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Lunes, 10 Febrero 2020

Las desinformaciones ya chequeadas de la ‘bodeguita uribista’

Por Ana María Saavedra

Recordamos los 22 chequeos que ya les habíamos hecho a varias cuentas de Twitter que aparecieron en la investigación de La Liga Contra el Silencio sobre un grupo de WhatsApp uribista.

La semana pasada, La Liga Contra el Silencio publicó su investigación “En las entrañas de una Bodeguita uribista”, en la que siguieron la actividad de un grupo de WhatsApp del que hacían parte algunos funcionarios del gobierno de Iván Duque y varios influenciadores de derecha.

Según la investigación, este grupo era usado para coordinar acciones conjuntas en redes sociales para luego imponer temas de conversación y tendencias allí que apoyaran al uribismo.

La Liga Contra el Silencio logró identificar a 63 de los 88 integrantes del chat y a sus cuentas de Twitter. Con esa información, la empresa de tecnología Sequoia Space analizó el comportamiento en Twitter de estos influenciadores (y de sus seguidores) durante cuatro meses.

Además, la investigación identificó “las doce cuentas más tuiteras” de lo que llamaron “el ecosistema uribista”, entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2019.

cuentas uribistas de Twitter

Aunque los contenidos coordinados desde el grupo no eran necesariamente falsos, decidimos contrastar las publicaciones de esos 12 tuiteros, desde el 1 de enero de 2018 hasta la fecha, con nuestra base de chequeos para ver qué tanta desinformación habían movido. Encontramos que siete de esos 12 usuarios han publicado 22 desinformaciones que ya hemos verificado. Además, al hacer esta revisión encontramos dos desinformaciones que aún no habíamos chequeado.

Esta es la lista, ordenada según qué tantas desinformaciones compartió cada tuitero:

El top de las desinformaciones

1. @Arquiman2

Este tuitero, en cuyo perfil no hay foto ni nombre, sino el apodo MontBlack, publicó ocho desinformaciones contra Gustavo Petro, el paro del 21 de noviembre pasado, Dilan Cruz y Claudia López.

El primer trino lo encontramos el 26 de agosto del año pasado. En él, asegura que “la santería será la única religión en Bogotá si gana Claudia López”.

Trino contra Claudia López

Trino que relaciona a Claudia López y a la santería

Sin embargo, el hombre de las imágenes que compartió en el trino es el líder espiritual Ravi Shankar (conocido por sus seguidores como Sri Sri Ravi Shankar), quien estuvo en agosto pasado en Bogotá y no ningún santero.

Este tuitero también compartió dos desinformaciones sobre el senador Gustavo Petro durante el paro:

Falso trino de Petro y su candidatura 

Falso trino de Petro

Foto de trino de Petro y el paro del 21N

Falso trino de Petro y el paro del 21N

El segundo pantallazo lo publicó tres veces el 26 de noviembre con el hashtag #PetroMatoADilan y los mensajes: ‘Familia de Dylan=0 Intereses políticos de Petro=1, ‘El libreto de un asesino bien redactado’ y ‘Solo es una baja’.

Ambos pantallazos eran montajes, como lo corroboramos en Colombiacheck en la nota: “Difunden dos montajes de trinos de Petro sobre el paro del 21N”. 

Dos días después el tuitero publicó unas imágenes en las que se veía a un joven lanzando piedras y protestando en la Plaza de Bolívar en Bogotá, dando a entender que el de las fotos era Dilan Cruz, el joven de 18 años, que murió a manos del Esmad de la Policía en Bogotá durante una protesta.

Fotos contra Dilan (1)

Fotos contra Dilán

Fotos contra Dilan (2)

Dilan 2

En Colombiacheck habíamos informado que esos mensajes eran falsos en la nota “Fotos de joven lanzando adoquines en la Plaza de Bolívar no son de Dilan Cruz”. En esta verificación corroboramos el análisis realizado por el usuario de Twitter @trusikercol, o Truth Seeker, quien comprobó que la persona de las fotos durante una protesta en la Plaza de Bolívar no era Dilan Cruz.

