. 

Pero Hotze transmite un falso mensaje sobre la vacunación contra COVID-19 al afirmar entre otras cosas que no hay resultados de las investigaciones con estos biológicos y en particular al señalar que las de ARNm son terapia génica experimental. Además señala que vacunarse produce más riesgos que beneficios. Pero sus afirmaciones son falsas y algunas las hemos verificado previamente en Colombiacheck a través de chequeos y explicadores que puede leer aquí: 1, 2, 3, 4, 5.

pantallazo del video

Colegas verificadores de la International Fact Checking Network (IFCN), organización de la que hacemos parte, como Newtral y Maldita de España, la agencia de noticias AFPFactcheck.org, también chequearon esta publicación resaltando que lo dicho por Hotze sobre las vacunas de COVID-19 es falso. Incluso otros medios en inglés también la verificaron (1, 2). 

Steve Hotze, médico del estado de Texas, Estados Unidos, según su sitio web y perfiles oficiales en redes sociales, es director ejecutivo del Hotze Health and Wellness Center de Houston y ya ha tenido problemas por sus publicaciones. En diciembre de 2020 la Administración de medicamentos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos le enviaron una carta de advertencia solicitando suspender la venta de vitaminas que a través de publicidad engañosa aseguraban “curar” el COVID-19.

En Colombiacheck hicimos un chequeo múltiple de las frases más relevantes de este video, sumado a lo que colegas verificadores encontraron sobre el mismo:

“Vacuna contra COVID-19 no es una vacuna en absoluto” 

Falso

El doctor Hotze repite una y otra vez que las vacunas contra COVID19 no lo son realmente, señalando que no cumplen la definición de vacuna de los Centros para el Control y Prevención de enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) porque no protegen de la infección por el nuevo coronavirus, ni dan inmunidad.

Pero estos señalamientos son falsos. Los mismos CDC aclaran en su web cuál es el mecanismo de acción de los tipos de vacunas contra COVID-19 y enfatizan que son seguras y eficaces, lo que quiere decir que realmente protegen frente al nuevo coronavirus con pocos riesgos para la salud. Además, resaltan que las vacunas buscan que el sistema inmune desarrolle inmunidad (anticuerpos) frente al nuevo coronavirus sin desarrollar la enfermedad, con el fin de quedar protegidos ante futuras exposiciones.

vacunas cdcFuente: Información para entender cómo actúan las vacunas contra el COVID-19 | CDC

Por otra parte, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la FDA dan las mismas explicaciones sobre estas vacunas. Hay que aclarar que la definición de vacuna de los CDC es compatible con los lineamientos de la FDA siendo este último el organismo que en Estados Unidos dio la aprobación de uso de emergencia para los biológicos de Moderna y Pfizer/BioNTech a finales de 2020. 

La eficacia de estos biológicos (o capacidad para proteger frente a la infección) evaluada a través de ensayos clínicos en humanos fue reportada a través de publicaciones en la revista científica New England Journal of Medicine (1, 2), con 94,1 % para el caso del de Moderna en la prevención de la enfermedad por COVID-19, incluyendo síntomas graves. Y de 95 % para la de Pfizer en prevención de la enfermedad. 

“Las vacunas de ARNm son terapia génica experimental”

Falso

Se trata de otra reiterativa afirmación de Hotze en el video que también es falsa, pues estas vacunas no son terapia génica experimental. La FDA define ésta como “una técnica que modifica los genes de una persona para tratar o curar una enfermedad”, por eso Hotze se equivoca al usar estos términos en este contexto. 

Previamente en Colombiacheck (1, 2) aclaramos basados en la evidencia científica, así como lo han señalado las autoridades internacionales en salud como la OMS, FDA y los mismos CDC, que a través de  las vacunas de ARNm se inyecta una pequeña porción del Ácido Ribonucleico mensajero (ARNm) del nuevo coronavirus, lo que le da a nuestras células instrucciones sobre cómo producir una proteína que es exclusiva del virus (la proteína S, espiga -spike- o pico). Una vez que nuestras células hacen copias de tal proteína, destruyen el material genético de la vacuna.

