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Miércoles, 23 Marzo 2022

Cómo la desinformación sobre Covid-19 infectó a América Latina

Por Aos Fatos y CLIP

Afirmaciones falsas sobre las vacunas fueron recurrentes durante la pandemia en los países de la región

Autores

Amanda Ribeiro, Ethel Rudnitzki, Luiz Fernando Menezes, Marco Faustino y Priscila Pacheco

Asistencia en la elaboración de informes: Bianca Bortolon y Milena Mangabeira

Edición: Luís Felipe dos Santos y Sofia Fernandes

Coordinación: Débora Ely y Leonardo Cazes

Supervisión: Ana Freitas, Bernardo Moura y Carol Cavaleiro

Recopilación y análisis de datos: João Barbosa

 

“Un enfermero voluntario muestra cómo quedó después de tomar la primera dosis de la vacuna china”, anunciaba un post de Facebook en julio de 2020. Difundido en Brasil, el mensaje iba acompañado de una foto de un hombre con la cara hinchada y los ojos cerrados. La imagen, sin embargo, no tenía ninguna relación con CoronaVac, una vacuna desarrollada por China que, en ese momento, se estaba probando en Brasil. Mostraba la reacción alérgica de un estudiante a la mantequilla de maní en Estados Unidos en 2016.

Mensajes engañosos como este inundaron las redes sociales en estos dos años de pandemia. En general, estos mensajes niegan la evidencia científica, contradicen las recomendaciones de las autoridades sanitarias y ponen en riesgo la salud de la población. Una alianza entre Aos Fatos y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), en la colaboración periodística transfronteriza Mentiras Contagiosas, que reúne a diez medios latinoamericanos*, trazó el rastro de estos discursos desinformativos sobre el Covid-19 en América Latina, una región gravemente afectada por el virus, e identificó que las vacunas eran los principales objetivos de las falsas acusaciones.

Para este estudio, Aos Fatos investigó el contenido de 3.406 chequeos sobre temas relacionados con la pandemia producidos por los medios de 14 países latinoamericanos que integran la Coronavirus Facts Alliance, de la que Aos Fatos forma parte. Los informes analizados se publicaron entre enero de 2020, cuando el Covid-19 era todavía una enfermedad poco conocida, y febrero de 2022, mes en que la enfermedad ya había cobrado casi seis millones de vidas en todo el mundo.

Metodología

Aos Fatos recopiló todas las verificaciones de información o chequeos publicados por los medios de comunicación latinoamericanos incluidos en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance, un consorcio de prensa organizado por el IFCN (International Fact-Checking Network) que reúne verificaciones sobre el coronavirus producidos por 99 medios de comunicación de más de 80 países.

En el caso de los países con información desactualizada, Aos Fatos incluyó chequeos publicados en los sitios web de los medios después de la última inclusión en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance. El número de verificaciones por país refleja variables como el número de medios especializados en verificación que participan en el consorcio y el volumen de publicaciones de cada una de ellas.

A continuación, se analizaron los chequeos individualmente y se clasificaron por categorías: no se tuvieron en cuenta las verificaciones de declaraciones, ni las desinformaciones repetidas y desmentidas por más de un medio en el mismo país.

Los países que forman parte del proyecto son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Uruguay, Paraguay, Perú y Venezuela.

Información infectada

El tema más frecuente, con un total de 1.103 chequeos (32% del total analizado) publicados en la región, fue el de la vacunación. También se refutaron en gran número mensajes engañosos sobre medicamentos y curas (572 chequeos, 17%), así como falsedades sobre medidas de protección (519 chequeos, 15%).

Al igual que los conocimientos científicos sobre la enfermedad, las cifras muestran que también la desinformación ha evolucionado a lo largo de la pandemia. En América Latina, oleadas de aseveraciones falsas han acompañado las diferentes fases de la crisis sanitaria. En marzo de 2020, cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró una pandemia por el nuevo coronavirus, la mayoría de las publicaciones engañosas pusieron en duda la eficacia de las medidas preventivas, como el uso de mascarillas y el aislamiento.