Antes del paro del 21N, MontBlack también había difundido este trino:

Trino de Petro huyendo del paro 

Trino que dice que Petro sale del país por el paro

Esta desinformación la desmentimos en la nota “Es falso que Petro haya salido del país para no asistir al paro del 21 de noviembre”.

 2.@fredsanl

Este tuitero no tiene información adicional en su perfil y cuenta con 1238 seguidores. Encontramos que ha publicado o compartido seis desinformaciones que ya habíamos chequeado (y una más que al hacer esta revisión encontramos que era falsa).

Las primeras las compartió durante las elecciones presidenciales de 2018:

Petro y el secuestro de tres niños

Petro y el secuestro y asesinato de tres niños

Con esta imagen, que aún sigue rotando en redes, acusan a Petro, que fue candidato en esas elecciones presidenciales, de estar involucrado en el secuestro y asesinato de los hermanos Zuleika, Yidid y Xioux, hijos de José Jáder Álvarez, quienes fueron secuestrados el 6 de octubre de 1981. Sin embargo, como lo publicaron nuestras colegas de Chicas Poderosas en El Poder de Elegir (con las que tuvimos una alianza informativa para las elecciones presidenciales), esto es una información falsa.

Foto de De la Calle con Alfonso Cano

Foto de De la Calle y Alfonso Cano

Esta imagen, que rotó en Facebook y Twitter, fue usada para promover la teoría conspirativa de que el entonces candidato presidencial Humberto de la Calle era amigo de hace años de los líderes de las Farc Alfonso Cano e Iván Márquez y que, debido a esa cercanía, lo nombraron como jefe negociador del Gobierno de Juan Manuel Santos con esa guerrilla. 

Sin embargo, en el chequeo “De la Calle y la supuesta conspiración con las Farc en Venezuela explicamos que aunque la imagen es real, fue tomada en 1991, durante los diálogos del Gobierno de César Gaviria con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. De La Calle era ministro de Gobierno de esa administración.

Ese mismo año, el tuitero publicó esta imagen:

Foto del caso del collar bomba 

Foto del collar bomba que le atribuyen a las Farc pero el crimen lo cometió la delincuencia común

Esta imagen, que sigue rotando en redes, señala a las Farc como responsable del famoso “collar bomba”. Pero, como contamos en una verificación que realizamos conjuntamente con Rutas del Conflicto esto es falso, pues se comprobó que los autores eran delincuentes comunes.

Video de supuesto robo cometido por venezolanos en Colombia

Robo en Guayaquil

Una de las desinformaciones que encontramos en el perfil de este usuario, de hecho, es una crítica a Duque. El tuitero compartió un video de un robo con el mensaje: @IvanDuque ‘Presidente ud. es prácticamente cómplice de esto, por dejar entrar Venezolanos a nuestro país de manera tan desmedida, UD. tan inocente que no se da cuenta que Maduro está limpiando a Venezuela que los que están llegando a Colombia son los parásitos y los delincuentes’.

Pero el robo no había ocurrido en Colombia sino en Ecuador, como lo explicamos en la nota “Video de robo no es en Ventolini de Cali sino en cafetería de Guayaquil, Ecuador”.

Foto Claudia López, candidata de las Farc

Montaje a Claudia López

Otro de las desinformaciones que compartió este tuitero es un meme contra la ahora alcaldesa de Bogotá Claudia López, en el que se asegura que era la candidata de las Farc. Este señalamiento fue usado en varios desinformaciones difundidas en redes sociales que desmentimos en la nota “Es falso que partido Farc apoye a Claudia López y a Hollman Morris”.

Foto de video del diácono Jorge Sonnante

Jorge Sonnante

Fredsanl también compartió un video con declaraciones del diácono argentino Jorge Sonnante, quien ha acusado a Juan Manuel Santos y a otros expresidentes latinoamericanos de tener cuentas millonarias en el banco del Vaticano. En el chequeo “La historia falsa de la cuenta de Santos en-el-banco-del-Vaticano” comprobamos que esta acusación es falsa.

