Pasar al contenido principal

Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple Chequeo Múltiple

Chequeo Múltiple

Miércoles, 02 Diciembre 2020

Declaraciones de la ‘Coalición Mundial por la Salud y la Vida’ sobre COVID-19 son engañosas

Por Laura Bayer Yepes - RedCheq

Según un audio que circula por WhatsApp, el COVID-19 no es una enfermedad pulmonar, ingresa al cuerpo por los oídos y tiene una capa grasosa que se robustece al consumir alimentos grasos. Pero todas estas afirmaciones son falsas.

En las últimas semanas circuló un mensaje en audio de WhatsApp que asegura “que el COVID no es una enfermedad pulmonar” y que además, repite desinformaciones acerca de la naturaleza y el tratamiento del virus, como que las antenas 5G activarán el virus en las personas contagiadas, que las gárgaras con bicarbonato y limón, o agua y sal marina pueden prevenir el contagio o que la Ivermectina desarticula la enfermedad en su primera fase (afirmaciones que ya hemos verificado y que se pueden leer en los enlaces relacionados). Algunas de estas afirmaciones también fueron compartidas a través de Facebook en una publicación con otro audio que, si bien no es exacto, sí tiene muchas similitudes con el objeto de este chequeo.

El mensaje de WhatsApp fue emitido por una mujer llamada Claudia Cepeda, quien refiere en el audio que es médica de la Universidad Nacional y pertenece a la Coalición Mundial por la Salud y la Vida (Comusav) Colombia, una organización que se dedica a “despertar la conciencia de todas las personas”, como describe su página web. En la página de Facebook de la organización aparece citada como “médica estética”.

Aunque en el audio dice ser estudiante de una especialización en medicina alternativa y manejo de pandemia en Italia, Cepeda le confirmó a Colombiacheck través de una conversación telefónica que en realidad se trata de un diplomado con el mismo nombre realizado aquí en Colombia, en la fundación Universitaria Génesis que tiene convenios con Italia, de la que no encontramos una página web oficial.  

Cepeda aseguró también que la Comusav nació en medio de la pandemia, está presente en 36 países del mundo, son “opositores” a la Organización Mundial de la Salud, OMS, y están liderados por un supuesto médico biofísico llamado Andreas Kalcker, conocido por promover el uso del dióxido de cloro como tratamiento para curar el COVID-19.

Anteriormente, nuestros colegas españoles de Maldita Ciencia, aliados de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN, (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo; habían calificado como falsas las afirmaciones de Kalcker, pues como también lo explicamos en un chequeo anterior, tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son ingredientes activos de ciertos desinfectantes, pero no están hechos para que los ingieran las personas. Además, causan quemaduras en la mucosa oral y gastrointestinal.

Volviendo al audio, Colombiacheck encontró en su contenido 20 afirmaciones verificables, de las cuales presentamos a continuación seis que incluyen elementos nuevos acerca de las características del virus que generó la actual pandemia. Las 14 frases restantes del audio que dura 19 minutos, ya han sido verificadas previamente y se encuentran en nuestro especial de Mentiras y Verdades sobre el Coronavirus

Al consultarle a la autora por la evidencia científica de las mismas, no fue citado ningún estudio específico. Y haciendo nuestra propia revisión Colombiacheck encontró que de las frases verificadas, cuatro resultaron falsas y dos cuestionables.

“El COVID no es una enfermedad pulmonar”

Falso

El audio inicia con la afirmación de que el COVID-19 no es una enfermedad pulmonar, sino que se trataría en realidad de una molécula que “armaron intencionalmente, compuesta por cuatro partículas: la peste del SARS, el virus del VIH, el H1N1 y una partícula de tuberculosis”. Esta frase se asemeja a algunas desmentidas anteriormente por Colombiacheck y, por supuesto, es falsa. 