Desde abril, con la escalada de casos y muertes en todo el mundo, las promesas de fármacos sin beneficio probado contra el Covid-19 ganaron las redes. El tema siguió predominando en los chequeos hasta septiembre de 2020.

A partir de octubre, cuando las vacunas aún se estaban probando en humanos, la desinformación sobre éstas tomó la delantera. Siguió siendo el tema más frecuente de los mensajes engañosos durante los siguientes quince meses, hasta diciembre de 2021.

Falsos efectos adversos

Mentiras Contagiosas

El miedo fue la principal estrategia utilizada por los desinformadores para desalentar el uso de vacunas. Los mensajes engañosos sobre efectos adversos duraderos e incluso mortales fueron los más comunes entre los chequeos que hicieron los medios sobre las vacunas (416 chequeos, 38%).

Noticias falsas sobre convulsiones, desmayos, problemas cardíacos y muertes súbitas llegaron a las redes sociales ya en abril de 2020, mes en el que comenzaron las pruebas de vacunas en humanos, y el ritmo de estas publicaciones aumentó en 2021.

En la mayoría de los casos, las presuntas víctimas eran anónimas. Grupos de Telegram en Bolivia, por ejemplo, difundieron en octubre del año pasado que unos pilotos estadounidenses habían muerto en pleno vuelo como consecuencia de la vacuna. “Los pilotos de las principales compañías aéreas tienen buenas razones para resistirse a los mandatos de vacunación. Sus compañeros pilotos que han tomado la controvertida vacuna Covid-19 han caído muertos en vuelos nacionales e internacionales”, decía el mensaje, que fue detectado por Bolivia Verifica.

Sin embargo, todas las compañías aéreas mencionadas en la publicación han negado que haya habido víctimas mortales relacionadas con vacunas entre sus empleados. Diferentes versiones de esta afirmación engañosa han circulado también en Costa Rica, México y Brasil.

También hubo artículos desinformativos que se aprovecharon de personalidades conocidas, como atletas, celebridades y políticos, para imputar falsas reacciones adversas a las vacunas. Cuando el futbolista danés Christian Eriksen se desmayó en el campo durante un partido de la Eurocopa en junio de 2021, en Brasil y Bolivia se difundió la información errónea de que había tomado la vacuna Pfizer días antes del problema. Sin embargo, el atleta aún no había sido vacunado contra el Covid-19.

Las teorías conspirativas relacionadas con las vacunas fueron la segunda estrategia más común de la desinformación sobre el tema en América Latina (243 chequeos, 22%). Estos mensajes cruzaron fronteras y se reprodujeron en varios países.

La tesis de que las vacunas causan daños irreversibles en el ADN humano, por ejemplo, surgió en América Latina en marzo de 2020. En ese momento, un post publicado en Facebook en Colombia afirmaba que “una nueva generación de vacunas genéticas inyectará genes sintéticos que modificarán la estructura del ADN de nuestro cuerpo, con consecuencias imprevisibles a largo plazo”. Esto es falso, ya que la vacuna no interactúa con el núcleo de las células humanas.

En los seis meses siguientes, la falsa tesis llegó también a Argentina, Brasil, Costa Rica y México. Con el inicio de las campañas de vacunación en todo el mundo, esta desinformación ganó aún más fuerza: durante el último año, circularon cadenas en apps de mensajería, publicaciones en redes sociales y vídeos con el mismo rumor en Bolívia, Cuba, Guatemala y Ecuador.

Otras teorías conspirativas que se extendieron por la región decían que las vacunas contenían células de fetos abortados (desmentido en nueve países) y que se convertirían en “imanes humanos” (desmentido en cinco países).

Aunque circularon por casi todos los países incluidos en la investigación, la desinformación sobre la vacuna se concentró en ciertas naciones latinoamericanas. La mayor proporción de publicaciones chequeadas se encuentra en Bolivia, donde el 49,3% de todo lo que fue desmentido se refiere a vacunas, seguido de Venezuela (38,5%) y Costa Rica (33,1%).