Luego el sistema inmune de nuestro cuerpo reconoce que la proteína no debería estar allí y construye células de la defensa como linfocitos T y linfocitos B que recordarán cómo combatir el virus si nos infectamos en el futuro, con el fin de que no desarrollemos la enfermedad.

Fuente: Colombiacheck

De ese modo siempre se ha resaltado que el ARNm que se inyecta a través de la vacuna se destruye luego de cumplir su función, por lo tanto no se inserta en el material genético de la célula o ADN propio, ni tiene la capacidad de modificar los genes ni perdura indefinidamente en el cuerpo, contrario a lo que dice Hotze. 

Los doctores Peter Hotez y María Elena Bottazzi, codirectores del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Pediátrico de Texas, también explicaron en un artículo publicado en el Washington Post el 19 de marzo de 2021 sobre los mitos de las vacunas que es un error señalar que las de ARNm son terapia génica.

“El ARNm inyectado a través de nanopartículas de lípidos en una vacuna no entra a nuestro genoma. Se convierte en un modelo para que las células produzcan combinaciones de aminoácidos en moléculas llamadas ribosomas en el citoplasma de la célula, fuera del núcleo”, especificaron Hotez y Bottazzi. “Nuestro sistema inmune entonces responde al nuevo péptido, el cual se asemeja a la proteína pico del coronavirus. Por lo tanto, no es correcto decir que las vacunas ARNm son equivalentes a una ‘terapia génica’, como algunos críticos de las vacunas han dicho”,concluyeron Hotez y Bottazi.

Y Jacob Sherkow, profesor de Derecho de la Universidad de Illinois, quien ha desarrollado investigaciones sobre las implicaciones legales de biotecnologías avanzadas como las vacunas contra COVID19, explicó a factcheck.org: “Las vacunas de ARNm no modifican los genes de una persona, es decir, su genoma. Son transcripciones del gen pico del virus que se traducen a proteína y se expresan en las células; el ARNm se degrada posteriormente. El genoma permanece sin cambios”. 

“Las vacunas fueron aprobadas sin ninguna publicación de estudios en animales. Quienes las reciben son conejillos de India”

Falso

Continuando con las afirmaciones del médico de Texas, también señaló que las vacunas fueron aprobadas sin la publicación de los resultados de los estudios en animales ni en humanos y por esa razón quienes las reciben son conejillos de India.

Pero cada una de las vacunas contra COVID-19 debió cumplir unas fases de investigación, como lo aclaramos en el explicador sobre estas vacunas, que van desde estudios preclínicos que se desarrollaron en laboratorio y en animales hasta los ensayos clínicos que se llevaron a cabo con miles de humanos. Los resultados de cada fase han sido evaluados y publicados en revistas científicas.

Posteriormente las autoridades regulatorias en salud de cada país, a su vez, se han encargado de revisar tales resultados para determinar si autorizan o no el uso de cada biológico en su población.

fases de desarrollo de una vacuna

Así por ejemplo, en el caso de Colombia entre las vacunas aprobadas como la de Pfizer o la de Sinovac los resultados de las diferentes fases de investigación se encuentran publicados en los siguientes links: 1, 2, 3, 4, 5, 6. En todos los casos, el Invima tuvo que realizar una revisión de dichos estudios para otorgar las autorizaciones de uso de emergencia (1, 2, 3 y 4) de esos biológicos en Colombia.

“Los efectos adversos son inevitables”

Cuestionable

Hotze se refirió a los efectos adversos de las vacunas contra COVID-19 al afirmar que en el primer mes de uso de la vacuna en Estados Unidos “se documentaron más de 40.000 reacciones adversas incluidas miles de reacciones anafilácticas y problemas neurológicos graves”. También dijo que al 14 de febrero de 2021, se habían registrado 934 muertes de personas que habían recibido la vacuna en ese país y por lo tanto señaló que los efectos adversos son inevitables y son más que los beneficios.

Tales afirmaciones las calificamos como cuestionables, pues el médico usa datos numéricos aproximados a los datos registrados por el VAERS (entidad que vigila y recibe notificaciones de probables reacciones adversas a las vacunas en Estados Unidos) pero los tergiversa para transmitir un engañoso mensaje sobre la vacunación. 