Foto de Angelica Lozano con cartel de alias Guacho

Montaje Angelica Lozano

Finalmente, encontramos un trino en el que el tuitero compartió una imagen en la que se ve a la senadora Angélica Lozano sosteniendo un cartel con la cara de alias “Guacho”, uno de los líderes de las disidencias de las Farc, que fue abatido en diciembre de 2018. Aunque este trino no lo habíamos verificado, al realizar una búsqueda inversa de imágenes de Google, encontramos que se trata de un montaje. La foto original es de la senadora con un cartel con la cara de Temístocles Machado, líder social asesinado en Buenaventura durante un homenaje a los líderes sociales asesinados en la instalación de la nueva legislatura del Congreso.

3. @ArgiroCasta58

Este tuitero, que se identifica en su cuenta como Argiro Castaño y se describe como “carpintero de profesión, campesino de corazón, enamorao de mi negra y mas uribista que un putas” ha publicado en su Twitter tres desinformaciones que ya habíamos chequeado.

El billete de 100.000 con foto de Uribe

Foto de falso billete de cien mil de Uribe

En un trino, compartió la imagen de un supuesto nuevo billete de 100.000 pesos con la cara del senador y expresidente Álvaro Uribe. La imagen también circuló en Facebook, pero es falsa, como lo contamos en nuestro chequeo “No habrá nuevo billete de 100000 pesos con la imagen de Álvaro Uribe”.

Foto de Petro con bolsa de Mario Hernández

Montaje de Petro con bolsa de Mario Hernández

Castaño compartió esta imagen, en la que también cayó el periodista y youtuber de 40 Daniel Samper (quien luego se disculpó por la publicación), en la que se ve a Petro con una bolsa de Mario Hernández. Pero se trata de un montaje. La foto real es de Gustavo Petro con una bolsa de compras de la marca Brooksfield.

Foto de indígenas con tatucos

Indígenas con tatucos

Aunque este tuitero no publicó la imagen de indígenas con tatucos, supuestamente tomada el año pasado, sí la comentó con el mensaje: “Dice el care sapo director de FECODE que Duque guarde tranquilo al ESMAD, la policía y al ejército, q la guardia indígena con su bastón de mando nos van a cuidar de los vándalos ...ome como pa metele ese bastón por el culo a este ifueputa. Ojo q los ifueputas van es por todo” (sic).

Ambas publicaciones se dieron a propósito de la llegada de la Guardia Indígena del norte del Cauca a Bogotá para acompañar el paro nacional.

Sin embargo, en Colombiacheck habíamos explicado el verdadero contexto de esa imagen en la nota “No, indígenas del Cauca no están armados con tatucos”. Las imágenes realmente fueron tomadas en 2012 cuando la Guardia Indígena desmanteló unas caletas de las Farc en la vía a Toribío. 

 4. @pilar_rod

Esta tuitera, con más de 30.000 seguidores, se identifica en su perfil como Doña Pily y ha difundido dos desinformaciones que hemos verificado.

Las dos desinformaciones son de este año. Una de ellas fue un video en el que el ahora alcalde de Medellín Daniel Quintero aparece encapuchado.

Foto de video de Daniel Quintero encapuchado

Daniel Quintero encapuchado

Este video que circula en redes ha sido editado y sacado fuera de contexto, pues, como lo publicamos en Colombiacheck, realmente se trata de un evento de su campaña de 2014 a favor de la paz.

Pantallazo de Petro contra Claudia López

petrocontraclaudia

Doña Pily también compartió un pantallazo de un trino en el que supuestamente Petro compara a Claudia López con la competencia desleal de Uber y López responde comparándolo con un taxi. Pero en este caso el pantallazo de los supuestos trinos es un montaje

5. @eliafaher

Este tuitero se identifica como Eliberto Afanador H y tiene 1883 seguidores. Al revisar su cuenta de Twitter encontramos que publicó este pantallazo de un supuesto trino de Petro en el que parece confesar que participó en la toma del Palacio de Justicia.