Remedios y curas engañosas

Mentiras Contagiosas

Si en Brasil “el tratamiento anticipado salva vidas”, como repetía la desinformación sobre curas y medicamentos, en Bolivia “el dióxido de cloro cura el Covid-19”, y en Colombia “el té de jengibre, limón y cebolla neutraliza el nuevo coronavirus”. Recomendaciones como éstas resultaron ser falsas, pero estuvieron presentes en 572 piezas engañosas que circularon en redes sociales en América Latina durante la pandemia.

Estas afirmaciones comenzaron a difundirse en redes poco después del descubrimiento del Covid-19. En febrero de 2020, una cadena de WhatsApp lanzada en Brasil recomendaba el consumo de un gramo de vitamina C y zinc efervescente. “Esta es una de las formas de mejorar nuestra inmunidad y estar preparados en la lucha contra una eventual infección por coronavirus”, concluía el mensaje. Sin embargo, no es cierto que tomar estos suplementos ayude a combatir la enfermedad.

A pesar de estar presentes en toda la región, falsas aseveraciones sobre medicamentos y curas fueron particularmente intensas en tres países: el 66% de todas la verificaciones realizadas en América Latina sobre el tema se concentró en Brasil, Colombia y Bolivia. Las particularidades locales llevaron a potenciar sustancias diferentes en cada una de ellas.

En Brasil, la hidroxicloroquina y la ivermectina fueron las principales sustancias mencionadas, en 99 y 69 contenidos engañosos, respectivamente. El llamado “tratamiento anticipado” tiene como uno de sus principales propagadores al presidente Jair Bolsonaro (PL), que no se vacunó contra el Covid-19 y que dijo haberse sometido al tratamiento cuando estaba enfermo.

Bolsonaro ha recomendado estas drogas en redes sociales y en pronunciamientos emitidos en televisión nacional. Según el contador de declaraciones del presidente de Aos Fatos, ha habido al menos 375 declaraciones falsas o distorsionadas sobre dichas drogas en los últimos meses.

Incluso en marzo de 2020, publicaciones en Facebook distorsionaron los hechos al anunciar que Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) había liberado el uso de la cloroquina para el tratamiento del Covid-19, según detectó Aos Fatos. En realidad, el permiso para la administración del fármaco procedía del Ministerio de Sanidad y estaba restringido únicamente a los pacientes hospitalizados en estado grave.

En ese momento, los estudios sobre la eficacia del fármaco aún se consideraban poco concluyentes. En la actualidad, varias investigaciones atestiguan que la hidroxicloroquina, un medicamento autorizado para tratar la malaria, la artritis y el lupus, no sirve para contener el Covid-19. Tampoco hay pruebas de que la ivermectina sea eficaz contra la enfermedad.

En Colombia, el liderazgo se lo llevó la recomendación de remedios naturales, con 22 chequeos. La gente recomendaba procedimientos como la inhalación de hierbasel consumo de tés para promover falsos tratamientos para el Covid-19.

Una publicación que se hizo viral en junio de 2020, aconsejaba nebulizar hojas de eucalipto y manzanilla y beber té de jengibre, canela, miel y limón para personas con síntomas. “Estos consejos pueden salvar tu vida”, aseguraba el mensaje. Estas sustancias pueden aliviar los síntomas de la enfermedad, pero no hay pruebas científicas de que funcionen para combatir el virus.

En Bolivia, la atención se la llevó el dióxido de cloro, un producto químico corrosivo utilizado como blanqueador y desinfectante que durante años se ha propagado como la cura para múltiples enfermedades, incluido el autismo. La solución tóxica apareció en veintidós chequeos de los medios, en los que los desinformadores atribuyeron a su uso el descenso del número de casos y muertes causadas por el virus en el país.

LEA CÓMO Y QUIÉNES ESTABAN DETRAS DE LA PROMOCION DEL DIÓXIDO DE CLORO EN BOLIVIA Y EN  OTROS PAISES DE AMÉRICA LATINA.

La desinformación sobre los tratamientos ha tenido otros episodios peculiares en la región. Las sugerencias de consumir agua de mar, pastillas de Halls e incluso cannabis circularon acompañadas de falsas promesas de que estas evitan el virus o lo curan.