En un explicador previo sobre la seguridad de las vacunas del COVID-19 enfatizamos que la seguridad es la máxima prioridad en el desarrollo y aprobación de las vacunas. 

También señalamos que estas sólo se aprueban si los beneficios generales de aplicarlas, superan sus riesgos, es decir que se demuestra que protegen contra el COVID-19 y que el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves o que puedan amenazar la vida de las personas, es nulo o muy bajo. 

Después de ser aprobadas, el monitoreo de la seguridad de las vacunas continúa, ya que es un componente habitual de los programas de inmunización, así lo señalan desde la Organización Panamericana de la Salud

Por lo cual existen organizaciones de farmacovigilancia en cada país que monitorizan las reacciones adversas que se pueden presentar. En Estados Unidos es el Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS por sus siglas en inglés) y a través de su web se pueden hacer notificaciones de posibles eventos adversos.

Ahora bien, el hecho de que las vacunas contra el COVID-19 sean "seguras", no significa que estén completamente libres de efectos secundarios. Así como ocurre con cualquier otra vacuna, con éstas se pueden presentar algunos síntomas o efectos secundarios luego de la inyección, la mayoría de los cuales son leves a moderados, no dejan secuela ni significan un riesgo para la salud de las personas.

Pero en ese sentido al VAERS se notifica cualquier evento o síntoma que se pudiera relacionar con la vacuna, desde síntomas leves hasta graves o defunciones, sin que esto signifique que toda notificación corresponde a una reacción adversa a la vacuna, como lo han aclarado desde los CDC

Para establecer que un síntoma notificado al VAERS o a las entidades que vigilan la seguridad de las vacunas, el cual aparece luego de la aplicación de la vacuna se debe directamente al biológico y no a una coincidencia o a otras causas, se deben cumplir unos criterios de causalidad, así lo explican desde la OMS. Por esa razón hay unos comités especializados en tales instituciones encargados de esa tarea. 

Desde la Agencia Europea de Medicamentos explican que existen técnicas de análisis para que los expertos evalúen si un efecto secundario es probable que sea causado o no por la vacuna. Y si el análisis concluye que un nuevo efecto secundario es causado por el biológico, este es incluido en las advertencias o en su hoja de seguridad.

Hotze por lo tanto se acerca en los números que da sobre las notificaciones de probables reacciones adversas al VAERS, que se pueden consultar aquí, pero se equivoca al no aclarar que se trata sólo de notificaciones que se dieron en los primeros dos meses de uso de la vacuna en Estados Unidos. 

Así, entre diciembre y enero de 2021 hubo 47.232 eventos notificados, y en cuanto a fallecimientos entre diciembre y el 14 de febrero, según el VAERS, hubo 1.257 notificaciones de muertes en personas que habían sido vacunadas contra COVID-19. 

De ese modo, que exista una notificación de un probable evento adverso al VAERS no significa que este hubiese sido provocado por la vacuna como lo intenta señalar Hotze, o que sea un efecto secundario al biológico, ya que cualquier persona puede realizar este tipo de notificaciones según el VAERS.

Luego de analizar los datos del VAERS, desde los CDC reportaron con fecha del 27 de mayo de 2021 que “después de una revisión de la información clínica disponible, incluidos los certificados de defunción, informes de autopsias e historias clínicas, no se estableció una relación causal con las vacunas contra el COVID-19 y los fallecimientos notificados desde el inicio de la vacunación en Estados Unidos”. 

Previamente los CDC habían señalado que no se habían identificado "patrones en causas de muerte que puedan indicar un problema de seguridad con las vacunas contra el COVID-19", y desde allí tampoco han reportado nuevos efectos adversos asociados a las vacunas de ARNm, siendo estos biológicos los primeros que se aplicaron en dicho país. 

“La ivermectina y la hidroxicloroquina pueden prevenir y tratar la infección por COVID-19”

Falso

Al finalizar el vídeo Hotze justifica las afirmaciones previas sobre las vacunas diciendo que estas no son necesarias porque el COVID-19 se puede tratar y prevenir con la ivermectina y la hidroxicloroquina. 