Pantallazo de trino falso de Petro

 

MOntaje de trino de Petro acerca de Popeye

En Colombiacheck verificamos si Gustavo Petro había publicado ese trino y encontramos que se trataba de un montaje.

6. @jarizabaletaf

Jaime Arizabaleta es otro de las personas mencionadas en la investigación de la Liga contra el Silencio. En su perfil de Twitter, con más de 11.000 seguidores, se describe como “Abogado Javeriano, Columnista de @parchecapuchino, Directivo Del Centro Democrático y muy Patriota”.

Trino del collar bomba

Falso collar bomba

Arizabaleta publicó un trino a propósito de las víctimas del atentado contra la Escuela de Policía General Santander, junto a una foto del ya mencionado collar bomba. Aunque no lo relacionó directamente con las Farc, como ya explicamos, ese acto fue cometido por delincuentes comunes, que están capturados y condenados.

Además, la foto que compartió no es del caso del collar bomba, sino de una actriz que dramatizó ese acto para una película.

7. @ANIABELLO_R

Ani Abello, excandidata al Senado por el Centro Democrático, columnista de opinión y abogada, según su perfil, tiene más de 33.000 seguidores.

Video de performance en Medellín 

Video de performance en Medellin

Abello compartió un video, que también había sido publicado por el presidente de Fedegán José Félix Lafaurie, de un performance en el marco del programa Medellín a Cielo Abierto del Museo de Antioquia. Abello simplemente publicó el mensaje “Me dicen que esto sucedió al frente de la iglesia de El Poblado en Medellín” (realmente el performance ocurrió en el centro de la ciudad), Lafaurie se volvió noticia nacional pues republicó el video y dijo (equivocadamente) que mostraba “ritos satánicos” en preparación al paro nacional que comenzó en noviembre de 2019.

8. @jaimevillarestr. 

Finalmente, encontramos una publicación de este tuitero que no habíamos chequeado, pero que al preparar este artículo encontramos que era falsa. El tuitero, que se describe como “uribista porque comulgo con la transparencia, la justicia, el amor por la Patria, la educación como el mayor de los legados. 1000% Uribista”, tiene 4.837 seguidores y publicó una desinformación durante las elecciones presidenciales.

Foto del trino del decomiso de papeletas marcadas a favor de Petro

Falso decomiso de papeletas marcadas a favor de Petro

El tuitero publicó un trino en el que se aseguraba que la Policía de Bogotá había “decomisado” un camión con papeletas electorales marcadas con el nombre de Petro. Realizamos una búsqueda inversa de imágenes en Google y encontramos que la foto de abajo es de 2016 corresponde a un decomiso de contrabando en Barranquilla.

Asimismo, el Centro Cibernético de la Policía nos corroboró que se trataba de información falsa. También nos aclaró que la gorra que usa el uniformado en la foto de arriba solo se usó hasta 2010, así que la imagen tiene que ser anterior a esa fecha.

Viernes, 07 Mayo 2021

El Estado colombiano se equivoca de enemigo

Por La Liga Contra el Silencio

Las protestas contra el gobierno de Iván Duque, reprimidas con una violencia policial que ha sido condenada por varios países y organismos internacionales, han estimulado un discurso oficial que repite viejas explicaciones para señalar como responsables a grupos criminales. Con etiquetas como “terrorismo urbano” o “vandalismo extremo” se intenta justificar las reacciones excesivas contra los manifestantes.

“¡Ayuda! Están disparando en Siloé. Son las nueve y veinticinco. Nos están disparando”, dice un hombre tembloroso, mientras graba a un grupo que corre. “Nos están matando”, se escucha decir a otro en un video que muestra a personas tendidas en el piso, heridas y sangrantes, entre gritos y confusión.