Intercambio de información errónea

Algunas teorías engañosas cruzaron fronteras, como los rumores desaconsejando el uso de mascarillas, que inundaron las plataformas de cada país cuando las autoridades sanitarias empezaron a recomendar la protección. Incluso antes de que la OMS recomendara la medida en junio de 2020 ya circulaba información errónea sobre el tema en la región.

Cadenas de WhatsApp compartidas en Ecuador a finales de abril de 2020 decían que “el uso prolongado de máscaras provoca hipoxia [una condición de escasez de oxígeno]” y sugerían que la gente rechazara la protección facial. Tres semanas después, la desinformación también había llegado a Argentina, Bolívia, Brasil, Colombia, Guatemala, México y Venezuela.

Por el camino, falsedades sobre los supuestos daños a la salud causados por las máscaras cambiaron e incorporaron nuevos elementos. En México, una imagen afirmaba que éstas podían disminuir la inmunidad natural al reducir la producción de oxígeno y aumentar la de cortisol (hormona del estrés), lo cual es falso ya que no hay ningún estudio que avale esta teoría.

En Brasil y Ecuador, las publicaciones han relacionado los equipos de protección con el desarrollo o el empeoramiento de los casos de cáncer, basándose en falsas conclusiones de los estudios. Al contrario de lo que difunden los posts desinformativos, las mascarillas son seguras y capaces de reducir el contagio, porque crean una barrera a la dispersión y entrada de partículas respiratorias contaminadas.

En al menos cuatro países (Argentina, Colombia, Costa Rica y México), la desinformación sobre el uso de mascarillas fue amplificada por el movimiento “Médicos por la Verdad”. Formado por profesionales de la salud, el grupo negacionista tiene representantes en Europa y en 12 países de América Latina y se hizo popular durante la pandemia al difundir argumentos fraudulentos sobre tratamientos y vacunas.

Bill Gates

El cofundador de Microsoft, Bill Gates, ha sido una de las figuras más mencionadas por los desinformadores en América Latina. El multimillonario apareció en al menos 53 publicaciones falsas relacionados con Covid-19 en once países de la región.

En un principio, Gates estuvo vinculado a sospechas infundadas sobre el origen del virus. Circuló en Brasil y Argentina, por ejemplo, que habría registrado la patente del virus en 2014 y que predijo la pandemia de Covid-19 en 2019. También se han difundido falsas narrativas similares en México y Venezuela.

A medida que avanzaban los ensayos clínicos de las vacunas, Gates y su fundación filantrópica, famosa por su inversión mundial en sanidad, también sirvieron para crear información errónea. En mayo de 2020, circuló una cadena en redes sociales brasileñas y colombianas en la que se afirmaba que el empresario estaría financiando la creación de una vacuna contra el Covid-19 capaz de controlar a los inmunizados a través de la tecnología de telefonía 5G y los microchips.

Posteriormente, comenzó a circular la teoría de la conspiración de que el multimillonario pretendía reducir la población mundial con las vacunas. “Bill Gates reconoce que miles de personas morirán con la vacuna Covid-19”, decía el pie de foto de un post colombiano que sacaba de contexto una frase del empresario. El rumor llegó a Brasil cuatro meses después. Otra información errónea que circuló en Bolivia, Brasil y Colombia distorsionó la declaración de Gates sobre la reducción de la mortalidad infantil a través de las vacunas.

Otro ejemplo es un video en el que el empresario explica cómo funcionan las vacunas de ARN mensajero, que fue editado en México para que pareciera que dijo que “la vacuna experimental cambiará nuestro ADN para siempre”. En realidad, Gates se refería al código genético del virus, no a las personas.

“Cifras” sobredimensionadas

En la mitad de los países latinoamericanos incluidos en la encuesta circularon fotos y vídeos de ataúdes vacíos, camas de hospital desocupadas, certificados de defunción falsos y actores que se hacían pasar por muertos. Estas publicaciones engañosas sugerían que las cifras de muertes y casos de Covid-19 se estaban inflando en la región e incluso que la pandemia era en realidad un fraude.