Pero nuevamente se trata de falsos señalamientos, pues no se ha demostrado científicamente que algunos de estos medicamentos sea eficaz en el tratamiento del COVID-19. 

En un explicador previo aclaramos que la evidencia científica aún no era suficiente para respaldar la eficacia de la ivermectina en el COVID-19, así mismo lo señalamos en un chequeo en marzo de 2021. Incluso el 31 de marzo de 2021 la OMS desaconsejó el uso de este medicamento en el contexto de COVID-19 si no es dentro de ensayos clínicos, debido a que los resultados de los estudios recopilados en el último año no son fiables por diferencias metodológicas. A junio de 2021 tales recomendaciones no han cambiado.

Además, en el mismo comunicado la OMS enfatiza como recomendación firme no administrar hidroxicloroquina ni cloroquina para tratar el COVID-19, independientemente de la gravedad de la enfermedad. También la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) desaconseja el uso de hidroxicloroquina, pues los estudios clínicos realizados desde el 2020 en pacientes con COVID-19 no demostraron reducir las muertes o prevenir la enfermedad y sí mostraron que podía aumentar los efectos no deseados en comparación con placebo.

comunicado OMS


Fuente: https://www.who.int/es/news-room/feature-stories/detail/who-advises-that-ivermectin-only-be-used-to-treat-covid-19-within-clinical-trials

Así concluimos, que el doctor Hotze se equivocó en sus afirmaciones sobre las vacunas de ARNm contra COVID-19, por lo cual desinforma sobre estos biológicos que han demostrado ser útiles en reducir el número de muertes y enfermos graves por COVID-19 en países como Israel, Estados Unidos e Inglaterra, donde el total de vacunados ya corresponde a un porcentaje significativo de la población.

Para leer otros chequeos y explicadores sobre el nuevo coronavirus puede visitar el especial Mentiras y verdades sobre el nuevo coronavirus en www.colombiacheck.com o seguirnos en nuestras redes sociales. 

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 11 Marzo 2021

La ivermectina no es ‘una alternativa de vida para todos’ frente al Covid, como dijo Raúl Salazar

Por Gloria Correa

El médico Raúl Salazar difundió una desinformación más. Pero ningún estudio científico ni autoridad en salud ha ratificado la ivermectina como medicamento para prevención y tratamiento del COVID-19.

Un nuevo vídeo de Raúl Salazar está circulando en redes sociales. Esta vez, el médico realiza recomendaciones sobre el uso de la Ivermectina para el tratamiento y prevención del COVID-19, y además, indica dosis del medicamento según el grado de exposición al virus. Todo esto lo hace basado en una cuestionada publicación, que adjunta al video.

Raúl Salazar es un médico caleño, homeópata, a quién Colombiacheck ha verificado previamente (1, 2) por promover la automedicación y cuestionados manejos para los pacientes con COVID-19. Sus afirmaciones también han sido chequeadas por colegas de La Silla Vacía y otros medios de comunicación nacionales.   

El reciente video circuló originalmente en su canal de la aplicación de mensajería Telegram donde tuvo 1.300 visualizaciones, pero también lo hemos visto rotando en los últimos dos meses en Facebook (1, 2, 3 , 4) y WhatsApp. Lo que evidencia que Telegram comienza a perfilarse como un canal más donde circula desinformación debido a la falta de restricciones. 

En Colombiacheck, decidimos verificar las afirmaciones que hace Salazar en este nuevo video y encontramos que lo que dice es falso.

Los estudios científicos hasta ahora publicados sobre Ivermectina en COVID-19 concluyen que la evidencia aún no es suficiente para recomendarla. Gran parte de esas investigaciones hechas en humanos tienen limitaciones debido a muestras pequeñas o a que no han encontrado beneficios significativos de usar la ivermectina en pacientes con COVID-19, como también lo aclararon expertos en epidemiología consultados previamente por Colombiacheck y lo han señalado varias autoridades en salud, como la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) o el Ministerio de Salud de Colombia

A continuación lo que encontramos al verificar las afirmaciones hechas por Salazar:

raul salazar ivermectina falso

Sin estudios

“Que la persona que toma ivermectina tiene hasta 91 por ciento menos de carga viral, pero ya se demostró, aquí te dejo el estudio, que demuestra que la Ivermectina sí es una alternativa de vida para todo el mundo sin excepción. Lo que estábamos buscando hace tiempo, lo queríamos lograr, ya hicieron los estudios, la Ivermectina es la alternativa de apoyo al que no tiene síntomas y al que tiene síntomas para que no se mueran por COVID-19”, señala inicialmente Salazar. 