Existe una gran cantidad de evidencia recopilada a lo largo de la pandemia sobre los efectos a nivel pulmonar que causa el nuevo coronavirus. Desde inicios de la pandemia, en febrero, se publicó en la revista Nature, una de las más importantes revistas internacionales de ciencia, un artículo que notificaba el brote de neumonía causado por el nuevo virus en la ciudad de Wuhan, China. La neumonía es la infección e inflamación del pulmón, lo que desde muy temprano ponía en evidencia el daño a nivel pulmonar que hace el que posteriormente se nombró como nuevo coronavirus. 

Hicimos una búsqueda sobre COVID-19 y neumonía en el portal Litcovid, que publica investigaciones de revistas científicas de todo el mundo realizadas durante la pandemia, y encontrando alrededor de 67.000 publicaciones relacionadas con el daño que puede hacer el virus en el pulmón. Es más, aún se siguen publicando investigaciones respecto al compromiso pulmonar causado por el virus como pudimos evidenciarlo en una publicación de la revista The Lancet en la semana del 1 de diciembre de 2020. Por lo cual es completamente falso que el COVID-19 no sea una enfermedad pulmonar.  

Por otra parte, en oposición a lo que señala el audio de la Coalición Mundial por la Salud y la Vida, una investigación publicada en Nature, el 17 de marzo, afirmaba con suficiente sustento científico que “el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio ni un virus manipulado a propósito”.

En dicha publicación investigadores de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, a la cabeza de Kristian G. Andersen, del Departamento de Inmunología y Microbiología del Instituto de Investigación Scripps, La Jolla, Estados Unidos, concluyeron, después de estudiar el genoma del SARS-Cov-2, que los datos genéticos muestran de manera irrefutable que el nuevo coronavirus no ha sido resultado de manipulación genética ni se deriva de ninguna cepa de virus previamente utilizada en el laboratorio, por su parte, plantean dos teorías sobre el origen natural del virus. Lo que a su vez, nos lleva a deducir que es imposible que el nuevo coronavirus contenga partículas del VIH, H1N1 u otros virus. 

Asimismo, como lo habíamos contado desde marzo en Colombiacheck, tampoco es posible que el virus esté asociado a la tuberculosis, ya que la tuberculosis se genera por una bacteria (Mycobacterium tuberculosis).

Por lo cual concluimos que el COVID-19 sí es una enfermedad con compromiso pulmonar y el nuevo coronavirus no está compuesto por partículas de otros virus.

“La COVID-19 es una enfermedad circulatoria”

Cuestionable

El audio emitido por la miembro de la Comusav, posteriormente, declara que el COVID-19 “es una enfermedad circulatoria porque una vez llega a tu corriente sanguínea lo que hace es un proceso de inflamación en todo tu cuerpo. En el proceso inflamatorio la sangre ‘no se escapa’ y causa trombos”. 

Ambas afirmaciones son imprecisas porque, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y distintos profesionales de inmunovirología y epidemiología, la COVID-19 es una enfermedad causada por el virus del SARS-CoV-2 que puede afectar tanto al sistema respiratorio como al sistema cardiovascular y otros sistemas. 

“Este virus causa enfermedad inflamatoria y se asienta en diferentes órganos, eso es lo que da una sintomatología que puede causar múltiples complicaciones”, explica la epidemióloga Martha Londoño. “El virus hace posible que se genere un ambiente favorable para la coagulación, que se formen trombos y por tal razón, hay grandes problemas por coágulos pulmonares, cerebrales o en el corazón”, añade Londoño.

Así mismo, Rita Almanza, enfermera epidemióloga y líder de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud de Medellín, asegura que, en su mayoría, los casos de inflamación por COVID-19 son leves; pero corrobora que puede presentarse una respuesta inflamatoria por parte del organismo afectado y además pueden presentarse trombos. 