Un video grabado en mayo de 2020 por un parlamentario brasileño circuló fuera de contexto en Bolivia. “Segundo hospital vacío en Brasil descubierto por un diputado. El gran engaño de los enfermos y muertos de Covid-19 desenmascarado. ¿Cuántos países de Sudamérica se están dejando engañar por esto?”, decía el post falso, que en realidad mostraba estructuras inacabadas de un hospital de campaña. También circularon por Brasil imágenes de supuestos hospitales vacíos en  São Paulo, Manaus, Fortaleza y Porto Alegre.

En abril de 2021, los desinformadores bolivianos importaron otra pieza de desinformación brasileña: una imagen de ataúdes vacíos desenterrados en medio del brote de Covid-19 en el país. De hecho, la foto había sido tomada en 2017 durante una investigación sobre fraude en seguros de vida.

Los argentinos difundieron un vídeo realizado en Bolivia en el que una persona levanta el brazo dentro de un ataúd alegando que se trata de un “falso muerto” de Covid-19. La grabación se realizó durante un ejercicio protocolario de recogida de cadáveres en la vía pública en Bolivia.

También se dio el caso contrario, de mensajes que transitaban entre países y que exageraban las estadísticas, con imágenes de muertos amontonados en las calles y clínicas abarrotadas. En Colombia y Argentina se compartió una foto de decenas de cuerpos con ropa blanca apilados como si fueran víctimas de la pandemia. En realidad, se trataba de una tragedia ocurrida en 2015 en Arabia Saudí durante la peregrinación anual a La Meca.

En Ecuador, se desmintieron publicaciones que inflaban las muertes por Covid-19. “Se retiran 90 cadáveres por día de las calles de Quito”, decían los mensajes en mayo de 2020. Aunque la situación de la pandemia en el país era grave en ese momento, entre abril y mayo de ese año se recogieron 15 muertos con sospecha de Covid-19 en la capital ecuatoriana.

Este reportaje hace parte del trabajo colaborativo transfronterizo Mentiras Contagiosas coordinado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística - CLIP en el que participan Chequeado de Argentina, Bolivia Verifica de Bolivia, Aos Fatos de Brasil, Colombiacheck y Cuestión Pública de Colombia, Agencia Ocote de Guatemala, Animal Político de México y El Detector de Univisión de Estados Unidos.

Viernes, 01 Abril 2022

Cómo generar millones de visualizaciones en Facebook con unos cientos de dólares, aún con falsedades

Por Martín Slipczuk y CLIP

TierraPura difundió desinformaciones y abonó teorías conspirativas pagando a Facebook alrededor de US$ 1.500 para que le publicitara casi 850 posteos que fueron vistos unas 6 millones de veces. La política de publicidad de esa red social prohíbe vender mensajes que contengan información errónea. Sin embargo, muchos de los posteos de TierraPura llevaban a informaciones falsas o sin sustento acerca del COVID-19. En esta investigación te contamos quiénes crearon este medio, sus vínculos con otros sitios desinformantes del mundo y cuáles son sus posteos que llegaron a millones de personas gracias a la publicidad.

¿Alguna vez escuchaste el nombre “TierraPura”? Es un sitio web creado a principios de 2020 supuestamente por un grupo de voluntarios y que fue uno de los principales canales que desinformaron sobre la pandemia en el país.

En los últimos meses, distintos análisis como este estudio de EU DisinfoLab -una ONG europea que estudia el fenómeno de la desinformación- demostraron que TierraPura está relacionado con Falun Gong (también conocido como Falun Dafa), un grupo religioso perseguido por el Gobierno de China. Y que, además, este grupo religioso ya maneja otros medios de comunicación que también difunden desinformaciones sistemáticamente en otros países, como los Estados Unidos.

Pero, al analizar por qué TierraPura tuvo tanto impacto en los últimos meses, Chequeado y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP) en la colaboración periodística transfronteriza Mentiras Contagiosas, que reúne a diez medios latinoaméricanos* descubrieron que TierraPura utilizó la publicidad de Facebook para hacerse conocido en la Argentina y en la región: gastaron cerca de US$ 1.500 publicitando alrededor de 850 mensajes y, gracias a eso, lograron más de 6 millones de impresiones, algunos de ellos, difundiendo información falsa, sin sustento o abonando a teorías conspirativas. Y esto lo lograron a pesar de que las políticas de Facebook supuestamente prohíben que se pague para publicitar información errónea.