Estos registros, divulgados en redes sociales, esenciales en la difusión del paro nacional, muestran lo que ocurrió la noche del 3 de mayo en un barrio popular conocido como Siloé, en la comuna 20, al occidente de Cali. Reflejan horas de terror por el uso excesivo de la fuerza policial contra los manifestantes. El saldo: 19 heridos, la mayoría de bala, y tres jóvenes muertos: Kevin Antoni Agudelo Jiménez, Harold Antoni Rodríguez Mellizo y José Emilson Ambuila.

Siloé padece de nuevo la violencia. En 1985 una toma militar que perseguía a una célula del M-19 dejó 17 muertos y 40 heridos, la mayoría civiles.

Durante las protestas que empezaron este 28 de abril, Cali ha sido el epicentro de manifestaciones multitudinarias y pacíficas; pero también escenario de actos de vandalismo y del mayor número de muertes (15 de los 24 reportadas en el país por la Defensoría del Pueblo hasta el 5 de mayo), por los cuales se investiga a la fuerza pública. La ONU ha expresado su preocupación por estos hechos donde, según la organización, “la policía ha abierto fuego contra manifestantes y se han producido muertes y heridos”.

Un día después de los eventos en Siloé, el fiscal Francisco Barbosa anunció desde Cali que un equipo de investigadores logró determinar “que en los desórdenes y hechos vandálicos acontecidos en la ciudad en los últimos días, hay estructuras ligadas al narcotráfico, ELN y a las disidencias de las Farc que operan en el departamento de Cauca”. Una tesis que coincide con lo planteado por el ministro de Defensa, Diego Molano.

Horas después, el presidente Duque –que enfrentó el primer paro en su mandato en noviembre de 2019 cuando Dilan Cruz murió por la acción del Esmad, y en septiembre de 2020, manifestaciones tras el asesinato de Javier Ordóñez a manos de la Policía– extendió estas explicaciones al resto del país. “Una organización criminal se esconde detrás de legítimas aspiraciones sociales”, dijo. “El vandalismo extremo y el terrorismo urbano que estamos observando se encuentra financiado y articulado por mafias del narcotráfico”, agregó. 

El coronel (r) del Ejército Carlos A. Velásquez R., columnista y profesor universitario, no descarta que esos grupos estén involucrados, pero considera que el gobierno les está dando más importancia y capacidad de la que realmente pueden tener en las ciudades. “Si esos grupos tienen el poder de casi paralizar al país: apague y vámonos. Eso es una forma de comunicar muy equívoca para decir que sí están haciendo algo, que saben quiénes son los responsables”, dice.

No es la primera vez que el gobierno de Duque señala a los grupos ilegales. Tras las manifestaciones del 9 y 10 de septiembre de 2020 insistió en la tesis de un “plan premeditado” del ELN y disidencias de las Farc para atacar más de 70 CAIs en Bogotá. Como contó La Liga junto a la Fundación Conflict Responses, CORE, en esta historia, la Fiscalía solo tenía pruebas contra las disidencias en dos casos, y ninguno atribuible al ELN.

Juanita Vélez, investigadora y periodista de CORE, ve en los recientes anuncios del fiscal Barbosa una reiteración de ese discurso sin evidencias. “Sin negar, como lo vimos el 9 de septiembre, que puede haber participación de grupos (...) no puede ser que eso explique todo lo que está pasando”, dice. Para Vélez esa narrativa oficial es peligrosa, porque deslegitima la protesta y la criminaliza. Estima que las manifestaciones responden a un descontento generalizado, en medio de una profunda crisis sanitaria, social y económica producto del covid-19.

“Se volvió costumbre en Colombia, cuando vemos escenarios de graves violaciones a derechos humanos en contextos de protesta, que la excusa del gobierno y de la Fiscalía de este gobierno sea la misma”, señala Franklin Castañeda, delegado de las plataformas de derechos humanos. El resultado de este discurso, según Castañeda, ha sido la impunidad, y que los procesos adelantados por la Fiscalía hayan sido “globos para la opinión pública, y no procesos que se han mantenido en la realidad”.