La Asociación Colombiana de Cardiología, también reconoce que la incidencia de síntomas cardiovasculares en pacientes con COVID-19 es alta, “en parte debido a la respuesta inflamatoria sistémica, a los trastornos del sistema inmunitario durante la progresión de la enfermedad y a efectos directos sobre el sistema cardiovascular”, dice en un boletín de su página web.

Calificamos entonces la afirmación del audio en relación a que el COVID-19 es una enfermedad circulatoria como cuestionable, porque es una enfermedad de origen infeccioso, producida por el virus SARS-CoV-2 que sí causa un proceso inflamatorio y efectos en múltiples órganos, incluyendo el sistema circulatorio como señalamos previamente, pero no se trata sólo de una enfermedad circulatoria. 

“El virus tiene una capa grasosa y si se consumen alimentos grasos, esta se robustece”

Falso

El audio de WhatsApp prosigue con la descripción de la composición del SARS-Cov-2 asegurando que tiene una capa grasosa que lo recubre y que no se descompone con medicamentos ni con hierbas. Más adelante agrega que las gárgaras de bicarbonato tibio y limón o gárgaras con agua sal marina tibia protegen en un 60 por ciento del contagio del virus, y que “cada vez que comemos grasas y harinas, y harinas refinadas, engrosamos la molécula del COVID. Porque como está forrada en una capa grasosa, se robustece”. 

Si bien se sabe que el nuevo coronavirus es un virus de ARN, es decir tiene en su interior Ácido Ribonucleico, el cual está envuelto por una capa externa de lípidos (o grasas), esto sería lo único cierto de todas esas afirmaciones. 

Múltiples expertos han reafirmado que lo único que desintegra esa capa o envoltura y deja al virus sin posibilidad de infectarnos es lavarse las manos con agua y jabón, no hay evidencia de la protección frente al contagio con gárgaras, o la ingesta de tés o inhalando vapores

La epidemióloga Martha Londoño, de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia, le explicó a Colombiacheck que “el virus vive de la célula humana y no tiene nada que ver con las sustancias que consumamos o dejamos de consumir”.

Tampoco encontramos estudios que sustenten que la envoltura del virus se haga más robusta por la comida que se ingiera, después de revisar en las bases de datos de investigaciones científicas, como Pubmed o Litcovid sobre el consumo de alimentos grasos o harinas (carbohidratos) y el engrosamiento de la envoltura grasa del virus. 

Por lo cual calificamos como falsas las afirmaciones del audio sobre el engrosamiento de la envoltura del virus por las comidas grasas, así como el uso de gárgaras de bicarbonato, limón o sal marina para protegerse del virus. 

“El tapabocas no debe ser lavable sino ‘medicado’”

Cuestionable

La mujer prosigue en el audio indicando que el tapabocas “no es un pañuelo de moda” y que no debe ser lavable, sino medicado, pues este “protege del contagio del virus en un 95 -98 por ciento”. 

Más allá del tipo de tela con el que esté confeccionado o si se trata de material quirúrgico, el efecto del tapabocas consiste en prevenir la forma de transmisión del virus más frecuente: persona a persona, por medio de gotículas de saliva al toser, estornudar o hablar. 

“Una tela gruesa protege más; una muy delgada o que tenga mucho distanciamiento entre sus fibras, más vaporosa, no es una mascarilla buena”, concuerda la epidemióloga Londoño. Sin embargo, aconseja verificar la textura de la tela, aunque sea lavable, pues asegura que lo que se busca con el uso de la mascarilla permanente es evitar la salida del virus hacia el exterior. 

El pasado 9 de junio de 2020, Colombiacheck informó sobre la actualización de la Organización Mundial de la Salud sobre el uso del tapabocas. En ella, la OMS aseguró que “tanto las mascarillas quirúrgicas desechables como las reutilizables de algodón de 12 a 16 capas estuvieron asociadas a la protección de individuos sanos en las casas y entre los contactos de casos”.