La conexión internacional de TierraPura

Hay diversas motivaciones posibles detrás de la difusión de desinformaciones. Y, en el caso de TierraPura, esto podría entenderse por su oposición al Gobierno de China.

Según aparece en su página web, “muchas cosas se están ocultando sobre el Coronavirus debido a la manipulación del régimen comunista en China”. E incluso en el sitio con frecuencia nombran al coronavirus como “el virus PCCh”, en relación al Partido Comunista de China (PCCh).

El sitio nació a partir de la pandemia a comienzos de 2020 y está formado por voluntarios, según explicó en esta entrevista Meilin Klemann, integrante de TierraPura y que forma parte de la Asociación Civil Estudio de Falun Dafa de la Argentina, según su LinkedIn.

Este dato, que puede parecer secundario, es fundamental para entender las motivaciones detrás de TierraPura. El Falun Dafa o Falun Gong es una práctica espiritual perseguida por el Partido Comunista en China. Y, además de TierraPura, hay otros medios de este mismo grupo religioso que también utilizan la propagación de mensajes erróneos o falsos para ganar visibilidad.

En los Estados Unidos se hizo muy conocido The Epoch Times, un sitio anti-China y pro-Trump que difundió numerosas desinformaciones, según explica The New York Times, razón por la cual Facebook prohibió que publicite en sus redes sociales. The Epoch Times fue uno de los medios que difundió “Plandemic”, un video con formato de documental que comunicó muchas desinformaciones sobre el virus y se viralizó en muchos países.

Estos dos medios funcionan dentro del mismo ecosistema desinformante, explica un estudio de EU DisinfoLab. Esta conexión no es sólo porque diversos colaboradores trabajaron en ambos medios o por su relación con el Falun Dafa o Falun Gong, sino que también mucho contenido de TierraPura está basado en notas que comparte este portal estadounidense.

Cómo generar millones de interacciones con unos cientos de dólares

La página de Facebook de TierraPura se creó en abril de 2020 y el primer posteo que aparece en su página de Instagram es de mayo de 2020. Entre esas dos redes sociales suman casi 19 mil seguidores.

Su cuenta de Twitter, @TierraPuraOrg, aparece suspendida. Y como la restringieron en esa red, al igual que otros grupos de desinformantes, TierraPura se fue a dinfundir sus mensajes en redes que no moderan el contenido que circula, como Rumble o Telegram. En esta última tienen un canal con más de 46 mil suscriptores.

“Todas las plataformas tienen el problema del filtrado de desinformaciones, es complicado por cuestiones técnicas, legales y éticas. Al tener falsos positivos tienen críticas por limitar la libertad de expresión y los falsos negativos generan críticas porque permiten difundir información falsa”, comentó a Chequeado Ernesto Calvo, investigador de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) y coautor del libro “Fake news, trolls y otros encantos: cómo funcionan (para bien y para mal) las redes sociales”.

A pesar de estas limitaciones que le impusieron algunas redes, como Twitter, TierraPura supo aprovechar una herramienta que usan muchísimos sitios: la publicidad.

Según la biblioteca de anuncios de Facebook entre junio y diciembre de 2020 TierraPura gastó 66.240 pesos argentinos promocionando 220 posteos. Ese gasto no parece especialmente alto: son casi 500 dólares si se toma el dólar “blue” de ese período, es decir, la cotización informal de dicha moneda en la Argentina.

Sin embargo, lograron un gran impacto: según un análisis de Chequeado, tuvieron más de 3,3 millones de impresiones en sus posteos pagos.

Según Facebook una impresión es el número de veces que se vio un anuncio en pantalla. Si bien puede incluir varias visualizaciones por parte de las mismas personas, es un buen estimador para calcular a cuánta gente llegaron estos posteos pagos. Y este número de más de 3 millones de impresiones es especialmente impactante porque muchos de estos anuncios eran desinformaciones.