Salazar adjunta al vídeo un documento que recopila los resultados de investigaciones sobre Ivermectina y COVID-19, el cual incluso fue publicado en enero de 2021 por la Secretaría de Salud de Cali, en su perfil de Twitter, para promover el consumo de la Ivermectina en el escenario de la pandemia.

Pero dicho documento no corresponde a un verdadero estudio científico ya que no se encuentra publicado en ninguna revista científica, y también carece de identificador de objeto digital (o DOI, por sus siglas en inglés), que es un indicador alfanumérico utilizado a nivel mundial para identificar los artículos científicos electrónicos, el cual no cambia en el tiempo y permite localizarlos.

Además el perfil en Twitter del portal que realiza este tipo de publicaciones, fue suspendido en dicha red social por transmitir desinformación sobre algunos tratamientos no autorizados para COVID-19, pues aún recomienda la hidroxicloroquina, ya descartada por las autoridades de salud como la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Nacional de Salud (NIH) y la FDA.

publicacion de metaanálisis cuestionado

Publicación que adjunta Raúl Salazar sobre Ivermectina. El portal de origen (@CovidAnalysis) tiene suspendida su cuenta en twitter.

Por otra parte, al  revisar la evidencia más reciente en bases de datos científicas sobre Ivermectina en COVID-19, encontramos estudios y publicaciones (1,2, 3, 4 , 5, 6). En ninguna de estas investigaciones se reporta una reducción de carga viral del 91 por ciento en todo tipo de pacientes con COVID-19 como intenta señalar Salazar. Por el contrario, todas enfatizan que aún se requieren más investigaciones y más robustas para poder evaluar los efectos de la Ivermectina en el escenario del COVID-19.

También un estudio del portal Research Square analizó los resultados de 18 ensayos clínicos sobre Ivermectina y COVID-19, pero aún no ha sido autorizado para publicación en revista científica, el cual causó revuelo en el mes de enero de 2021, pues se difundió en medios y redes sociales (1, 2), ya que señalaba que la Ivermectina podría reducir el riesgo de morir hasta en un 75 por ciento en pacientes hospitalizados con COVID-19, entre otros datos.

Sin embargo, en el mismo los autores aclararon que 11 estudios de los analizados fueron de mala calidad y siete de calidad regular a alta, algunos de los cuales tampoco habían sido publicados en revistas científicas.

El director de esta investigación, Andrew Hill, investigador de la Universidad de Liverpool, enfatizó en medios: “En cualquier caso, este estudio no recomienda la aprobación del uso de Ivermectina hasta que se realicen más estudios”.

Para sumar una evidencia más en contra de lo afirmado por Salazar, en la revista JAMA, el pasado 4 de marzo de 2021, se publicaron los resultados de un ensayo clínico hecho en Cali sobre Ivermectina en pacientes con COVID-19 leve. En éste se reclutaron 476 adultos voluntarios con diagnóstico de COVID-19, quienes fueron divididos en dos grupos. A unos les dieron Ivermectina y a otros un placebo (es decir, una sustancia con la misma apariencia de la ivermectina pero totalmente inerte y sin ningún principio activo o medicamento) . 

Aquí tampoco encontraron beneficios en el uso de la Ivermectina; es decir, no hubo diferencias significativas en el tiempo de recuperación de la enfermedad o la sintomatología presentada, entre ambos grupos.

Los autores de la investigación, realizada en Cali, concluyeron: “Los hallazgos no apoyan el uso de ivermectina para el tratamiento del COVID-19 leve. Aunque pueden ser necesarios ensayos más grandes para comprender los efectos sobre otros resultados clínicamente relevantes”.

Así mismo, la farmacéutica Merck, una de las productoras de Ivermectina en el mundo, publicó el pasado 4 de febrero, un comunicado sobre su posición frente al uso indiscriminado de este medicamento durante la pandemia. 