Si bien no cualquier tapabocas es útil, como lo describimos en un explicador, según la doctora Rita Almanza Payares, enfermera epidemióloga y líder de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud de Medellín, un tapabocas reutilizable sí puede ser adecuado si cumple con los siguientes aspectos: 

  • Cubre por completo nariz y boca. 
  • El material de elaboración es tela no tejida, antifluido o de pellón de gramaje medio. 
  • Fue fabricado con tres capas de estas telas.

Si cumple con estas condiciones, el tapabocas de tela puede proteger del virus. Por esta razón, calificamos esta afirmación como cuestionable. 

“El virus también ingresa al cuerpo por los oídos”

Falso

“El virus no solamente entra por la boca y la nariz, ingresa por todas tus mucosas, por los oídos y por los ojos, pero nadie está al cuidado de ponerse unos taponcitos en los oídos”, dice el audio. 

Al respecto, las doctoras Martha Londoño y Rita Almanza coinciden en que el virus ingresa por las mucosas del cuerpo que tienen humedad: boca, nariz y ojos. “No se ha encontrado evidencia científica de que el virus entre por el oído”, aseguran las especialistas en epidemiología. 

Asimismo, el médico Christopher DeFlitch, urgenciólogo del centro médico de Penn State Health, uno de los expertos en realizar pruebas de COVID-19 en Pensilvania, Estados Unidos, publicó un video en YouTube desmintiendo que este virus pueda entrar al cuerpo por tocarse los oídos. 

Igualmente, expertos internacionales en Salud Pública del portal learnaboutcovid19 señalan: “ No es tan probable infectarse con COVID-19 a través del oído como infectarse a través de la nariz, la boca y los ojos. La superficie del conducto auditivo externo se parece más a la piel del resto de nuestro cuerpo, que actúa como una barrera protectora y dificulta la entrada del SARS-CoV-2. Por el contrario, los tejidos que recubren la superficie de la nariz, la boca y los ojos son membranas mucosas (o un revestimiento delgado de células que secretan moco), y permiten más fácilmente la entrada del virus que causa el COVID-19”.

De ese modo, calificamos como falsa esta afirmación del audio de que el nuevo coronavirus entraría por los oídos.

“Tomar bebidas frías hace que el virus mute” 

Falso

“Tomar bebidas frías hace que las moléculas muten”, afirma igualmente el audio refiriéndose al virus. Respecto a esta aseveración, la respuesta de las expertas consultadas por Colombiachek, Londoño y Almanza, es tajante: “No existe evidencia científica de que el consumo de alguna bebida incida en el comportamiento del virus en el cuerpo humano.” 

“El consumo de bebidas calientes o frías o de cualquier otro alimento no altera al virus”, afirma la doctora Londoño. “El virus entra por las mucosas húmedas del organismo como boca, nariz y ojos y se adhiere a la célula humana, ya en el interior, empieza su reproducción. No tiene nada que ver si tomamos una sustancia u otra para matarlo”. 

En Colombiacheck también revisamos nuevamente las bases de datos científicas en búsqueda de algún estudio que relacionara el nuevo coronavirus con las bebidas frías, pero no encontramos ninguna publicación. Por lo tanto esta afirmación la calificamos como falsa. 

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Jueves, 24 Junio 2021

Petro y la médica Corcho desinforman sobre vacunación en Colombia y donaciones de Estados Unidos

Por José Felipe Sarmiento

Con datos falsos, el senador y la vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana criticaron la diplomacia colombiana en medio de la pandemia.

Dos trinos que citaban una noticia del portal Pulzo titulada “Colombia, fuera de los 92 países que recibirán 500 millones de vacunas que donará EE. UU.” causaron polémica en Twitter el 10 de junio de 2021: uno del senador de la coalición Colombia Humana, Gustavo Petro, y otro de la vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana, Carolina Corcho.