El posteo pago con más interacciones, que tuvo más de un millón de impresiones, es una entrevista a una médica, Mariana Colombres Garmendia, que denunciaba que las cifras de infectados y muertos por coronavirus en la Argentina estaban “infladas”. Esa información, que fue republicada en otros medios, fue desmentida en su momento por Chequeado. Colombres Garmendia forma parte de Epidemiólogos Argentinos Metadisciplinarios, un grupo que reúne distintos profesionales que sistemáticamente difundieron información falsa sobre la pandemia.

El segundo posteo de los publicitados por TierraPura que más impresiones tuvo, por encima de las 500 mil, también está relacionado con los Epidemiólogos Argentinos Metadisciplinarios. Se trata de una nota de opinión de la doctora María Cecilia López, integrante de esa organización, en la que aseguraba que “nada es lógico” en esta pandemia, cuestionaba los protocolos oficiales, pedía a los médicos que “despierten”, negaba la utilidad de los PCR y pedía dejar de aislar personas.

Muchos de estos anuncios figuran como inactivos y Facebook aclara que se quitaron porque infringían sus políticas de publicidad. Esta red informa que prohíbe publicitar información errónea, ya sea chequeada por un verificador de datos o que estén refutadas por instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero Facebook no aclara si los anuncios fueron inhabilitados por esa prohibición o por incumplir otro de los tantos puntos que tiene su política de publicidad.

Además, hay casos donde anuncios publicitando una misma nota eran eliminados por incumplir las reglas de la red social, mientras que otros posteos pagos publicitando ese mismo link se mantuvieron activos.

Ese es el caso por ejemplo de una nota en la que aseguraban que ya había un tratamiento contra el coronavirus y se había encontrado en la Argentina, en relación al ibuprofeno inhalado. Esta es una técnica que se aprobó como uso de emergencia en algunas ciudades o provincias del país, pero al momento de publicación de esa nota no estaba aprobado por las normas nacionales ni estaba probada su utilidad como tratamiento contra la COVID-19. TierraPura pautó 4 posteos de esta nota desinformante: 3 de ellos fueron inactivados debido a que incumplían las políticas de publicidad de la plataforma, pero una de ellas no se quitó y logró más de 175 mil impresiones.

Calvo explicó a Chequeado que “la mayoría de este proceso es automático” y que “puede pasar que haya pequeños cambios en los posteos o incluso cambios en las políticas internas de las red” que generen cambios en las etiquetas de los posteos. Calvo destacó que es posible también que TierraPura haya pedido que haya revisiones y por eso posteos que inicialmente fueron inactivados después sea posible publicitarlos.

Según Calvo, si bien todas las plataformas tienen problemas al subir o bajar el filtro con respecto a la circulación de desinformaciones, cada red reacciona distinto ante la presión de los actores políticos y usuarios de sus países. “El costo político de cada plataforma es distinto y hay una cultura en Facebook que permite que estos medios sobrevivan más”, sostuvo Calvo.

No queda claro quién pagó por estos 220 anuncios con los que TierraPura logró llegar a más de 3 millones de personas, ya que su sitio, supuestamente, funciona gracias a voluntarios. Pero en todas sus notas el sitio incluye al principio un link a Patreon, una plataforma de financiamiento colaborativo. Allí piden colaboraciones de 1, 3 o 5 dólares y según esa plataforma allí tienen 23 mecenas.

Presencia en toda Latinoamérica

La organización también publica su contenido en portugés, el cual se difunde en Brasil desde la cuenta @TierraPuraBr. Esta página de Facebook se creó en junio de 2020, después de la que está en español, y tiene menos seguidores: menos de 3 mil entre Facebook e Instagram. Pero, al contrario que el argentino, el brasileño tiene una cuenta de YouTube, donde ya acumuló más de 121 mil visualizaciones.