Señalaron que científicos de su compañía examinaron los hallazgos de los estudios disponibles de ivermectina para el tratamiento de COVID-19, hasta esa fecha, en busca de evidencia de eficacia y seguridad. Y su análisis identificó “que no hay base científica para un efecto terapéutico potencial contra COVID-19 de estudios preclínicos. Tampoco hay evidencia significativa de actividad clínica o eficacia clínica en pacientes con enfermedad COVID-19 y existe una preocupante falta de datos de seguridad en la mayoría de los estudios”. 

comunicado Merck

Comunicado de Merck el 04 de febrero de 20201, sobre su posición frente al uso de Ivermectina en COVID-19. Fuente: https://www.merck.com/news/merck-statement-on-ivermectin-use-during-the-covid-19-pandemic/

Así mismo, la publicación en la que se basó Salazar, recibió cientos de críticas y comentarios de expertos epidemiólogos.

Entre estos el médico Iván D. Florez, pediatra, epidemiólogo y actual director de Cochrane Colombia [grupo de expertos en epidemiología quienes realizan actividades tendientes a apoyar la toma de decisiones basadas en la evidencia científica en el país] comentó la publicación en un hilo de Twitter, señalando que carece de solidez científica. 

Allí enfatizó: “dicho estudio fue publicado por una plataforma que realiza síntesis de evidencia no discriminada por diseños, con los riesgos que esto trae. No es una metodología recomendada, pues no hay protocolo de la revisión hecha publicado o registrado previamente para verificar la transparencia del proceso”, enfatizó Flórez. 

Por otra parte, la doctora Lina María Vera Cala, médica de la Universidad Industrial de Santander, con maestría en Epidemiología de la Universidad Industrial de Santander y PhD en epidemiología de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos, explicó a Colombiacheck luego de revisar la misma publicación utilizada por Salazar y la Secretaría de Salud de Cali para respaldar su idea de promover el uso de la Ivermectina: “No cabe la menor duda que se trata de un metaanálisis con datos manipulados. La fuente no es confiable y lo que afirman está basado en errores y sesgos. No se puede creer lo allí publicado”.

Por lo tanto, concluimos que  las afirmaciones hechas por Salazar sobre la Ivermectina como una alternativa de vida para todos sin excepción y de que ésta reduzca la carga viral en un 91 por ciento, son falsas.

La Ivermectina altera una proteína que utiliza el coronavirus para favorecer su replicación pero no para entrar en el núcleo

Salazar continúa con sus confusas y erráticas afirmaciones señalando: 

La ivermectina altera una proteína que necesita el coronavirus para entrar al núcleo de la célula. Al alterarla, el virus no puede entrar, no se puede duplicar, porque el virus necesita el código genético de la célula para crear nuevos virus… Así baja la carga viral que es la que hace que tu organismo y el mío reaccione, y esa reacción excesiva es la que nos lleva a graves complicaciones. 

Lo que aquí afirma Salazar es falso, porque como explicaremos a continuación la Ivermectina no altera una proteína que necesite el nuevo coronavirus para entrar al núcleo de las células, según los estudios en el laboratorio la Ivermectina afectaría una proteína que usa este virus pero para favorecer su replicación en el citoplasma y para pasar desapercibido dentro de la célula.

El nuevo coronavirus se replica pero en el citoplasma de la célula infectada y no necesita en absoluto ingresar al núcleo, como afirma erróneamente Salazar. Es decir, todo el proceso de replicación del virus ocurre fuera del núcleo. Así lo han explicado en publicaciones de las revistas Nature y Cell.  

Es en el citoplasma donde el virus encuentra la maquinaria celular humana necesaria para que su material genético sea leído y así generar más virus, aclaran en la revista Cell

Una vez están listos los nuevos virus producidos, destruyen la célula y salen al exterior para infectar nuevas células. Cada coronavirus es capaz de crear hasta 100.000 réplicas, que se van multiplicando exponencialmente según avanzan por el cuerpo humano hasta causar estragos, aclaran en otra publicación sobre la Biología del SARS-CoV-2.