El congresista afirmó: “Hace unos meses pedí que se hiciera una diplomacia de vacunas y no una diplomacia ideológica. No fue así. Ahora somos de los últimos países en vacunación”. El mensaje fue retuiteado más de 2.000 veces.

La psiquiatra, por su parte, aseguró: “Los costos que pagamos los colombianos, por la decisión gubernamental de intervenir en las elecciones de EE. UU. en favor de un bando. Frente a los procesos electorales de otros países, un gobierno debe comportarse como jefatura de estado, en respeto a la soberanía. Biden nos respondió”. Tiene 1.000 retrinos.

Dado este impacto y algunas solicitudes de chequeo (1, 2, 3, 4), Colombiacheck revisó la veracidad de ambos mensajes y encontró que son falsos. El de Petro no coincide con los datos internacionales sobre vacunación y el de Corcho desconoce los criterios para la conformación de la lista de países beneficiarios de la donación a la que se refiere.

Últimos en vacunación

FALSA

En su reacción a la noticia, Petro aseguró que “ahora somos de los últimos países en vacunación” como consecuencia de que no se hizo una “diplomacia de vacunas”. Además, recordó que en mensajes de meses anteriores le había reclamado al gobierno de Iván Duque, también a través de Twitter (1, 2, 3), por las relaciones internacionales con los países productores de biológicos y por su posición frente a la liberación de patentes.

Trino de Petro con afirmación falsa sobre vacunación contra COVID-19

Su análisis, sin embargo, parte de un dato falso. Colombia, si bien no va tan adelantada como ha dicho el presidente (como lo determinó un chequeo del 31 de mayo), tampoco hace parte de los países más rezagados del mundo en la vacunación contra el COVID-19.

Colombiacheck le escribió al equipo de prensa del senador Petro para determinar exactamente a qué variable se refería pero nunca recibió respuesta. Así que este portal comparó por el porcentaje de población completamente vacunada que había para la fecha en la que él publicó el trino, de acuerdo con los datos oficiales recopilados por la plataforma estadística Our World in Data.

En ese momento, 10 de junio, Colombia tenía al 7 % de su población completamente vacunada. Entre tanto, el mundo llevaba el 9 %, pero concentrado sobre todo en los países más ricos (ese día aumentó casi tres puntos porcentuales, en gran medida por la adición de 223 millones de personas en registros represados de China).

En América Latina, Colombia estaba (y sigue hasta el 23 de junio) en la mitad de la tabla. Era el noveno de 17 países con datos de ese día o las fechas disponibles más cercanas. Mientras tanto, Chile y Uruguay, líderes indiscutibles de la región, iban por el 47 y 32 % respectivamente. Al otro extremo, Honduras, Guatemala y Venezuela seguían muy por debajo del 1 %.

Además, hay que hacer la anotación de que México y Brasil, ambos con 11 %, llevaban un mejor balance a pesar de tener muchos más habitantes. No obstante, otros cinco países por encima de Colombia en inmunizaciones completas (Uruguay, República Dominicana, El Salvador, Costa Rica y Panamá) tienen menos de la quinta parte de su población.

El desempeño colombiano ha sido ligeramente superior al de Argentina, que tiene un tamaño poblacional similar pero empezó a vacunar mes y medio antes. El 10 de junio, los dos países suramericanos se disputaban el tercer y cuarto puesto entre todos aquellos en los que habitan entre 40 y 60 millones de personas.

Este grupo de 10 países con datos disponibles en Our World in Data lo encabezaban de lejos España (26 % de población completamente vacunada) e Italia (23 %). Corea del Sur se acercaba a Colombia y Argentina con un 5 % en el quinto lugar (días más tarde, el porcentaje de surcoreanos vacunados superó al de argentinos y los colombianos tomaron ventaja sobre ambos). Los demás, en general economías pobres, no llegaban al 1 %.