Esta cuenta brasileña también publicitó en Facebook: entre septiembre de 2020 y febrero de 2021 gastó R$ 2.820 (alrededor de US$ 520) en 32 anuncios. Y gracias a ello lograron casi un millón de impresiones. El contenido es muy similar al sitio argentino, también enfocado en contenido sobre el coronavirus, las vacunas contra el virus que ellos llaman “virus PCCh”, en relación al Partido Comunista de China), la actualidad de China y las elecciones de los Estados Unidos.

Muchos de los anuncios de esta cuenta en portugués también son sobre desinformaciones, como que las vacunas son armas de destrucción masiva (ver acá o acá). Aunque iba en contra de sus políticas, igualmente Facebook permitió que pauten sobre eso. E incluso, al igual que en el sitio de la Argentina, hay posteos que fueron eliminados por no cumplir con las políticas de Facebook, pero otros posteos con el mismo link siguieron activos y llegaron a cientos de miles de personas.

Además de la cuenta de Brasil que sigue activa, Chequeado también identificó gracias a la biblioteca de anuncios de Facebook que una cuenta llamada “TierraPura.org – Latinoamérica” promocionó alrededor de 600 posteos desde septiembre de 2020 a junio de 2021. Esta cuenta ya no se encuentra activa y no se puede acceder a esos posteos (sólo se puede ver el perfil accediendo a los registros de la memoría caché de Google que muestran que la página estaba activa el 3 de diciembre de 2021).

En este caso la página gastó más de $ 85.000 (alrededor de US$ 550 según la cotización del dólar informal en ese período) y logró más de 2 millones de impresiones gracias a la publicidad.

Al igual que en las otras páginas, hay posteos que fueron eliminados por infringir las normas de Facebook mientras que contenidos publicitando el mismo link llegaron a miles de personas.

Muchos de los links publicitados incluyen, además de desinformaciones sobre la pandemia, contenido sobre las elecciones de los Estados Unidos: sólo en enero de 2021, mes en el que fanáticos de Trump irrumpieron en el Capitolio, “TierraPura.org – Latinoamérica” pautó 37 notas en relación a Estados Unidos, ya sea a favor de la gestión de Trump, en contra de Joe Biden -su contrincante- o incluso artículos que denunciaban fraude o intromisión de China en la votación.

Así, sumando las tres páginas (la argentina, la brasileña y la latinoamericana) TierraPura logró sumar más de 6 millones de impresiones gracias a un gasto de publicidad que supera los US$ 1.500.

Al ser consultados por esta nota, desde Meta, empresa que controla a Facebook, sostuvieron que no permiten anuncios que incluyan “afirmaciones engañosas o falsas” en sus plataformas y que tampoco permiten que se promocione “contenido que ya fue marcado como falso”. Además de aclarar que dichos anuncios pueden denunciarse, sostuvieron que “las páginas que comparten frecuentemente contenido calificado por verificadores de información como falso o alterado pueden enfrentar restricciones, como perder su capacidad de publicitar”, aunque explicaron que no brindan detalles sobre páginas específicas por cuestiones de privacidad.

Si bien aclararon que los administradores de las páginas pueden saber el motivo específico por el cual cada anuncio fue rechazado, no contestaron por qué ciertos anuncios fueron prohibidos mientras que otros iguales fueron permitidos.

Chequeado también consultó a TierraPura, pero al momento de publicación de esta nota no recibió respuesta. Sin embargo, en un descargo que publicaron luego de que la Agencia EFE replicara el informe de EU DesinfoLab, sostuvieron que TierraPura “no desinforma” sino que “difunde lo que los medios hegemónicos ocultan” y, además, agregaron que son “todos voluntarios” y “creyentes” que no tienen “apoyo de ninguna empresa o gobierno” y que tienen “el apoyo más importante: el de Dios”.

 

Ilustraciones: Santiago Quintero

Mentiras Contagiosas es un trabajo coordinado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística – CLIP en el que participan Chequeado de Argentina, Bolivia Verifica de Bolivia, Aos Fatos de Brasil, Colombiacheck y Cuestión Pública de Colombia, Efecto Cocuyo de Venezuela, Agencia Ocote de Guatemala, Animal Político de México y El Detector de Univisión de Estados Unidos.