En el caso de Cali, los señalamientos de la Fiscalía son cuestionados también por otras razones. Juan Manuel Torres Erazo, coordinador de la Estrategia Pacífico de la Fundación Paz y Reconciliación (PARES Pacífico), dice que es necesario tomar en cuenta que en esta ciudad, atravesada por la pobreza, altos índices de homicidios y segregación racial y social, no hay un solo dueño de las estructuras delincuenciales. “Ahí se les cae esa hipótesis de que son las Farc, el ELN o las disidencias, las que están detrás. Toca hacer un análisis territorial del delito, incluso a nivel de barrios”, dice Torres Erazo. 

El fantasma del enemigo interno

Durante décadas de conflicto armado, la doctrina militar se enfocó en el combate a los grupos ilegales y fue común la estigmatización de la protesta social, con frecuencia vinculadas a las guerrillas y al comunismo. Tras la firma del acuerdo de paz de La Habana, Colombia empezó a perder el miedo y salió a las calles. El país cambió, pero las estrategias de seguridad no. 

La doctrina de seguridad nacional, enfocada en el concepto de “enemigo interno”, tiene que ser reevaluada, una vez desaparecidas las Farc, considera el coronel (r) Velásquez. “No se puede considerar enemigo interno a la oposición (...) Si le dan la categoría de enemigo, la estrategia militar es una, mientras que si se le da la categoría de opositor al gobierno, la estrategia tiene que ser otra”, dice. La estrategia militar, continúa Velásquez, debe incluir un trabajo de inteligencia distinto, que sigue mal enfocado porque no analiza la situación social, especialmente entre los jóvenes. “Prima el orden público sobre la dignidad humana, que incluye la vida de los protestantes y de los policías”, dice.

Mientras crecían las críticas por el uso de armas letales por parte de la Policía durante las protestas, el expresidente Álvaro Uribe escribió en Twitter: “El derecho de soldados y policías a utilizar sus armas para defender su integridad y para defender a las personas y bienes de la acción criminal del terrorismo vandálico”. Además hizo recomendaciones para enfrentar las movilizaciones, y entre ellas mencionó la “revolución molecular disipada”, una teoría difundida por el neonazi chileno Alexis López, quien entiende la protesta “como una de las múltiples caras de una guerra que libra la delincuencia contra la institucionalidad para tomarse el poder y acabar con la democracia”, como explicó La Silla Vacía. Según el medio, López ha sido invitado dos veces a dar charlas sobre la teoría en la Universidad Militar Nueva Granada, donde se forman muchos militares.

“Según esa teoría, hay un enemigo que de alguna manera hay que combatir”, dice Vélez, de CORE. Y cuando desde el poder se usan términos como “terrorismo” equiparándolo a vandalismo “es muy peligroso”.  “Los desmanes que se han dado por más duros que hayan sido no son terrorismo. El uso de esa palabra deslegitima completamente las causas de la marcha y lo que hace es justificar la acción de la policía” que ha ido escalando el uso de la fuerza en comparación con protestas anteriores, concluye Vélez. 

Incluso los militares salieron a las calles por orden de Duque desde el 1 de mayo. 

Sobre lo ocurrido en Siloé y otras zonas de Cali como Puerto Resistencia, Torres, el coordinador de PARES Pacífico, percibe un uso desmedido de la fuerza. “En Siloé, el día que salieron (a protestar), de inmediato tuvieron una respuesta como una salida militar. Sorprendió por la magnitud y por el tratamiento militarista de esa protesta”, dice. Ve un ánimo de confrontación directa sin tomar en cuenta que en barrios como estos hay “mucha hambre”. “Se cree que lo que quieren hacer en Cali es crear un escenario para declarar ley marcial o conmoción interior”, agrega.

Desde el inicio de las protestas, organizaciones como Temblores y la Campaña Defender La Libertad han registrado un creciente número de violaciones a los derechos humanos por parte de las autoridades, con homicidios, detenciones arbitrarias, violencia sexual y lesiones. La Defensoría además ha reportado decenas de desaparecidos.

Sospecha y desconfianza

Entre las denuncias contra la fuerza pública, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos han cuestionado las labores de acompañamiento, vigilancia e investigación de organismos de control como la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, encabezados por personas cercanas al gobierno.