Así que Colombia está muy por encima de “los últimos en vacunación” en las diferentes comparaciones, a pesar de que tampoco está entre los líderes. Por lo que es falso que “somos de los últimos países en vacunación”, como publicó Petro.

El cobro de Biden

FALSA

Según la médica Carolina Corcho, el presidente Joe Biden “nos respondió” con la exclusión de Colombia en el grupo de 92 países beneficiados por las donaciones de 500 millones de dosis, “por la decisión gubernamental de intervenir en las elecciones de Estados Unidos en favor de un bando”.

Trino de Carolina Corcho con afirmación falsa sobre donación de vacunas COVID de Estados Unidos

Hay que tener en cuenta que el mandatario demócrata, que se posesionó el 20 de enero de 2021, no ha tenido ninguna comunicación hasta el momento con Duque. La indiferencia de Washington llega después de que algunos sectores del partido del jefe de Estado colombiano, el Centro Democrático, hicieron campaña a favor de la fallida candidatura a la reelección del republicano Donald Trump, en las elecciones estadounidenses de 2020.

Aun así, la afirmación de la vicepresidenta de la Federación Médica es falsa. Los criterios para la asignación del paquete de 500 millones de vacunas donadas por Estados Unidos, al que se refiere la noticia que compartió, están claros y no dependen del vaivén de la diplomacia bilateral, como ella lo pretende mostrar. En cambio, Colombia está en la lista de otro paquete de donaciones que sí da un mayor margen para ese tipo de análisis.

Es necesario aclarar que Colombiacheck se comunicó con Corcho, quien amplió sus argumentos de su afirmación. Sin embargo, tras cuestionar el interés público de la verificación y asegurar que las solicitudes estaban motivadas por una pelea política de cara a las elecciones de 2022, se negó a ser citada en el chequeo.

El comunicado con el que la Casa Blanca anunció la donación es claro. Los 92 países de ingresos medios y bajos que serán beneficiados son los “definidos por el Compromiso Anticipado de Mercado de Covax [Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19] de GAVI”, una alianza mundial en pro de la equidad en el acceso a la inmunización.

Esa lista está establecida desde julio de 2020, tres meses antes de los comicios en los que ganó Biden. “Incluye a todas las economías con un producto interno bruto (PIB) per cápita inferior a 4.000 dólares estadounidenses más otras elegibles por la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial”, explicó en su momento la organización. Así los países elegidos fueron los siguientes:

  • Ingresos bajos: Afganistán, Benín, Burkina Faso, Burundi, República Centroafricana, Chad, República Democrática del Congo, Eritrea, Etiopía, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Haití, República Democrática Popular de Corea [del Norte], Liberia, Madagascar, Malawi, Malí, Mozambique, Nepal, Níger, Ruanda, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, República Árabe Siria, Tayikistán, Tanzania, Togo, Uganda, República de Yemen.
  • Ingresos medianos bajos: Angola, Argelia, Bangladés, Bután, Bolivia, Cabo Verde, Camboya, Camerún, Comoras, República del Congo, Costa de Marfil, Yibuti, República Árabe de Egipto, El Salvador, Esuatini, Ghana, Honduras, India, Indonesia, Kenia, Kiribati, República Kirguisa [Kirguistán], República Democrática Popular Lao [Laos], Lesoto, Mauritania, Estados Federados de Micronesia, Moldavia, Mongolia, Marruecos, Myanmar [Birmania], Nicaragua, Nigeria, Pakistán, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Islas Salomón, Sri Lanka, Sudán, Timor-Leste, Túnez, Ucrania, Uzbekistán, Vanuatu, Vietnam, Cisjordania y Gaza, Zambia, Zimbabue.
  • Otras opciones elegibles para la AIF: Dominica, Fiyi, Granada, Guyana, Kosovo, Maldivas, Islas Marshall, Samoa, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Tonga, Tuvalu.