En la imagen adjunta a continuación se hace evidente que una vez el SARS-CoV-2 entra a la células, todos los procesos que se producen hasta que se logra la replicación ocurren en el citoplasma, contrario a lo que reafirma enfática pero equivocadamente Salazar que es en el núcleo.

replicación del SARS-CoV-2 en la célula

Mecanismo de infección y replicación del SARS-CoV-2 en las células humanas.  Fuente: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0718-381X2020000300331&script=sci_arttext&tlng=en 

La Ivermectina saltó al escenario de la pandemia causada por el nuevo coronavirus, como una prometedora alternativa de tratamiento, debido a un estudio publicado en la revista Antiviral Research, en junio de 2020, como lo explicamos previamente. 

En dicho estudio, investigadores australianos encontraron en el laboratorio, trabajando en tubos de ensayo, que este antiparasitario podía inhibir la replicación del nuevo coronavirus, pero aclararon que sus hallazgos se debían comprobar en humanos a través de grandes y rigurosos estudios.

Los mismos investigadores australianos explicaron que la ivermectina podría actuar inhibiendo unas proteínas conocidas como “importinas”, las cuales se ubican en la superficie del núcleo de la célula. 

Desde los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) explicaron que esas importinas en realidad son usadas por el nuevo coronavirus para amortiguar las respuestas inmunitarias de la célula huésped, es decir para garantizar su supervivencia dentro de la célula o que ésta no lo mate. Así, el nuevo coronavirus usa las importinas para que la célula dentro de la cual intenta replicarse, no se alarme y trabaje para su beneficio. De ese modo, esas proteínas sobre las que actuaría la Ivermectina no son usadas por el virus para entrar al núcleo, y si se ven afectadas lo que harían es que la célula se alarme y ataque rápidamente el virus, muy distinto a lo que señala Salazar quien distorsionó los conceptos al respecto.

Por otra parte, múltiples entidades en salud han alertado y prevenido sobre el consumo de Ivermectina desatado por el revuelo causado desde la publicación de Antiviral Research en junio pasado. 

“Se ha demostrado que la ivermectina inhibe la replicación del SARS-CoV-2 en cultivos celulares. Sin embargo, los estudios farmacocinéticos y farmacodinámicos sugieren que se requerirían dosis de ivermectina hasta 100 veces más altas que las aprobadas para su uso en humanos para alcanzar las concentraciones plasmáticas necesarias para duplicar la eficacia antiviral del fármaco in vitro (en un tubo de ensayo) ”, explicaron en un comunicado de los NIH para aclarar y prevenir sobre el uso indiscriminado de este medicamento.  

En el mismo comunicado del 11 de febrero de 2021 enfatizaron que actualmente la información es insuficiente para recomendar, ya sea a favor o en contra, el uso de ivermectina para el tratamiento de COVID-19, porque se necesitan resultados de ensayos clínicos robustos, bien diseñados y correctamente conducidos para proveer una guía más específica y basada en la evidencia sobre el rol de ivermectina.

recomendación NIH ivermectinaConclusión del panel de experto de los Institutos Nacionales de Salud sobre uso de Ivermectina en COVID-19. Realizada el  11 de febrero de 20201. Fuente: https://www.covid19treatmentguidelines.nih.gov/antiviral-therapy/ivermectin/

En el mismo sentido, la FDA publicó el 05 de marzo del 2021 un comunicado aclarando que la ivermectina es un medicamento usado para el tratamiento de diferentes enfermedades causadas por parásitos en humanos y animales (estrongiloidiasis, oncocercosis, escabiosis, entre otras).

Y también aclaran que no hay suficiente evidencia científica para recomendar su uso en COVID-19 por lo cual señalan los riesgos de automedicarse con ivermectina y las razones por las que no debe ingerirse ni la prescrita como antiparasitario para humanos y mucho menos la de animales, debido a los casos de intoxicación de personas que la han ingerido en medio de la pandemia, por haber recibido desinformación al respecto. 

En conclusión Raúl Salazar transmite información falsa sobre el uso de Ivermectina en COVID-19. La Ivermectina no es una alternativa de vida para todos sin excepción, porque no existe ningún respaldo científico suficiente, ni ha sido avalada por autoridades en salud.