En una carta dirigida a funcionarios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), 23 organizaciones solicitaron una visita para observar los estándares nacionales de protección de los derechos humanos y señalaron el “comportamiento asimétrico y parcializado” de la Fiscalía y la Procuraduría. También denunciaron que el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, “ha incumplido sus obligaciones de acompañar el ejercicio de derechos en las marchas y sus funciones de garante de los derechos de la población”.

“En este momento en Colombia la democracia es muy frágil, porque fue cooptada por el partido de gobierno (...) No hay autoridades judiciales ni órganos de control. Incluso la información está siendo manipulada y las cifras oficiales o no las entregan o las entregan mal”, advierte Torres. 

A esto se suma que la labor de los defensores se ha visto desbordada y afectada por amenazas, intimidaciones y agresiones de la fuerza pública, como denunció la ONU.

La prensa también ha sido blanco de ataques. Reporteros Sin Fronteras y la Fundación para la Libertad de Prensa denunciaron que entre el 28 de abril y el 3 de mayo han documentado 70 agresiones, incluidos robos y eliminaciones de material, detenciones ilegales, daños a infraestructura, hostigamientos, entre otras. Expresaron, además, “extrema preocupación” por la sistematicidad de los ataques contra la prensa, a pesar de estar debidamente identificada, por parte de la fuerza pública, con el objetivo de intimidar, generar miedo y censurarla.

¿Censura en internet?

Los ataques con armas de fuego y las operaciones con bombas aturdidoras, gases lacrimógenos, tanquetas y helicópteros contra los manifestantes han sido grabados y compartidos en las redes sociales. El momento más dramático fue el registro en directo, el 3 de mayo en Cali, del intento de socorrer al artista Nicolás García Guerrero, alcanzado por una bala, quien luego murió.

La relevancia de las redes y el internet en las protestas ha estado en el corazón del debate en estos días. Diversas dificultades con el acceso a estos medios provocaron denuncias sobre un posible bloqueo de plataformas. La organización NetBlock, basada en Londres y dedicada a monitorear la infraestructura a nivel mundial, alertó el 5 de mayo sobre una interrupción del servicio de internet en Cali.

Andrés Velásquez, investigador del K+Lab, un laboratorio de seguridad y privacidad de la organización Karisma, especializada en derechos digitales, confirma que han recibido muchas denuncias de usuarios que no han podido subir videos o transmitir, o han sufrido el bloqueo de sus cuentas.

La Comisión de Regulación de Comunicación (CRC) pudo corroborar que las interrupciones en el servicio de internet se dieron principalmente por daños en la infraestructura, corte de la red y hurto de cobre, y dificultad en las labores de reparación y mantenimiento de las redes por la situación de orden público. 

A raíz de las denuncias, que también se registraron en ciudades como Bogotá y Medellín en medio de manifestaciones, Karisma recordó la importancia de las tecnologías digitales durante las protestas. La organización pide a las autoridades y proveedores de internet que estén atentos y expliquen estos fallos. A las plataformas les recomiendan establecer mecanismos más flexibles de moderación de contenidos violentos “para evitar que se interrumpan las denuncias legítimas que surgen durante las protestas”. 

“Puede ser que las autoridades a cargo del control de la protesta estén utilizando inhibidores de señal en lugares donde hay especial tensión”, dicen en Karisma. Estas prácticas, según explican, no pueden estar justificadas en ningún caso. “Ni siquiera por razones de orden público o seguridad nacional”, insisten.

Las organizaciones integrantes del Índice de Derechos Digitales también expresaron su preocupación por la “creciente cantidad de denuncias sobre posibles obstrucciones al libre flujo de información en Internet en el marco del paro nacional”.

Los manifestantes, aferrados a las herramientas que tienen disponibles, continúan usando internet como mecanismo de denuncia alrededor de etiquetas que ya se difunden a escala global. Una de ellas resume el ánimo que recorre las calles y las redes: #SOSColombia.