Colombia no aparece porque su PIB per cápita está por encima de los 6.000 dólares. Según las propios datos del Banco Mundial, la última vez que esa cifra estuvo por debajo de 4.000 fue en 2006.

Colombia hace parte del fondo, pero como país autofinanciado. Sus adquisiciones no son subsidiadas como las de los 92 de la lista ya citada, porque no cumple los requisitos ese beneficio. Sus ingresos son más altos. Así lo aclararon el médico economista Andrés Vecino Ortiz y el abogado Johnattan García Ruiz, investigadores respectivamente de la Universidad Johns Hopkins y de la Escuela de Salud Pública de Harvard, ambas en Estados Unidos.

Trino de Andrés Vecino en el que corrige a Carolina Corcho

Es más, el país fue el primero de América que recibió un cargamento de Covax, el 1 de marzo, y ya le han llegado casi 3,3 millones de vacunas (entre BioNTech-Pfizer y Oxford-AstraZenca) por la misma vía, de acuerdo con el tablero de seguimiento elaborado por la epidemióloga Silvana Zapata Bedoya. En total, espera recibir 20 millones de dosis contra el COVID-19 de esa bolsa.

Al tiempo, Colombia sí está entre los beneficiados de otro paquete de vacunas donadas por Estados Unidos. Este se compone de 80 millones de dosis. El 75 % tendrá a Covax como intermediario y el otro 25 % será de entrega directa.

En este caso, los criterios son más amplios y no estaban preestablecidos, a diferencia de los 500 millones de dosis mencionados en el titular de Pulzo en el que Corcho basó su trino. La misma administración Biden hizo los anuncios por aparte. El primero, sobre los 25 millones de vacunas iniciales, fue una semana antes del citado por la psiquiatra, el 3 de junio, y el segundo se dio a conocer el 22 de junio.

“Primero pusimos las dosis a disposición de nuestros vecinos más cercanos: Canadá y México. Nuestro enfoque de distribución prioriza a América Latina y el Caribe per cápita”, comunicó el gobierno estadounidense en la primera ocasión.

“Donar con criterios de asignación per cápita es lo mismo que hace Covax, que (subsidiado o no) provee 20 % de las vacunas. La razón es lograr una mejor priorización con una oferta limitada”, explica Vecino.

En particular, Colombia ya estaba desde ese entonces entre los países de la región que se repartirán 6 millones de vacunas que se distribuirán por esa alianza. En las mismas condiciones, se repartirán 7 millones entre algunos beneficiarios en Asia y 5 millones en África.

Para Vecino, el uso de este mecanismo como intermediario tiene dos razones. “Una es logística, porque Covax tiene una infraestructura de distribución y un sistema de priorización establecido. La segunda puede ser política: enviar una señal de que este gobierno [el de Biden] quiere cooperar con los esfuerzos de la comunidad internacional”, afirma.

Según la Casa Blanca, otras 6 millones de dosis serían compartidas “directamente con los países que las necesitan, los que están experimentando olas [de contagios], los vecinos más próximos y aquellos que han solicitado la ayuda inmediata de Estados Unidos”.

El grupo lo componían México, Canadá, Corea del Sur, Palestina, Ucrania, Kosovo, Haití, Georgia, Egipto, Jordania, India, Irak, Yemen y los trabajadores de primera línea de las Naciones Unidas. Algunos de los integrantes también están entre los priorizados para las donaciones a través de Covax en las que está Colombia y, además, son subsidiados por ese mecanismo, por lo que aparecen en las tres listas.

Colombia es uno de los países que se unieron a este tercer grupo en el segundo comunicado, con posterioridad al trino de Corcho. Esto termina de demostrar la falsedad del trino de la médica, que desde el principio ignoró los criterios con los que se elaboró la lista de beneficiarios en 2020 y se los atribuyó a motivos que no tenían nada que ver, omitiendo además que el país ya hacía parte de los favorecidos con otro paquete de dosis anterior.